Hace unos años, a la salida de un concierto penoso de un grupo sin discos publicados, contrato con un sello o expectativas de tenerlo que nos había recomendado un amigo músico –no todas las recomendaciones de gente de este mundillo son valiosas-, un compañero periodista comentaba que con actuaciones así la gente del pueblo del que venía este grupo se iba a llevar una imagen del rock muy mala, no se iban a enganchar a escuchar música y no iban a tener ganas de repetir con cualquier otra banda. Cada navidad, viendo la programación televisiva me acuerdo de aquella reflexión.
No cabe duda de que la televisión, con su poder de difusión, su mal gusto y esa asquerosa manía de recalcar todo hasta el aburrimiento hace más daño a la música que un mal grupo. Los tradicionales especiales de navidad o las galas de nuevo cuño para escoger al artista del año son el momento culmen de los 365 días de maltrato que la televisión dispensa a la música. Una tortura en la que las compañías discográficas están metidas de lleno ofreciendo nuevos formatos televisivos en busca de estrellas con los que compensan su perdida del trozo de pastel por la caída de ventas de discos. Ahora que estamos en fechas de propósitos para el año que está a punto de entrar, yo pediría algo más de respeto por la música en la televisión. Más especiales de Raphael, aunque sean repetidos, más programas tipo Zoom Pop del Canal 24 horas y menos galas para cubrir las necesidades de las discográficas y menos idas de olla de Santiago Alcanda.
Bueno, otro análisis de lo que está pasando en la industria de la música, publicado hoy en El País.
Tres notas sobre el artículo:
-Da una visión amplia y plural: aquí están hablando desde Bcore hasta Sony&BMG.
-Con respecto a Sony&BMG, su presidente comenta sobre el sistema de "explotación total" del músico (booking, editorial y edición) que utilizan: "A diferencia de las discográficas tradicionales, permite que el artista se desarrolle". Ah, ¿sí?
-Algo para el señor Guisasola, de Promusicae: No hablemos de ilegalidad, no hablemos de ilegalidad. que ya sabemos gracias a Público que ustedes también van en contra de la ley.
Soy un espectador eventual del programa de Cristina Tárrega, lo confieso. Por supuesto no por la conductora, si no por Josemi Rodríguez Sieiro y Don Jaime Peñafiel, claro está. Estos hábitos de vez en cuanto confesables me han llevado a ver la anécdota televisiva de la semana, cuando Peñafiel se puso hablar con muchísimo atrevimiento de Bruce Springsteen. Ya se sabe, como él es el comentarista autorizado (o no) de la monarquía española, pues habla también de los conciertos que van a ver las infantas y el príncipe.
Indignado por el desmelene de la infanta Elena, clamó porque fuera a ver a Springsteen, “un artista de rock duro”. Tárrega le replicó que si eso era rock duro “qué es AC/DC”. Don Jaime, que de saber estar controla un rato, se dio cuenta de la metedura de pata y quiso desviar la atención diciendo que Bruce no toca en sus conciertos: “¿Sabes que él no toca? Lo hace todo la banda, una banda buenísima, claro está”; con un poquito de imaginación es fácil ecuchar su voz silbante. Ante esto las carcajadas y los murmullos del equipo del plató eran ya incontrolables.
Como ya hicieron con sus más recientes trabajos previos, Radiohead complementaron el lanzamiento de su último disco, "In Rainbows" -que parece que ya tiene fecha para su edición en su formato físico-, con una ferviente actividad en su página web a través de entradas en el blog y videos que ilustran el trabajo de creación.
Entre los numerosos videos que han colgado hay una referencia a la ciudad de Coruña, como he podido leer en una noticia de La Voz de Galicia que me ha reenviado David. Más como una broma o un juego que como algo a tomar en serio, ed O'Brien, el guitarrista del grupo de Oxford, recita un poema. No, no es de Yolanda Castaño, nuestra polifacética y tórrida poetisa, tránquilos. Es "El entierro de Sir John Moore" de Charles Wolfe, al parecer muy popular en Inglaterra y que O'Brien cuenta que tuvo que aprender en el colegio.
Poderoso caballero es don dinero, sí. Pero no todos los músicos caen rendidos ante una generosa cifra para reunir a su antigua banda. Aquí tres grupos que me da a mí que no los veré yo reunidos.
GALAXIE 500
Dean Wareham, Naomi Wang y Damon Krukowski
Disolución: Un buen día Wareham decidió irse cerrándole la puerta en las narices a sus compañeros.
Grupos posteriores: Luna, Damon And Naomi y Dean & Britta
Razones para no volver: Cada uno de los antiguos componentes del grupo llevan carreras muy sólidas como para remover el pasado. Además, Wareham ha dicho en alguna ocasión –a David se lo dijo- que no guarda un recuerdo especial de aquellos tiempos.
THE SMITHS
Morrissey, Johnny Marr, Andy Rourke y Mick Joyce
Disolución: Tensiones entre los componentes principales del grupo; Marr y Mozzer se llevaban fatal.
Grupos posteriores: Morrissey, The The, Electronic, Johnny Marr and The Healers, Modest Mouse y Freebass
Disolución: Separación cordial para comenzar sus respectivas carreras.
Grupos posteriores: Manolo García y Quimi Portet
Razones para no volver: El público del grupo ya sacia sus necesidades con las canciones de Manolo García en solitario. ¿Alguno echará de menos a Quimi?
Dos noticias que acabo de leer me han dejado cavilando sobre la edad de los músicos, el tiempo y la relación con su obra. Una correspondencia en la que a menudo un elemento esclaviza a los demás y conduce a una carrera artística por caminos sin decoro. Un mal que con la moda de las reuniones está ahí al acecho, amenazando a todo músico que no le aplique sentido del humor e ironía a esas estrofas de una canción de juventud que exaltan las drogas, ahora que es vegetariano y budista, o a ese estribillo en el que afirma que nunca llegará a los treinta.
Pues bien, no sé si es un ejercicio de autocensura, pero Sibyl Vane han decidido pasar página y disolverse. No sin antes hacer su primera gira por el extranjero y editar un último maxi, compartido con la banda alemana Mondo Ray. La frescura de su primer disco o la mala uva del segundo eran hijas de cierta energía juvenil y de un amateurismo que sería difícil alargar más allá de cierto etapa que, directamente, han decidido finiquitar. Inteligentes hasta el final.
Para cosas que nunca se acaban el relevo de “Loveless”. En una entrevista, Kevin Shields anuncia que este año habrá disco de My Bloody Valentine. Un trabajo que lleva en proceso desde mediados de los 90. Si ya debe ser difícil enfrentarte a una canción tuya de hace décadas, no me quiero imaginar lo que debe ser hacerlo con una inacabada. Hay algo que me lleva a pensar que Serena-Maneesh, con veinte años menos, pueden ser más excitantes que los My Bloody Valentine de hoy en día. Aunque siempre habrá cuarentones que podrán poner firme a cualquier grupo de chavales. Dos ejemplos actuales: Wire o The Ex.
¿Puede haber las mismas motivaciones para ver a las Spice Girls y a Magik Markers? Yo opinó que sí.
El miércoles por la noche, después del concierto de los canadienses Holy Fuck, un grupo de amigos hablábamos de los próximos conciertos a los que vamos a ir. A mí se me ocurrió comentar que me apetece mucho ver a las Spice Girls, a lo que una amiga respondió indignada que no lo entendía. Me preguntaba cuántas canciones buenas creo que tienen, entendiendo que mi interés era un acto de esnobismo. La única manera de responderle que me vino a la cabeza fue hablar de Magik Markers, el grupo de Alisa Ambrogio.
Cuando se suben a un escenario sólo hay carisma, teatralidad, ruidos y violencia. Un batería que se deja llevar por los movimientos de una Alisa que maltrata su guitarra subida a unos enormes tacones, que cambian por completo su imagen de cándida veinteañera. Sus conciertos pueden acabar convertidos en cualquier cosa excepto en un espectáculo de rock tradicional. Si eres capaz de apreciar su actitud y personalidad puedes encontrar motivaciones en un concierto de las Chicas Picantes.
Para empezar son algo que también va más allá de lo musical. Victoria Beckham o Mel B son personajes fascinantes. Mientras Alisa Ambrogio canta y recita en plan expiación historias sórdidas, las dos Spice Girls son complejos, trauma y dolor en carne y hueso. Una expresión de violencia contada en la televisión y fotografiada en las revistas a través de juicios, infidelidades y disputas por el reconocimiento de la paternidad de sus hijos. Me gusta pensar que hace falta el mismo ego para subirse a un escenario delante de diez mil personas que para coger una guitarra destrozarla con un destornillador y aguantar las miradas de incredulidad de la gente que no está comprendiendo lo que ve. Porque al final lo que hace interesante a un artista, lo que hace que destaque, es su ego, venga del underground o del mainstream.
El Café de LaDinamo cierra. Los dueños del local que ocupa en el barrio de Lavapiés, la Orden Tercera de San Franciso, han aprovechado los vericuetos legales para no renovar el contrato de alquiler con la asociación. Alegan que los vecinos se quejaban por el ruido. Desde LaDinamo ofertaron hacer una reforma para insonorizar el espacio que ocupan, pero no han tenido respuesta, sólo un fax anunciando el fin del contrato el día 31 de octubre.
Desde 2002 el Café ofrecía una programación estable con todo tipo de actividades, entre ellas conciertos. Por allí pasaba gente con más o menos talento, más o menos interesante y más o menos profesional. Sobre todo ha sido un espacio abierto a músicos mochileros que recorrían España tocando donde podían y a las propuestas de pequeños promotores que, voluntariosos y con más ganas que idea, han subido a su escenario a Mirah o a Jozef Van Wissem. Yo mismo organicé con dos amigos un concierto de Castanets y Jana Hunter ahí.
También echaron mano de este local de la calle Mira el Sol el sello Acuarela o la distribuidora ¡Popstock!, que llevaron a tocar a El Hijo, Chris Brokaw o Two Gallants; estos últimos hoy llenan una sala con cinco veces más aforo sin muchos problemas.
Así pues se pierde un espacio para hacer conciertos importante. Pero precisamente no porque estuviese bien acondicionado, todo lo contrario, las instalaciones eran las justas. Sino porque era accesible, no cobraban alquiler y, con todo ello, dinamizaba la oferta de música en directo en Madrid.
Por mucho que haya blogueros que se empeñen en repartir pegatinas en los conciertos para invitarte a visitar su espacio, la difusión de cosas interesantes colgadas es internet tiene que producirse delante de la pantalla. Aquí cinco blogs de gente que escribe (o dibuja) sobre música.
Hablar sobre arquitectura
Son todas las perspectivas en un sólo blog: el periodista, el músico, el promotor de conciertos, el jefe de un sello, el veterano del indie, el trabajador del Fib y, por encima de cualquiera de las demás, la de un apasionado de la música.
Un post: Cualquiera sobre las anécdotas de las giras de Howe Gelb por España; Joan le lleva la contratación aquí.
Perdiendo mi eje
El blog de David ha sido para mí la columna de opinión sobre música que durante mucho tiempo no ha existido en la prensa diaria. Ahora esa faceta la ha trasladado a la web de Supernovapop, dejando su diario personal para las anécdotas de su día a día como periodista musical, para publicar las transcripciones de sus entrevistas y sus críticas de cine o para utilizarlo a modo de revista de prensa.
Hay posts de Patricia Godes, Bruno Galindo, David S. Mordoh y Víctor Lenore. Como LaDinamo, donde muchos escriben, se esmera en mostrar la forma de entender la música en países alejados de las estructuras tradicionales de la industria discográfica. En enero cambian de nombre, Farmacia pop.
Un post: Cualquiera de Mordoh sobre sus viajes.
Formed a band
Si buscas música nueva porque estás aburrido de los grupos de siempre, aquí sólo se habla de savia joven.
¿Un Post? Un grupo, claro. Alddao, es una de sus últimas actualizaciones. Sólo tienen una canción: una versión de Joy Division muy bonita y resuelta .
Aunque lo hayan bautizado como blog, realmente es una viñeta. Una tira en la que Manuel Bartual pone humor y color a la actualidad musical y a las situaciones absurdas que puede vivir alguien en un concierto o un grupo que empieza. Me gusta más su lado macarra que las historias autobiográficas.
Aquí son poco más que un nombre que los periodistas aprovechamos para rellenar espacio porque se les supone cierto prestigio. Pero en Inglaterra los Mercury Music Prize son, además de titulares en la prensa, ventas en estos tiempos de vacas flacas y un reconocimiento que representa la dignidad en la música inglesa frente a unos Brit’s Awards que son más farándula que otra cosa. Un repaso a sus ganadores es la mejor prueba de credibilidad: Primal Scream por “Screamadelica”, Portishead por “Dummy”, PJ Harvey por “Stories From The City, Stories From The Sea”, Dizzee Rascal por “Boy In Da Corner”, Franz Ferdinand por “Franz Ferdinand”, etc.
En julio se anuncia la lista de candidatos, una selección de doce discos que sólo por estar ahí ya multiplican sus ventas. En la última edición, el peculiar quinteto de cuerda Basquiat Strings habían vendido 270 copias antes de entrar a formar parte de los seleccionados. A partir de ese momento y hasta el fallo vendieron 6000 copias. Estas cifras se multiplican si hablamos del disco ganador, claro está. Aunque los vencedores de este año, The Klaxons con “Myth Of The Near Future”, le sacaron más rentabilidad por lo honorífico que por lo comercial.
Jude Rogers, periodista del The Guardian y la revista Word, fue miembro del jurado. En este artículo cuenta cómo entiende ella el premio, da detalles sobre el largo proceso que se sigue hasta escoger al ganador y deshace con mucho humor ciertos mitos sobre su funcionamiento.
Aunque como dejó claro Ian Mckaye “lo importante es la música, no dónde esté alojada”, la verdad es que las redes sociales en internet ofrecen muchas posibilidades para todos los usuarios a los que le interesa la música. Aquí van unos comentarios sobre las dos a las que estoy suscrito.
Nvivo- Aunque es bastante joven el número de usuarios registrados está creciendo a muy buen ritmo. Básicamente es un espacio en el que cuelgas los conciertos que te interesan para que otros usuarios tengan la información. Además en tu perfil añades a tus grupos favoritos, las salas de conciertos de las que eres habitual o gestionas las alertas a las que quieres estar suscrito. Entre las cosas buenas está la facilidad y la rapidez de los formularios y el hecho de que a través de Adsense de Google puedes llegar a ganar dinero con los conciertos que añades. Entre lo malo está la información duplicada y su sistema para comprobar si tus contactos de Hotmail o Yahoo están también metidos. Pones tu mail y tu contraseña en una pantalla con una pequeña cartela que dice “comprobaremos si tus contactos están registrados en nvivo.es. Si no lo están, les mandaremos un email de tu parte para que se unan”. Cuando esperas que surja otra pantalla en la que seleccionar a quién quieres mandarselo y a quién no te quedas en ascuas, envía directamente un correo a toda la libreta de direcciones. Todavía estoy pidiendo disculpas a amigos y semidesconocidos por el spam.
ILike en Facebook- Es una aplicación dentro del incipiente mundo de Facebook, una red social pensada para los estudiantes que ya ha igualado a Myspace en tiempo de sesión por usuario y es la tercera en número de personas registradas. Basicamente ofrece información de conciertos de los artistas que te interesan y un juego muy parecido al Music Quiz del iPod, pero también puedes escuchar canciones o ver videos, lo realmente interesante. Los inconvenientes son que las digitalizaciones no tienen una gran calidad de sonido, que todavía no ha penetrado mucho en España y que está limitado por el hecho de ser un accesorio dentro de un espacio que no está concebido sólo para la música.
Tego Calderón está por primera vez de visita en Madrid. Es la estrella más importante del hip hop latino con el permiso de Wysin & Yandel, Daddy Yankee o los pujantes Calle 13. En un hotel en la calle Capitán Haya, próximo a la zona de Plaza Castilla, atiende a los medios de comunicación. Contrasta el lujo de la habitación y la miríada de servicios de los que dispone con la poca atención que hasta el momento ha recibido su música por parte de la prensa española. “Es la primera vez que un disco mío sale tan pronto en Europa”, comenta con sonrisa de ilusionado y cara de agotamiento, casi balbuceando. Lleva desde la mañana de promoción. Son las ocho de la tarde, ha comido hace una hora y después de atenderme a mí todavía le queda una entrevista y una conexión en directo con un programa de radio en Canarias. Me confiesa su encargado de prensa en España que este es el ritmo que le espera durante los dos días previos a su pequeña gira, que comienza el jueves día trece en la Sala La Riviera de Madrid. Su nuevo disco, “El Abayarde contra-ataca”, es el viento apropiado para llenar las velas de su propuesta y hacer que funcione en nuestro país. Un trabajo ecléctico, con una producción metálica cercana al mundo del hip hop norteamericano, pero que deja que en las canciones supure la tradición musical de su Puerto Rico natal. Él lo define como “más para fanáticos, con el fraseo jocoso que siempre me ha caracterizado y que en el anterior disco había olvidado un poco”. A pesar del cansancio se muestra muy dispuesto a contestar mis preguntas. Eso sí, necesita su tiempo. Le pregunto sobre los abusos de la policía en Puerto Rico, un tema habitual en las canciones de los artistas de reggaetón de la isla, y saca la misma personalidad conciliadora que apaciguó las disputas entre Don Omar y Daddy Yankee, otros dos pesos pesados del género. “Todo el país pasa por un momentos crítico, de tensiones. Y eso se refleja en la actitud de la policía. Son seres humanos y también tienen sus rachas. El otro día en la televisión mostraron en directo como un policía mataba a una persona. Yo los veo como víctimas del gobierno. Los políticos, como en todos los lados, son desleales y corruptos”, dice. Casi sin darme cuenta han pasado ocho minutos. En principio me habían permitido dialogar con Tego durante quince minutos, su manager me toca el brazo para avisarme de que tengo que acabar. Le arranco una última pregunta. Le pido su opinión sobre la filiación de superventas como Shakira o Alejandro Sanz al sonido reggaetón. “Tengo que ser franco, la música es música y nadie es su dueño. Pero yo hablando desde el corazón creo que cuando sucede eso con un género cava su tumba; lo desvirtúa. Nosotros somos los culpables porque hemos permitido que suceda”, manifiesta. Me cuesta entender su alarmismo. En España no ha cortado la progresión del hip hop ni el “Ay albariño” de Lola Flores. Ya no queda tiempo para más.