Al paso..
envíado por fede | 5 Diciembre 2005 | sin comentarios
Justa, por el descalzadero del bienquerer,
va marchando sobre mi lento sentido la cabrada,
de torpe estadía sobre este cofre cañihueco
y que de tan vacío y tan pesado se llena a cada tanto
Antaño
adivinaba el sol y lluvia en nubes, y recuerdo
el paso de los inviernos largos, franqueados
sin agua de comer, y la casulla
se me hacía en sogas
de hartas ganas de con hasta las piedras
como de hablar tenía
¡Ay, aquella buena madre, la perra soledad,
con su saco tremendo!
a su calor bien pasaba la locura por mi boca
su dejo fuerte casi me daba fuerzas
para andar por abrigo contra el cráneo
y sin abrigo largo bajo piel abierta
de miles de cuchillas como había
a la vez cortando
que oraba yo al pesado dios de mi silencio
para zanjar con aquella violenta leva de fantasmas
torpe, definitivamente.
A la postre, mis deseos han ido a cobijo
y no se cómo diantre hoy cruzo aguas sin barro
he encontrado quien me cierre los ojos
y me dió duros coturnos
sin vender el alma mortal a dios ninguno:
la que conmigo va no parte de mi mano
me ha engalanado el viento socarrón
me ha ferido de los libros y la puesta
y miramos adelante bebiendo la nostalgia
del tiempo que nos reste peinando de los niños
pues no es hora ya de desandar camino
cuando el hilván va estando listo.
Así, con ella en boca
y tras haber echado a todo esto a la vista
felizmente reposo, tirado de su falda,
hocicando en la paz, buen perro de su gloria.