envíado por altafidelidad | 2 Noviembre 2007 | 14 comentarios
¿Puede haber las mismas motivaciones para ver a las Spice Girls y a Magik Markers? Yo opinó que sí.
El miércoles por la noche, después del concierto de los canadienses Holy Fuck, un grupo de amigos hablábamos de los próximos conciertos a los que vamos a ir. A mí se me ocurrió comentar que me apetece mucho ver a las Spice Girls, a lo que una amiga respondió indignada que no lo entendía. Me preguntaba cuántas canciones buenas creo que tienen, entendiendo que mi interés era un acto de esnobismo. La única manera de responderle que me vino a la cabeza fue hablar de Magik Markers, el grupo de Alisa Ambrogio.

Cuando se suben a un escenario sólo hay carisma, teatralidad, ruidos y violencia. Un batería que se deja llevar por los movimientos de una Alisa que maltrata su guitarra subida a unos enormes tacones, que cambian por completo su imagen de cándida veinteañera. Sus conciertos pueden acabar convertidos en cualquier cosa excepto en un espectáculo de rock tradicional. Si eres capaz de apreciar su actitud y personalidad puedes encontrar motivaciones en un concierto de las Chicas Picantes.
Para empezar son algo que también va más allá de lo musical. Victoria Beckham o Mel B son personajes fascinantes. Mientras Alisa Ambrogio canta y recita en plan expiación historias sórdidas, las dos Spice Girls son complejos, trauma y dolor en carne y hueso. Una expresión de violencia contada en la televisión y fotografiada en las revistas a través de juicios, infidelidades y disputas por el reconocimiento de la paternidad de sus hijos. Me gusta pensar que hace falta el mismo ego para subirse a un escenario delante de diez mil personas que para coger una guitarra destrozarla con un destornillador y aguantar las miradas de incredulidad de la gente que no está comprendiendo lo que ve. Porque al final lo que hace interesante a un artista, lo que hace que destaque, es su ego, venga del underground o del mainstream.
envíado por altafidelidad | 20 Julio 2007 | 1 comentario

Ayer dio el pistoletazo de salida el FIB. Todos aquellos que como yo han decidido tomarse un descanso y no asistir al festival, tienen la posibilidad de seguir casi en tiempo real los acontecimientos de esta edición a través de Muzikalia y el especial que todos los años monta heineken.es. En esta ocasión mis colegas de la web cervecera han dado en la diana con un formato muy atractivo, en el que los blogs son el instrumento principal. Lenore vuelve a poner su dinamismo y su sentido del humor con una columna titulada Contracrónica. Mientras que Pepo Márquez aporta su solemnidad y apasionamiento en otro espacio, bautizado sencillamente como weblog. Como novedad, en este FIB hay un videoblog, cuyo responsable es el mediático Johann Wald, un personaje un tanto julay en pantalla pero que en los tres videos que ha colgado hasta el momento da una perspectiva muy chula e interesante de los aledaños y entresijos del festival. Para los que prefieran el tradicional formato crónica, David Saavedra está poniendo palabras a algunos de los mejores conciertos del FIB 2007.
envíado por altafidelidad | 18 Julio 2007 | 5 comentarios
Con cierta dosis de revanchismo por el tratamiento amarillista que la prensa no especializada ha tenido siempre con los incidentes en conciertos de rock, cuelgo este enlace a una noticia sobre la accidentada gira de Sabina y Serrat por Galicia. Los promotores de rock no son los únicos que toman decisiones que soliviantan a los espectadores. Lo que sí hay que reconocer que el público del género cantautoril tiene más iniciativa para organizarse. Algunos asistentes al concierto de Santiago han creado una web para reclamar sus derechos como consumidores, después de que la actuación de la plaza del Obradoiro se suspendiese una hora después de su comienzo debido a la lluvia. En Pontevedra numeroso público se quedó fuera del recinto del concierto, muchos con entrada. Parece que alguien calculó mal el aforo. Esto provocó incidentes en las puertas.
envíado por altafidelidad | 16 Julio 2007 | 7 comentarios
En su segunda edición, el Summercase creció en capacidad de convocatoria pero perdió calidad artística. Si los festivales son un escaparate, y en los escaparates deben de lucir las piezas más llamativas y singulares, el competidor directo del FIB es un outlet. La inevitable cuota de nostalgia (OMD y Jesus And Mary Chain) completó un cartel con grupos que olvidaron la inspiración hace ya unas cuantas temporadas (Air, Bradly Drawn Boy, y Dj Shadow), otros que visitaban Madrid por segunda vez en menos de seis meses (Kaiser Chiefs, Scissor Sisters, Bloc Party, Guillemots y !!!) y muy poco riesgo en general.
!!! y LCD Soundsystem dieron conciertos vigorosos, confirmando que tanto en directo como en disco son grupos que todavía están yendo a más. Ellos salvaron el apartado de la música de baile llenando las carpas y haciendo bailar a la gente más que cualquiera de los pinchadiscos programados.
The Gossip abarrotaron su escenario, robando mucho más público del esperado a JAMC. Su propuesta llena de primitivismo y crudeza fue oxigenante. Fionn Regan fue el único concierto de primera hora que los más madrugadores coincidieron en alabar. ¿La revelación? Yo me lo perdí. Esperemos que haya más oportunidades de ver al irlandés. Más complicado será volver a tener cerca a Soulsavers con Mark Lanegan. Llegué en la última canción y había una atmósfera densa muy chula.
El recinto no mejoró demasiado: pocas papeleras, colas y las malditas piedras, algo más machacadas, eso sí. Teniendo en cuenta que el suelo no invitaba a sentarse, no me pareció buena idea que este año retiraran las gradas. Me llamó la atención que hubiera dos escenarios grandes cuando parece que podían haber concentrado todo el trabajo en uno: nunca simultaneaban conciertos. ¿Sería por una cuestión publicitaria?
El ruego de siempre a la organización de festivales en España: bebidas más baratas y comida de más calidad. Algo vegetal, por favor. Una manzanita, por ejemplo.
Tres postales del Summercase:
Beth Ditto de The Gossip durmiendo sobre la moqueta de la entrada a la carpa de prensa después de su concierto la noche del viernes.
El micro solitario destinado a una tal “Scarlett” –así aparecía en el plano del rider- junto a William Reid en la actuación de Jesus And Mary Chain.
Los 2 Pias Dj´s haciendo de bailarines improvisados con !!!. Ellos más que otros pueden decir que se lo pasan bien en su trabajo.
envíado por altafidelidad | 4 Julio 2007 | 5 comentarios

Los japoneses Boredoms se embarcan continuamente en mutaciones. La última ha dado como resultado una formación en la que la percusión cobra todo el protagonismo. En el Primavera Sound de hace dos años, con tres baterías y un cuarto miembro manipulando efectos y cantando, dieron un concierto lleno de matices; a pesar de que se podría esperar más energía que detalles de ese formato. Muy espectaculares y perfectamente ensamblados, enlazaban continuos increscendos.
El grupo de Osaka sigue profundizando en el ritmo como instrumento para plasmar sus alocadas composiciones. El próximo sábado actúan en el Brooklyn Bridge Park acompañados de otro 74 baterías, entre ellos músicos tan personales como Brian Chippendale (Lighting Bolt), Brian Tamborello (Psychic Ills), Tim dewitt (Gang Gang Dance) o Andy McLeod (Modest Mouse). El concierto es un proyecto coordinado por Hisham Baroocha, un músico japonés que ha colaborado con Black Dice, Lighting Bolt o los propios Boredoms, bautizado como 77 BOADRUM. Está claro que la cifra del evento es el 7: se celebra el día 7 del séptimo mes del año 2007.
envíado por altafidelidad | 13 Junio 2007 | 5 comentarios
El martes la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid acogió un evento de música en directo auspiciado por un conocido “hijo de” salmantino, Javier Hidalgo, bautizado por cierta prensa como el soltero de oro de la gente guapa española. Un cartel más MTV que el propio MTV Day, que se celebra esta noche en el mismo recinto: Smashing Pumpkins, The Killers, Kasabian, Triángulo de Amor Bizarro y unos desconocidos Zeno & The Stoics.
Las plazas de toros son espacios poco acogedores para este tipo de espectáculos, sobre todo porque la piedra de los bancos corridos es más dura que el plástico de los asientos de los palacios de deportes; pero también porque es difícil dejar de pensar en los cruentos juegos que se celebran en su arena durante la temporada de festejos. Por obligaciones profesionales no llegué a Las Ventas hasta cerca de las nueve, perdiéndome a los dos grupos españoles. Por lo que me contaron nada destacable, excepto unos TAB que pusieron la nota de irreverencia dedicando a Hidalgo una ruidosa “¿Quiénes son los curanderos?”; esa que dice “portaos bien, hijos de puta”.
Kasabian no es un grupo al que le tenga demasiado aprecio, pero reconozco que juegan bien su papel de rock con actitud chulesca y referencias a todos los iconos imaginables de los últimos treinta años de música británica. Desde Led Zeppelin a Oasis, pasando por Primal Scream o The Rolling Stones. Al menos tienen más empaque y carisma que Brandon Flowers y sus Killers. El grupo norteamericano tiene un sonido épico y grandilocuente de solvencia indiscutible en grandes recintos, pero se mueven con tan poco autoridad que parece que jamás hayan tocado en recintos de más de quinientas personas. Flowers no tiene la elegancia y la teatralidad de un Alex Kapranos, ni tampoco el magnetismo de Julian Casablancas. Como curiosidad decir que hicieron una versión de “Shadowplay” de Joy Division, con la que sus numerosísimos seguidores no conectaron. Fue el único tema de su hora y cuarto de actuación en el que no bailaron.
Con media hora de retraso y de blanco nuclear, los reformados Smashing Pumpkins volvieron a pisar Madrid siete años después de su gira de despedida. Con menos sonido que The Killers, Billy Corgan y sus nuevos acompañantes mantuvieron el tipo por muy poquito. Intercalaron lo mejor de su repertorio con temas menos conocidos y nuevas composiciones. Confieso que me sentí encantado de ver de nuevo a Corgan mecerse con su guitarra, con esa pose de afligido “guitar hero” y esputando poderosas distorsiones. Durante varios momentos pensé que a ellos más que a otros grupos les vendría como anillo al dedo una de esas giras centradas en interpretar el álbum más alabado de su discografía. Me encantaría escuchar ahora un “Siamese Dream” en directo, por ejemplo; pero no me imagino a Billy Corgan haciendo esos ejercicios de nostalgia. Por desgracia el músico de Chicago sigue convencido de sus posibilidades como compositor. No cejó en el empeño en sus años de carrera en solitario y ahora vuelve con un nuevo disco de estos espurios Smashing Pumpkins debajo del brazo: “Zeitgeist”. Él y nadie más que él hace y deshace en el grupo. Se hizo evidente cuando al terminar el concierto se quedó sólo saludando al público mientras el resto de la banda se dirigía a los camerinos, como si su posición fuese la de meros ejecutantes sin voz ni voto.
envíado por altafidelidad | 9 Junio 2007 | 6 comentarios
Anoche vi por primera vez un directo de Dominique A. ¿Tarde? Tal vez. Lo cierto es que ahora entiendo muchas más cosas de sus canciones. A lo mejor Ángel cree que sin tener toda su discografía me pierdo matices -sigo creyendo que en algunos casos puedes hablar de un directo sin conocer al dedillo los temas, y más después de lo que vi ayer-. El músico francés se mueve combinando elegancia y fuerza física. Su forma de tocar la guitarra, sus bailes dejando flotar los brazos y sus poderosos movimientos retorciendo la espalda llevan a pensar que las canciones salen de sus músculos, no del corazón, de su cabeza o de las cuerdas vocales. En sus letras habla de sentimientos delicados –el amor es un tema recurrente; “otra canción de amour”, dijo con socarronería en varias ocasiones-, pero su directo es una cuestión de fuerza. Buen rock para teatros con momentos magníficos. La versión de “L´Horizon” con comedidos arreglos de tuba y clarinete fue memorable; sonaban a grupo de Les Disques du Crepuscule. “Dans un camion” fue otro tema destacado, con unas estrofas improvisadas en las que citó las ciudades españolas en las que tiene parada la presente gira. Si no fuera porque en algunos pasajes no había mucho entendimiento entre él y la banda, que se pegaban para seguir sus golpes de genio sobre el escenario, lo destacaría como uno de los conciertos de lo que llevamos de año. Pero me limito a asegurar que repetiré en la próxima visita y me quedo a la espera de ese directo bien ensamblado y arrebatador que haga justicia a sus canciones y a su fuerte presencia.
envíado por altafidelidad | 27 Mayo 2007 | 2 comentarios
Beyoncé tiene una voz portentosa, baila con un tesón fascinante y es un icono de belleza que incumple los cánones de la delgadez. ¿Qué más se puede pedir para que una superestrella caiga simpática? Después de un mes de conciertos por Europa, anoche actuó en Madrid delante de un público devoto y con una puesta en escena que sin aportar nada nuevo, funciona como un gran aderezo a los bailes y contoneos de la de Houston y sus bailarines. Su poderosa manera de moverse en el escenario puede ser un buen reflejo del carácter ambicioso y trabajador que la llevó a hacer y deshacer a su antojo en su anterior grupo, Destiny´s Child, y que la mantiene en lo más alto a nivel comercial y artístico dentro del r & b.
Dos horas de concierto, seis cambios de vestuario y grandes momentos. Me quedo con el periplo por la canciones de Destiny´s Child, con un “Survivor” en la que desbordó fuerza y la dulzura de “Say My Name”. Por seguir los horarios modificados a última hora por la organización creo que me perdí una de las salidas a escena más imponentes que haya visto el Palacio de los Deportes, con ese hit eterno que es “Crazy In Love”. Sin embargo, el final no tuvo tanto encanto, sin mucho fuelle y algo justa de fuerzas interpretó “Irrepleaceable”, en la que se atrevió con varias estrofas en castellano.
envíado por altafidelidad | 21 Mayo 2007 | 3 comentarios
El sábado Lisa Germano actuó por partida doble en Madrid. En horario matutino y dentro de un ciclo pensado para los menores de edad en La Casa Encendida, y unas horas más tarde en la sala Moby Dick. Dos conciertos diferentes pero igual de brillantes. Era además el final de una gira europea que la ha tenido recorriendo países como Italia, Francia o Alemania en las últimas cinco semanas. Feliz por la cercana vuelta a casa, durante la actuación de la noche estaba radiante, llevando a cabo apasionadas interpretaciones y sonriente. Algo que contrastaba con las áridas y desesperanzadoras historias de sus canciones.
Después de casi hora y media de concierto, cogió de la mano a su bajista Sebastian y bajó del escenario para meterse en los camerinos. A los pocos minutos David y yo ya estábamos fuera. Nos acercamos a comprar algo para matar el hambre a un supermercado cercano. Entre grupos de chicos en busca de hielos y bebidas, nos pusimos a hacer cola en la caja. Delante nuestra un hombre con aspecto de extranjero escuchaba a la cajera sin entender nada de lo que le decía. Le toque el hombro, se dio la vuelta y le expliqué que la botella de champán que cargaba era alcohol, y en España no se puede comprar bebidas alcohólicas después de las diez de la noche. Soltó con tono desilusionado un “Oh, Shit!”. Después de unos segundo me di cuenta que era el road manager que acompañaba a Lisa Germano y que nuestra Ley anti-botellón había impedido que celebrasen el fin de gira con una copa de champán.
envíado por altafidelidad | 16 Abril 2007 | 14 comentarios
Me gusta cuando la música en directo se acerca a otras formas de expresión artística. En mi opinión la teatralidad y la puesta en escena son los atajos más rápidos para llevar una actuación a lo memorable; y en estos tiempos en los que el consumidor de música necesita grupos nuevos continuamente, es la mejor forma de suplir la falta de carisma.
En CocoRosie esos elementos juegan un papel importante. Bianca y Sierra Cassady calculan cada uno de sus pasos en el escenario. Bailan con torpeza infantil, proyectan imágenes de sus videoclips y sacan toda clase de juguetes del catálogo de Fisher-Price, provocando curiosidad en el espectador y despertándolo de su placentero sueño. Hasta ahí todo bien. Pero en el concierto del pasado viernes en Joy Eslava su perfección planteaba muchas preguntas. El dúo interpretaba con una facilidad inhumana pomposos cantos operísticos. Durante hora y media no bebieron ni una gota de agua y daban tonos altísimos sin desmelenarse. Cualquiera podría decir que aquello era un play-back. Todo era muy sospechoso.
envíado por altafidelidad | 14 Noviembre 2006 | sin comentarios
Ruido, mucho ruido para acabar el Tanned Tin. El sábado los encargados de echar el cierre al festival fueron Mouthus y Magik Markers. De los primeros alguien comentó que eran una mezcla entre Lighthing Bolt y un coro de canto gregoriano. No es una descripción que vaya desencaminada. Magik Markers sonaron menos atronadores. Me parecieron un grupo homenaje al "Confussion Is Sex" de Sonic Youth. Su vocalista, muy sexual y subida a unos tacones kilométricos, cantaba igual que Kim Gordon.
Entre tanto watio hubo cabida para la sutileza de His Name Is Alive o el pop pegadizo de Portastatic, que editará su próximo disco en España a través de Acuarela.
Okkervil River fueron el grupo que convenció a más público. Siempre había pasado de largo cuando escribían sobre ellos o cuando sus discos llegaban a mis manos. Grave error. En directo son vibrantes y pegadizos. Rock derrotista con mucho sentido del humor.
Con sueño acumulado y kilos de más por la paella volví a Madrid. Ahora es el momento de escribir crónicas y de sacar adelante el trabajo pendiente.
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