Sexo en Nueva York y su estreno en el cine
Si algo termina bien es mejor no removerlo. El sentido común, que no es el más común de los sentidos, indica que así debe ser pero la avaricia, la pereza para innovar, la comodidad o una combinación de todas las anteriores produce situaciones como hacer una película sobre una serie de éxito ya cerrada como Sexo en Nueva York.
Anoche las protagonistas de la serie, y el botox que las acompaña, fueron las estrellas de la presentación en Londres de la película. Así la prensa inglesa dedica hoy sonados titulares a la duración de la película, unas dos horas cuarenta minutos, al imposible vestido de Sarah Jessica Parker, con sombrero de centro de mesa de flores baratas y se encarga de resaltar todos y cada uno de los defectos de una película que ha sido destrozada por la crítica especializada.
Ninguna de las actrices de Sexo en Nueva York ha hecho nada digno de tener en cuenta desde que dejaron la serie y es que seamos sinceros, ninguna de las cuatro ha sido nunca un prodigio de la interpretación y a la vista de lo sabido en las últimas horas tampoco han tenido mucho ojo para elegir sus proyectos.
Así que lo dicho, si quedó bien algo mejor no andar revolviendo que pasa lo que pasa.
1 comentario · Escribe aquí tu comentario
El sombreor florero del todo a cien no tiene desperdicio. De todas maneras es cierto que si algo ha salido bien, aunque no es una de mis favoritas no vale la pena seguir explotándola porque se pierde su encanto.
lo dijo Enrique el 13 Mayo 2008 | 20:32