Puede que Argentina no sea el país más organizado del mundo, pero sigue teniendo un talento para la publicidad televisiva, como para otras formas de expresión audiovisual, sencillamente único. No se este spot tiene mucho tiempo, imagino que se emitirá en cines y que para televisión habrá una versión corta, pero con independencia de la duración, esta campaña demuestra que el talento suple otras carencias.
Publica hoy toda la prensa nacional un anuncio donde las organizaciones empresariales de medios de comunicación piden que la televisión y la radio pública no emita publicidad porque consideran que su presencia altera el mercado debido a una serie de prácticas del todo irregulares que los medios públicos han llevado a cabo y que han provocado una enorme devaluación del mercado publicitario, así como una excesiva saturación publicitaria consecuencia de los bajos precios de la publicidad.
Con independencia de lo que las empresas digan lo cierto es que el mercado audiovisual español es anómalo en la medida que los medios públicos juegan una partida con las cartas marcadas con el resto de operadores que les permite operar en pérdidas, vendiendo los espacios publicitarios por debajo de los precios de mercado y contando con un respaldo y financiación inagotable. Eso hace ciertamente muy complicada la pelea, sobre todo para los operadores más pequeños.
Plantearse ahora la necesidad de tantos canales públicos de televisión como tenemos resulta interesante pero inútil porque los gobiernos sean del signo que sean o del ámbito que sean saben que una cadena de televisión es un arma propagandística de un poder casi ilimitado, por eso lo raro no es vivir en una autonomía con televisión propia, lo raro es lo contrario.
Por si esto fuera poco las televisiones públicas no han hecho prácticamente nada por mejorar nuestro maltrecho mercado audiovisual, de hecho algunos de los ejemplos más viles de manipulación y degradación se han podido ver en pantallas pagadas con dinero público.
A la opinión pública no parece importarle mucho los niveles de exigencia de la televisión pública porque nunca ha tenido la sensación de pagarla, por eso en repetidas ocasiones se ha propuesto el modelo británico de televisión pública, que no tiene anuncios, que se paga con un canon basado en el número de televisores por hogar pero que como contrapartida mantiene unos niveles de calidad que son la envidia del mundo entero.
Así que la cuestión es bien sencilla, si queremos una televisión pública sin anuncios tendremos que pagarla pero ¿estamos dispuestos? Yo sí.
La publicidad se paga bien, muy bien, de hecho los artistas y famosos en general que hacen cualquier tipo de publicidad lo hacen porque es difícil encontrar un trabajo que requiera de tan poco esfuerzo y que brinde unos beneficios tan pingües. Como este país es como es y tiene el artisteo que tiene pues aquí hacen anuncios José Coronado, Melendi o Fernando Tejero.
Pero los Estados Unidos son, queridos amigos, la tierra prometida, y para la publicidad también. Allí donde se ha inventado casi todo lo que tiene que ver con la publicidad, la originalidad y la capacidad de sorpresa son más que en ningún otro sitio y valor de enorme fuerza.
La “Super Bowl” es cada año un escaparate único para la publicidad y un anuncio de impacto allí puede suponer un enorme impacto para la marca que se anuncia. Pero no quiero mostrarles hoy unos anuncios impactantes de gran producción sino dos anuncios pequeños sin grandes alharacas pero donde el peso y la fuerza vienen de la mano de Martin Scorsese quien además de ser un enorme director de cine, probablemente uno de los más grandes de todos los tiempos. El primero es una campaña para American Express y el segundo es una campaña para AT&T para que se apaguen los teléfonos en los cines.
Muchas veces la publicidad nos aliena o nos incomoda pero con estas joyas sólo se puede desear que lleguen los anuncios.
Ha corrido en blogs y correos en las últimas fechas la historia de un anuncio de Anmistía Internacional que las televisiones españolas no puede emitir porque el gobierno considera que es publicidad política y como tal hay restricciones a su emisión en las cadenas de televisisión. Lo mejor que pueden hacer es leer en la web de AI un detallado informe, que sería absurdo que yo copiase aquí.
Lo que si voy a hacer es colocar el vídeo en este blog porque creo que viéndolo es difícil entender porque nuestro gobierno no permite su emisión en televisión. Ni siquiera voy a entrar en discutir algún leve matiz del anuncio con el que no estoy de acuerdo, porque me parece que el tema de fondo es que parece mentira que en pleno 2008, en la Europa de las libertades, que debería dar ejemplo al mundo de democracia y de lo que es la libre expresión de las ideas, una organización como AI no pueda emitir una campaña como esta.
Enrique Rodríguez Coello, teleadicto desde la infancia, periodista de permanente escepticismo y acumulador compulsivo de DVD y todo tipo de trastos inútiles que tienen que ver con el mundo de la televisión.
Este blog trata de hablar sobre la televisión, con especial preferencia a lo que nos deleita, sea lo que sea, pero sin perder de vista lo que en ocasiones, sólo en algunas ocasiones, hace odiosa esa pantalla.