Mando a distancia

El señor Robert Alder es una de las personas que más ha hecho por nuestra salud televisiva. Este ingeniero americano de 93 años, falleció la pasada semana en Boise, Idaho, y entre sus múltiples inventos esta el haber pensado y desarrollado el mando a distancia. Nuestro querido mando que suele tener rota la tapa de las pilas y pegada con cinta adhesiva, le fallan las pilas, tiene los botones más usados muy gastados y luego tiene una serie de botones que nadie sabe para que sirven. Por supuesto cualquier casa decente de este país nuestro debe tener al menos tres mandos. Video, televisión y DVD en el mejor de los casos y en el peor tenemos decodificador digital, grabador de DVD, sistema “home cinema” y hasta aire acondicionado. Así que le debemos mucho pero le faltó impulsar el mando único y universal.
El mando a distancia cambió hace tiempo nuestra forma de ver la televisión y nos permitió hacer algo tan entretenido como el zapping lo que ha provocado que la publicad esté a veces con enorme descaro dentro de los propios programas o series. Además de permitirnos evitar los anuncios, tan inoportunos como pesados, el mando también nos permite cuidar nuestra salud y evitar tener que ver a la nieta del sanguinario Caudillo de voz atiplada, vendiendo una vez más su intimidad ante una banda de cotorras, al presentador de “Dolce Vita” cuyo grado de torpeza empieza a ser patológico y sobre todo nos evita tener que ver el proceso de autodestrucción de Belén Esteban con el patrocinio de Telecinco, Rafael Amargo y el Excelentísimo Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
Gracias señor Alder por su invento, los espectadores le estamos agradecidos.