ALICIA EN EL PAIS DE LA OROPËNDOLA
envíado por Conchita | 1 Enero 2008 | 2 comentarios
El lamento procedía de un claro en el bosque de abedules.
Podía confundirse con el viento de otoño entre las ramas , pero no.
Era una bellísima "Amanita muscaria", caída entre las hojas secas, quien lloraba amargamente. Ni el resplandeciente color escarlata de su sombrero, ni la blancura de sus laminillas radiales bajo el mismo, ni la tersura de su talo bastaban para hacerla feliz. Algo terrible le había ocurrido.
- " Alguien ha cambiado el cuento - se quejaba - y ahora estoy aquí, abandonada, mientras Alicia corre por los caminos de detrás del espejo mordisqueando trocitos de mi carne, creciendo y creciendo por encima de los abetos o encogiéndose hasta desaparecer entre las flores del prado, persiguiendo a ese absurdo Conejo Blanco sin saber que soy yo, la Oropéndola loca, quien llena de vértigo y aventura su historia."
Lloraba y lloraba la "Amanita" y, cuanto más se quejaba, más roja y luminosa aparecía su pamela, inundando el bosque con su luz.
- " Si, al menos, alguien le dijera a la Oruga que fuma en pipa que avise a Alicia... Hay que devolverme al cuento porque si no, cuando aparezca la Reina de Corazones dirá : ¡ Que le corten la cabeza al intruso que ha cambiado la historia ! "
Entre las copas de los árboles aparecieron unos enormes cristales redondos enmarcando unos ojos malhumorados, y una voz alterada concedió:
- "¡ Está bien "matamoscas"!. Deja ya de gimotear. El Conejo Blanco llevará un ramo de flores blancas mágicas, y Alicia encontrará a la Oruga fumando su pipa sentada sobre tu hongo. ¡ A ver cómo te las arreglas para dosificar tus efectos maravillosos y sacarla del lío en que se va a meter ! Resulta muy interesante meterse a "chaman" sin saber dominar la ciencia milenaria de la micología "
Y dicho esto desapareció.
(Seguramen te Lewis Carroll tampoco estaba muy seguro de cómo sacar a Alicia de allí, sin revelar ciertos secretos valiosos acerca de los enteógenos)
Nota:
Amanita muscaria : La seta maravillosa de hongo rojo moteado de los cuentos de enanitos. Es la seta que mordisqueaba Alicia en el cuento "Alicia en el País de las Maravillas "
Vulgarmente llamada " matamoscas " y " Oropéndola loca "
Enteógenos: Sustancias naturales de ciertos hongos con poder alucinógeno.
Conchita Ferrando de la Lama ( Jaloque )
Publicado en Revista de la Sociedad de Micólogos de Castilla y Leon.
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
- lo dijo Jaloque el 1 Enero 2008 | 05:38 PM
Comentarios puestos en NEURONA
Club de la Escritura:
Silvana Alvarez
Periodista / Productora audiovisual
Fascinante. Leer este cuento fue como un viaje con ayahuasca :)
Gracias por compartirlo.
Abrazo.
- lo dijo Jaloque el 1 Enero 2008 | 05:39 PM
Silvana, amiga, ojalá todos pudiésemos hacer ese viaje en la " liana de los cielos", como llaman en Perú a la ayahuasca, para poder " ver y entender" como explican las ceremonias de los chamanes.
Creo que en la vida, como dije en uno de mis muchos mensajes, hay que saber primero ver, despues entender y por fin comprender, que es el final de ese proceso casi de alquimia de la implicación.
Jaloque
( Conchita Ferrando de la Lama )







