Nada que perder
envíado por evanikas | 30 Septiembre 2007 | sin comentarios
envíado por evanikas | 30 Septiembre 2007 | sin comentarios
envíado por evanikas | 25 Septiembre 2007 | sin comentarios
Pathetic acts for a worthless cause
envíado por evanikas | 23 Septiembre 2007 | sin comentarios
Sábado, casi las tres de la mañana. Acabo de llegar a casa de un concierto que se acaba de dar en la plaza de la constitución. Es una plaza que nunca ha servido para nada pero a falta de dos días para las fiestas la han habilitado como plaza de conciertos. Han tocado varios grupos del pueblo. De uno de ellos era hoy el debut, "Yuri Gagarin". Ha sido curioso, lo cierto es que no han resultado ser para nada lo que me esperaba sino todo lo contrario. Tan solo han tocado 4 canciones pero me han cautivado. De hecho, si me llegan a decir que tienen un disco, lo compro instantáneamente (y no es fácil que yo diga eso).
Cuando ya han terminado he decidido venirme para casa porque estoy con la garganta bastante estropeada y no quiero llegar mal a fiestas.
Venía pensando en la soledad, venía caminando sola hacia mi hogar (que tan solo dista 2 calles de la plaza) dándole vueltas a ese término que causa tanto pavor "soledad".
¿Qué es la soledad? ¿realmente es no tener a nadie? Yo creo que la soledad en sí es necesidad. Experimentamos soledad cuando tenemos necesidad de algo, cuando nos mostramos humanos y necesitamos a alguien y ese "alguien" (bien puede ser alguien conocido-pareja-, o alguien que nos ayude porque tenemos un problema-amigo, desconocido..-)
La soledad es una respuesta a la ausencia de lo necesitado.
Necesitar es humano, pero ¿y qué pasa cuando no necesitamos?. Yo he salido de una relación, no puedo decir que me absorvía pero sí que teñía todos mis días de negro. Mi pareja era todo pesimismo y oscuridad, todo ello derivado del fallecimiento de su padre. Ni siquiera él ya quería mi ayuda. Yo tenía miedo a esa posible soledad que sería consecuencia de dejar a la persona con la que estaba y a la que tanto quería.
El día llegó y la relación se terminó pero cual fue mi sorpresa al ver que no sentí soledad, que yo no necesitaba a esa persona porque me hacía sacar lo peor de mí.
Por esto digo ¿me siento sola? ¿me hundo en mi soledad?. NO. Hoy disfruto de mi vida, no me siento sola porque no tengo necesidad de nadie, nadie me falta porque ahora a nadie añoro (dejemos familia a un lado, que a ellos siempre los tengo a mi lado).
Bueno, y para disfrutar del todo...un croissant con crema de chocolate y avellanas, NOCILLA como diríamos los de los 80.