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HOMBRES POR LA IGUALDAD

envíado por lamaga | 26 Junio 2008 | 2 comentarios

Hace unas semanas comenté por aquí, el fallecimiento de Josep Vicent Marqués, considerado el más importante referente en el movimiento de hombres por la igualdad en España.

El Foro de Hombres por la Igualdad, ha puesto en la red dos videos que vale la pena ver y escuchar. Uno de ellos se refiere a la intervención de José Ángel Lozoya y otro a la de Ángeles Álvarez, en el acto de reconocimiento a Josep Vicent Marqués como "Hombre por la Igualdad", Sevilla, 20 de Octubre de 2007:

http://cvu.rediris.es/pub/bscw.cgi/0/895997 

Espero que os gusten.

MUTILACIÓN

envíado por lamaga | 11 Junio 2008 | sin comentarios

De las muchas agresiones que se dan contra el cuerpo de la mujer, ésta me ha producido desde siempre un gran desasosiego, un horror y una negativa total por mi parte a escuchar cualquier explicación. Lo peor es que al parecer ni ha desaparecido, ni siquiera disminuido:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ablaci%C3%B3n_de_cl%C3%ADtoris

Tan sólo por los problemas sanitarios que produce, ya es rechazable, pero si a ello le añadimos los psicológicos... Pero yo intuyo que todavía hay más, la cuestión radica en la función que tiene el clítoris, la de sentir placer, la de disfrutar de su cuerpo y de eso es de lo que se priva a estas mujeres.

Por eso anoche, nada más leer el poema que Ger nos envió a la lista de La Mujer Salvaje, me faltó tiempo para pedirle me dejase ponerlo aquí.

Gracias Ma Deva Aja (Mujer Divino Rayo de Sol), por tu poema-grito... como un aullido salvaje llamando a la manada a reaccionar ante tanto sufrimiento y tanta herida!

Mutilación

Llueven tus lágrimas de niña

en el jardín sagrado

como un murmullo de amapolas

y diosas deshojadas...

Me duelen tus labios sesgados

de clítoris sin pétalos,

tus gritos ahogados

de vulva sin corola,

tu silencio en la piel,

tu herida que desgarra...

Y entonces,

con mi corazón en llamas,

despierto a la Mujer Dragón...

Con su lava de sangre,

con su aliento que arrasa...

Lanzo con furia

mi bocanada de fuego,

mi vómito de estrellas,

mi incendio de palabras...

Y sólo puedo hoy,

ante tanto dolor,

derretir el silencio

cicatrizar el miedo

despabilarte el alma...

(a todas nuestras hermanas mujeres que sufren la mutilación del clítoris)

ger

ma deva aja

10-06-08

TERNURA PARA LA PAZ

envíado por lamaga | 10 Junio 2008 | 4 comentarios

Tere Molla, desde el blog "Mujeres sabias y brujas", http://teremolla.nireblog.com ha puesto en marcha la campaña TERNURA PARA LA PAZ.

Nos lo cuenta así:

Nombre de la campaña: TERNURA PARA LA PAZ

Objetivo: Recogida de mensajes escritos por mujeres y hombres para las mujeres palestinas que vamos a visitar.

Estos mensajes pueden ser:

- por e-mail a la siguiente dirección: tmolla@teremolla.net

- por correo postal dirigidos a:

Tere Mollá Castells

Apdo. Correos 692

46870-Ontinyent-Valencia

Contenidos de los mensajes: Se pretende hacer un reconocimiento al trabajo de todas las mujeres palestinas en general y a las mujeres que han sufrido maltratos

en particular.

No podemos olvidar que estas mujeres están en una situación de desigualdad múltiple debido, entre otras cosas, a que los diferentes movimientos de liberación

nacional no cuentan con la implementación de los derechos de las mujeres entre sus objetivos más inmediatos.

Por otro lado son mujeres que padecen la violencia machista básicamente de su entorno familiar por los llamados códigos de honor.

Además y en su condición de dadoras y de cuidadoras de la vida, son impulsoras de la paz en sus varias vertientes.

Tampoco podemos perder de vista que la situación de desplazadas y refugiadas en unos territorios en continuos conflictos las dejan en una situación de

especial vulnerabilidad ante su propia sociedad.

Por todo esto se pretende hacer un reconocimiento desde nuestras perspectivas de personas comprometidas con causas justas de este tipo de situaciones y

que vivimos en una sociedad occidental y acomodada para que con nuestros mensajes sepan que reconocemos su trabajo, su coraje y su valentía para sobrevivir

a situaciones tan adversas en el día a día.

Se pretende que los mensajes lleguen cargados de fuerza y de ternura puesto que en su momento y dentro de las actividades organizadas dentro del viaje

que la Plataforma de Mujeres Artistas está organizando entre los días 21 al 28 de diciembre se entregarán a sus destinatarias a través de alguna asociación

de mujeres o en la misma casa de acogida para mujeres maltratadas, como muestra de nuestra solidaridad hacia ellas.

El objetivo último es que ellas sientan nuestro respeto y nuestra solidaridad hacia su situación y lo sientan en forma de mensajes de múltiples voces de

mujeres y hombres comprometidos que desean hacerles llegar un hálito de ánimo desde la fuerza que da la ternura y de nuestro reconocimiento por su situación.

Fecha de recogida de los mensajes: Aproximadamente hasta el 15 de noviembre de 2008.

Soporte: En este momento un diseñador gráfico está elaborando un banner para que se pueda utilizar en todos aquellos espacios virtuales que lo deseen. Es

posible que esté disponible a finales de esta misma semana

Para cualquier duda o consulta la persona encargada de este tema es TERESA MOLLÁ CASTELLS y el correo electrónico es el siguiente: tmolla@teremolla.net

JOSEP VICENT MARQUÉS

envíado por lamaga | 8 Junio 2008 | 2 comentarios

Escuché por primera vez su nombre, a finales de los años 80, en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de Valencia. En aquellas tétricas aulas, algunas de ellas bien llamadas sótanos, coincidíamos los que habíamos elegido filosofía, pedagogía o psicología como disciplina a estudiar. En el tercer curso una de las asignaturas era sociología, no lo tuvimos a él como profesor, pero sí a uno de sus colaboradores y a sus textos por lectura y enseñanza a seguir.

Más tarde he escuchado hablar de Vicent Marqués como un referente de los grupos de hombres por la igualdad, que van surgiendo cada vez más. Pero aunque es cierto que es un movimiento que crece, no lo es menos que todavía es bastante desconocido y mirado con reservas, críticas y sonrisitas por gran parte de la ciudadanía.

Así que como agradecimiento a Josep Vicent Marqués, fallecido hace unos días, y a todos los hombres implicados en cuestionar lo dado y establecido sobre lo que es ser hombre y mujer, así como las relaciones que debemos mantener, copio un texto que me ha gustado:

Obituario Josep Vicent Marqués, de Hilario Saez.

«Por una extraña inversión de los hechos, creía que todos estabais muertos». Con estas provocadoras palabras comenzó Josep Vicent Marqués su discurso de agradecimiento por el reconocimiento que le hicimos desde el Foro de hombres por la Igualdad el pasado octubre en Sevilla. Hacía dos años que había sufrido un ictus que apenas le dejaba hablar y casi le obligaba a andar en silla de ruedas, pero mantenía el humor y la ironía que siempre tuvo en la mirada: «La buena gente suele confundirlo con estar tonto, pero yo qué más quisiera». No había podido perder la cabeza, pero tampoco el corazón: «Continúo teniendo la misma mala opinión del capitalismo, el previsible desastre ecológico y el machismo. Aún firmaría la consigna que, en un panfleto del año creo que 70, escribí: País Valenciano libre, socialista, no patriarcal y solidario con todos los pueblos del mundo».

J.V. Marqués ha sido uno de los intelectuales más progresistas y honestos de la Transición Española. Como nos recordaba su amigo José Ángel Lozoya, era uno de los jóvenes profesores universitarios antifranquistas más conocidos en un momento en que «todo estaba al alcance de cualquiera como él que estuviera dispuesto a conquistarlo, desde la cátedra hasta el escaño de diputado; solo era necesario querer y desayunar tres sapos cada mañana para hacer estómago».

Marqués no quiso. Prefirió buscar una alternativa radical al capitalismo, basada en el ecologismo, la solidaridad internacional y el feminismo: «Cuestioné el ser español, el ser varón, el estudiar en la universidad, cuestioné el capitalismo sin asomo de complicidad con el comunismo, el ser cómplice de la devastación del mundo, el amar de una sola manera, cuestioné todo lo que prolonga artificialmente la vida…».

Pero su contribución más original y relevante a esta izquierda alternativa pendiente, es haber sido uno de los fundadores del movimiento de hombres por la Igualdad en el Estado español y su teórico más relevante. «Vicent Marqués es el Condorcet, el Stuar-Mill de esta época (…) está ya en el inventario de los pensadores que formaran parte de la historia de la igualdad» dijo Ángeles Álvarez al entregarle en nuestro nombre un reconocimiento que quisimos compartir con todo el movimiento feminista.

Lo recogió emocionado, con un elegante gesto de agradecimiento a las verdaderas protagonistas: «Celia Amorós había sido mi maestra porque, no sé si sabéis que el igualitarismo o el feminismo no lo hemos inventado los hombres; permitidme que mencione los nombres de las mujeres que más me han influido: Leonor Taboada, Carlota Bustelo, Amparo Rubiales, Pura Duart, Amelia Valcárcel, Genoveva Rojo, a mi alumna Cristina Piris….».

Y con toda la belleza de un nuevo heroísmo que renuncia a lo divino para mostrarse digna y valientemente humano, nos contó las dificultades para cuidarse, las peleas con los celadores que le llamaban "campeón" y "machote"; el dolor de quienes por asumir compromisos sociales, no siempre hemos sido tan buenos padres, compañeros o amigos.

A la mañana siguiente todavía tuvo fuerzas para sumarse a la manifestación de hombres contra la violencia machista. Lo vi gritando consignas desde su silla de ruedas. «Para tener vértigo, tener escaso el pene, no saber conducir ni coche ni moto ni bicicleta, no haber terminado de leer a Marx ni a Freud… he llegado muy alto» dijo como despedida. Ahora ya estás para siempre en nuestro corazón y en las alturas.

Hilario Sáez Méndez, miembro del Foro de Hombres por la Igualdad.

LA LOBA

envíado por lamaga | 15 Abril 2008 | sin comentarios

Uno de los primeros textos que escribí en este blog, fue sobre el libro de Clarissa Pinkola Estés: Mujeres que corren con los lobos. Sorprendentemente personas desconocidas para mí, prácticamente todas mujeres, han ido dejando sus comentarios sobre esta obra. Para todas nosotras ha sido un libro revelador, que nos acompaña, nos consuela y nos enseña. Por eso, y para celebrar los 100 comentarios que este post ha sumado, os dejo uno de los cuentos que se encuentra en el capítulo 1, animando a los que todavía no han disfrutado de la bella, rica y sabia narrativa de Clarissa, a que se acerquen a ella.

Gracias a todas por los mensajes que aquí habéis dejado. Nos seguimos encontrando en el foro de la Mujer Salvaje.

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La Loba

Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy pocos han visto. Como en los cuentos de hadas de la Europa del este, la vieja espera que los que se han extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla.

Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo, desea evitar cualquier clase de compañía. Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por regla general emite más sonidos animales que humanos.

Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio indio de Tarahumara. O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las inmediaciones de un pozo. Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán 3 en un viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo. O esperando al borde de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a Morella, México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de leña integrados por ramas de extrañas formas. Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba.

La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.

Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar.

Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo. La Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.

La Loba sigue cantando y la criatura lobuna empieza a respirar.

La Loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.

En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua del arroyo que está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina directamente el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.

Recuerda que, si te adentras en el desierto y está a punto de ponerse el sol y quizá te has extraviado un poquito y te sientes cansada, estás de suerte, pues bien pudiera ser que le cayeras en gracia a La Loba y ella te enseñara una cosa... una cosa del alma.

Tags: mujer

SOY FEMINISTA

envíado por lamaga | 18 Marzo 2008 | 1 comentario

Para que ponerse a escribir cuando hay textos tan sentidos, tan vividos. Lo acabo de leer y os lo dejo aquí, porque vale la pena pensar sus afirmaciones, saborear sus esperanzas y soñar sus predicciones.

SOY FEMINISTA

Florence Thomas, marzo de 2008

(Cofundadora del grupo Mujer y Sociedad

FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie, cambio la vida: soy feminista.

No soy ni amargada ni insatisfecha: me gusta el humor, la risa, pero sé también compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia: soy

feminista.

Me gusta con locura la libertad más no el libertinaje: soy feminista.

No soy pro-abortista, soy pro-opción porque conozco a las mujeres y creo en su enorme responsabilidad: soy feminista.

No soy lesbiana, y si lo fuera ¿cuál sería el problema? Soy feminista.

Sí, soy feminista porque no quiero morir indignada.

Soy feminista y defenderé hasta donde puedo hacerlo a las mujeres, a su derecho a una vida libre de violencias.

Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo representa uno de los últimos humanismos en esta tierra desolada y porque he apostado a un mundo mixto

hecho de hombres y mujeres que no tienen la misma manera de habitar el mundo, de interpretarlo y de actuar sobre él.

Soy feminista porque me gusta provocar debates desde donde puedo hacerlo. Soy feminista para mover ideas y poner a circular conceptos; para deconstruir

viejos discursos y narrativas, para desmontar mitos y estereotipos, derrumbar roles prescritos e imaginarios prestados.

Soy feminista para defender también a los sujetos inesperados y su reconocimiento como sujetos de derecho, para gays, lesbianas y transgeneristas, para

ancianos y ancianas, para niños y niñas, para indígenas y afrodescendientes y para todas las mujeres que no quieren parir un solo hijo más para la guerra.

Soy feminista y escribo para las mujeres que no tienen voces, para todas las mujeres, desde sus incontestables semejanzas y sus evidentes diferencias. Soy

feminista porque el feminismo es un movimiento que me permite pensar también en nuestras hermanas afganas, ruandesas, croatas, iraníes, que me permite

pensar en las niñas africanas cuyo clítoris ha sido extirpado, en todas las mujeres que son obligadas a cubrirse de velos, en todas las mujeres del mundo

maltratadas, víctimas de abusos, violadas y en todas las que han pagado con su vida esta peste mundial llamada misoginia.

Sí, soy feminista para que podamos oír otras voces, para aprender a escribir el guión humano desde la complejidad, la diversidad y la pluralidad.

Soy feminista para mover la razón e impedir que se fosilice en un discurso estéril al amor.

Soy feminista para reconciliar razón y emoción y participar humildemente en la construcción de sujetos sentipensantes como los llama Eduardo Galeano.

Soy feminista y defiendo una epistemología que acepte la complejidad, las ambigüedades, las incertidumbres y la sospecha. Sé hoy que no existe verdad única,

Historia con H mayúscula, ni Sujeto universal. Existen verdades, relatos y contingencias; existen, al lado de la historia oficial tradicionalmente escrita

por los hombres, historias no oficiales, historias de las vidas privadas, historias de vida que nos enseñan tanto sobre la otra cara del mundo, tal vez

su cara más humana.

En fin soy feminista tratando de atravesar críticamente una moral patriarcal de las exclusiones, de los exilios, de las orfandades y de las guerras, una

moral que nos gobierna desde hace siglos.

Trato de ser feminista en el contexto de una modernidad que cumple por fin sus promesas para todos y todas. Como dice Gilles Deleuze "siempre se escribe para dar vida, para liberarla cuando se encuentra prisionera, para trazar líneas de huida". Sí, trato de trazar para las mujeres de este país líneas de huida que pasen por la utopía.

Porque creo que un día existirá en el mundo entero un lugar para las mujeres, para sus palabras, sus voces, sus reivindicaciones, sus desequilibrios, sus

desórdenes, sus afirmaciones en cuanto seres equivalentes políticamente a los hombres y diferentes existencialmente. Un día, no muy lejano, espero, dejaremos

de atraer e inquietar a los hombres; dejaremos de escindirnos en madres o putas, en Marías o Evas, imágenes que alimentaron durante siglos los imaginarios

patriarcales; habremos aprendido a realizar alianzas entre lo que representa María y lo que significa Eva. Habremos aprendido a ser mujeres, simplemente

mujeres. Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres, resignificando ese concepto, llenándolo de múltiples contenidos capaces de reflejar novedosas prácticas de sí que nuestra revolución

nos entregó; mujeres que no necesiten más ni amos, ni maridos, sino nuevos compañeros dispuestos a intentar reconciliarse con ellas desde el reconocimiento

imprescindible de la soledad y la necesidad imperiosa del amor.

Por esto repito tantas veces que ser mujer hoy es romper con los viejos modelos esperados para nosotras, es no reconocerse en lo ya pensado para nosotras,

es extraviarse como lo expresaba tan bellamente esta feminista italiana Alessandra Bocchetti.

Sí, no reconocerse en lo ya pensado para nosotras.

Por esto soy una extraviada, soy feminista.

Y lo soy con el derecho también a equivocarme

Tags: feminismo

APRENDÍ A SER MUJER DE LAS MUJERES

envíado por lamaga | 8 Marzo 2008 | sin comentarios

Esta mañana, andaba yo pensando qué podría traer a este blog para celebrar el 8 de marzo, día de la mujer. La casualidad, que nunca es casual, me trajo en forma de correo electrónico, este precioso texto de una amiga. Me pareció de lo más oportuno para compartirlo con vosotras y vosotros.

Pilar, muchas gracias por permitirme publicar estos párrafos que expresan tantos sentimientos y emociones, pero sobre todo experiencias de vida.

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Aprendí a ser mujer de las mujeres; a ser mujer en el más profundo y amplio de los sentidos y significados.

De tantas como tengo la fortuna de conocer y profundizar en su amistad. Todas y cada una de ellas me transmitieron algo que enraizó en mí, la solidaridad, la complicidad, la ternura, la valentía, el instinto, la aceptación, la rabia, la rebeldía, la pasión, la desesperación, la impotencia, la confianza, la paciencia, la supervivencia, todos los sentimientos con todos los matices posibles e imposibles. Mujeres cotidianas, normales, pegadas a la tierra, luchadoras y capaces de cuestionarse la vida y plantarle cara día a día, motores de la historia inmediata, generadoras de futuro. Con cada una de vosotras comparto algún secreto, algún momento único y especial que os hace imprescindibles en mi vida y en mi corazón al margen de tiempos y espacios, espacios de intimidad, de confesiones inconfesables en un desnudo integral, más allá de la palabra, cosido en los poros con puntadas de vida.

Existe un lugar especial en mi corazón reservado a mis hermanas elegidas, aquellas que desde la adolescencia me han dado la mano y el cariño incondicional, con las que más profundamente he compartido las emociones, los inicios en el amor, la política, la socialización, las ideologías, el dolor más intenso, las pérdidas más dolorosas, los amores y desamores, la maternidad, en fin los descubrimientos de la vida, la vida misma que sigo compartiendo cada vez más intensamente y que forman parte de mi historia. Hoy uno de mis mayores deseos es seguir compartiendo con ellas con vosotras, las “goteras”, la madurez, los descubrimientos, las sorpresas y cada aventura que tengamos por delante. No podemos recuperar la tersura de los veinte años en la piel, pero jamás podemos renunciar a la ilusión, al interés, a la sinceridad. Ya se sabe, cuando “todo se cae”, nos mantiene en pie la dignidad y el respeto a nosotras mismas.

Hay días en que la soledad te invade, se te mete en los huesos como la niebla rodea la montaña. No hablo de una soledad real, palpable, de ausencia de personas cercanas. Es un sentimiento de dentro afuera, íntimo y agridulce, mezcla de independencia, libertad, lejanía y melancolía. Entonces es cuando el manto de tus amigas te protege y te permite ser capaz de soportarlo y aprenderlo. Me sería imposible describir lo que de cada una de ellas llevo en mis entresijos, sería precioso ser capaz de describirlas y transmitir su valía, pero me temo que esa labor daría para un libro que precisa de una pluma ágil y diestra capaz de reflejar la profundidad de lo que estoy nombrando.

También conocí mujeres que habían elegido el negro como color distintivo de vida, aunque habría que decir mejor de muerte, pero esas fueron pocas y nunca fueron mis amigas, pasaron por mi vida y procuré que sólo me rozaran; las evité una vez comprendí que el negro puede ser muy dañino y contagioso. Curiosamente en bastantes de esos casos sentí en mi nuca su aliento maligno como un estremecedor escalofrío y hasta me llegaron a causar heridas, pocas, pero muy profundas. De esas conocí lo negativo de la vida y aprendí que hay personas que nacen muertas, viven muertas y hasta huelen a muertas. No quiero nada con ellas, me dan miedo y asco, son malignas y muy, muy dañinas.

Aprendí la libertad y la independencia en primer lugar de la mujer más importante en mi vida: mi madre.

De ella aprendí la generosidad de forma natural, sólo tuve que mirar a mí alrededor y sobre todo, recordarla, observar su fluidez al tender las manos y el corazón a todo aquel que la rodeaba. De ella aprendí a diferenciar las consecuencias del egoísmo y de la generosidad, y decidir cual de las dos, “egoístamente”, me interesaba más, cual de las dos me atraía, me convencía y me daba “más gustito”.

A ella le debo “este carácter y esta personalidad” , que a mi padre le ha dado más de un disgusto y que muchos de mis contemporáneos no terminaron de entender, pero que me ha dado la capacidad de ser “romero solo” y pasar por todo ligera, siempre ligera, no ser de nadie, de ser de todos, no ser de nada y ser de todo, de buscar siempre la vida con la conciencia del tiempo limitado, con la conciencia de lo efímero, aprendí a “estar en lo que estoy” y a vivir plenamente cada momento, cada historia de forma apasionada y brutal, pero sin aspavientos, sin “dar tres cuartos al pregonero”, para dentro, para que nadie se asustara, incluso ni yo misma. De ella aprendí la tolerancia y a desechar “el lado oscuro de la vida”. Poco más puedo decir, quienes la conocieron saben de lo que hablo y en qué profundidad.

Ni uno sólo de los días de mi vida la he dejado de echar de menos.

Me duele el mundo, no lo entiendo, o mejor dicho, no lo quiero entender. No lo digo ni con demagogia ni con dramatismo, lo digo desde la reflexión diaria, desde el conocimiento del absurdo que mueve los hilos de la historia, desde la perplejidad en que me sume el desatino de la globalización que parte del dominio del otro, de doblegar pueblos y naciones, de arrasar culturas y saberes, me mantiene en un estado de desolación que en ocasiones me provoca esconderme en mi concha y no querer ver, oír ni hablar. También ahí soy yo, también me reconozco y me acepto.

Viajo todo lo que puedo, no me siento de ningún sitio y creo firmemente que los nacionalismos son “paletos y aldeanos”, sólo caben en cabezas cerradas y a su vez, cierran las cabezas.

Durante un tiempo pensé que no había compartido mis viajes con “la compañía de mis sueños”, no siempre pude enseñar o mostrar lugares conocidos a quien hubiese deseado, pero lo cierto es que siempre disfruté de la compañía que tuve, hubo imprevistos, anécdotas, risas, sustos, acercamientos y “mosqueos”, pero en ningún caso insuperables, quizá por esa manera mía de abstraerme y generar una película transparente que me proteja de lo dañino. Después comprendí que me equivocaba respecto a “el viaje con la compañía ideal”, y descubrí que todos eran “los viajes y compañías ideales”, de modo que los disfruté como si fueran el último.

¿Quién se atreve a asegurar que no viví la maternidad?, ¿quién se atreve a dudar que mi alma se “embarazó” cientos de veces, que en mí se gestaron y crecieron múltiples vivencias, que parí con dolor, uno tras otro, el resurgir de chicos y chicas, año tras año, unas veces más fuerte, otras más débil, con los miedos, con las dudas, las angustias de cada uno de ellos y las mías propias?

A mi profesión va otra buena parte de mi amor, de mi pasión. Ella me permite la reflexión, la observación del ser humano, tan avanzado y tan primario como los orígenes del hombre, del ser humano en el que cabe lo mejor y lo peor, del ser humano del que participamos todos responsable o irresponsablemente. No lo cambiaría por nada, soy “adicta a la observación del hombre”, creo en la educación como herramienta de libertad, como elemento dignificante, como espacio de crecimiento.

Tuve siempre el sentimiento de no poder conformarme con lo menos, quise y quiero comerme la vida a bocados, bebérmela a tragos inmensos, repudio lo gris, lo mediocre, la miseria personal, el miedo; que no se acerquen a mi, no los reconozco en mi historia.

Pocas, creo, me conocéis a fondo, pero sí lo suficiente como para considerarme merecedora de vuestra amistad y eso es mucho más de lo que la mayoría alcanza.

Experiencias vitales, anécdotas y acontecimientos tengo como casi todo el mundo, pero la aventura más importante es la de construir el día a día, la de arriesgar conscientemente al poner el pié fuera de la cama, una posibilidad nueva de existir. Todo lo que pasa a partir de ese momento es pura vida, quien no lo sienta así, se pierde la esencia, el alma.

Me gusta meterme hasta la cocina, es verdad, pero es el lugar que me habéis dejado ocupar, y lo hago del mismo modo en que se meten los cariños en los pliegues y las costuras de los corazones. Sólo paro cuando las puertas están cerradas, cuando los corazones no dejan un huequito para acurrucarse en ellos. Entonces giro los talones y camino sin mirar atrás, para ser en la vida romero, sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo... ser en la vida romero... romero... sólo romero.

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo...pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.

En Madrid, al cumplir 50 años en 2007

Tags: mujeres

LO QUE LOS HOMBRES NO SABEN

envíado por lamaga | 1 Marzo 2008 | sin comentarios

Chicos, no os preocupéis, ni os sintáis acomplejados, al parecer los hombres no saben, y las mujeres tampoco....

¡Vaya con las preguntitas!

http://www.lucia-etxebarria.com/diario/

Lo que los hombres no saben.... El sexo contado por las mujeres. Obra que recoge 13 relatos escritos por mujeres, y una introducción de Lucía Etxebarría.

Hay que reconocer que la Etxebarría ha ido preparando el terreno y desarrollando una campaña de márketing bastante intensa y acertada. A los lectores de su blog, nos ha ido soltando, de vez en cuando, los fragmentos más sabrosos de estos relatos, de modo que nos ha hecho anhelar que llegase el día de San Valentín, o san Calentín, según lo denomina con su desparpajo, para ir a la librería más cercana a hacernos con él.

Lo que más me gusta del libro, es que me parece que sí consigue sobradamente uno de los objetivos que al parecer se perseguía, la mujer en ellos deja de ser un mero objeto para pasar a ser el sujeto de las historias. El sexo aparece enraizado en las experiencias, en el pensamiento o los sentimientos de las mujeres. En algunas es explícito, en otras se insinúa y en algunas casi ni aparece. En algunas tiene que ver con el amor, pero también en otras con el resentimiento, el divertimento o una simple manera de ganar un dinerillo.

Uno de los temas que Lucía trata en la introducción, es la ficticia diferenciación que se hace entre erotismo y pornografía. Dice ella que esta diferenciación cambia a lo largo de los tiempos, de los lugares e incluso de las personas, y que al final se puede reducir a que el erotismo es únicamente una forma fina de presentar el sexo. Creo que su análisis es bastante acertado, y todo ello tiene mucho que ver con los temores y los prejuicios con los que tratamos estos temas.

Vale la pena leer el libro. Evidentemente los relatos son diferentes y desiguales, y a cada cual le gustarán unos más que otros, pero en su conjunto se puede encontrar mucho sobre las fantasías de las mujeres, los deseos, los temores, las reacciones psicológicas y emocionales ante unas formas de reaccionar y de comportarnos que se nos han ido infundiendo a lo largo de muchos años y muchos condicionamientos.

Pero a pesar de todo, puede existir una Alicia, como la protagonista de Mariposas Amarillas que tenga en un momento una clara visión de la realidad, una doctora que pueda superar su impulso a seducir y complacer para dejarse hacer, una Azel que pueda dejar por unos meses sus raíces para dar amor y placer.

Podemos disfrutar también con la extrema sensualidad del relato de Eugenia Rico, casi un cuento de hadas o divertirnos con el desparpajo del Gabinete de Sadiana, que nos puede llevar a la risa, la sorpresa o incluso a cierta excitación.

¡Que lo disfrutéis!

MUJERES Y AMOR

envíado por lamaga | 29 Enero 2008 | 11 comentarios

Estoy leyendo el llamado tercer informe Hite, “Mujeres y amor: una revolución cultural en marcha”. Su lectura me está provocando innumerables emociones, entre las que podría destacar la rabia, la impotencia y la tristeza. Creo que la ilusión de poder encontrar alguna idea esperanzadora es lo que me anima a seguir adelante en el libro, pues aún me queda bastante. Lo que queda claro, es que la relación de pareja mujer/hombre, es muy insatisfactoria para la mujer, tan sólo un 19% afirmaba lo contrario, según esta obra, y lo que no sé es hacia dónde vamos o qué soluciones hay para que el encuentro entre los sexos sea diferente.

Shere Hite, su autora, es una historiadora e investigadora mundialmente conocida. Se hizo famosa con el Informe Hite sobre la sexualidad femenina (1978) y el Informe Hite sobre la sexualidad masculina (1981). En ambos libros quedaron en evidencia las muy insatisfactorias relaciones amorosas de los norteamericanos. La sociedad americana se escandalizó con algunas de sus conclusiones, como por ejemplo, que las mujeres también eran infieles (un 70% de las encuestadas), que las relaciones amorosas entre mujeres funcionaban mejor que entre heterosexuales y que el entendimiento entre hombres y mujeres era muy difícil. En “mujeres y amor” (1988), sondea la sociedad actual y el futuro de nuestras relaciones personales, desde el análisis del mundo afectivo femenino.

Hite presentó las teorías de sus estudios basándose en los cuestionarios que administró a miles de personas. Creía que debía tenerse en cuenta la base cultural y personal de la experiencia sexual para hacer las investigaciones pertinentes en cuanto a la conducta sexual fuera del laboratorio, cosa que no habían hecho otros investigadores hasta entonces, como por ejemplo Masters y Johnson o Kinsey. Algunas de las críticas que recibió, fueron en relación con el método científico que utilizó, ya que algunos reprochaban que las muestras eran poco representativas o que las preguntas inducían a una respuesta determinada. Pero yo, particularmente, considero que los datos cualitativos a veces apoyan más las evidencias que conocemos por otros medios, y que las correlaciones y los coeficientes que se deducen de enormes cantidades de datos, no siempre son la garantía, ni demostración de una mayor objetividad.

Por lo que llevo leído, parece que lo que produce mayor insatisfacción en las mujeres, es la falta de comunicación. Las mujeres viven sus relaciones como no igualitarias. No se sienten comprendidas, ni tomadas en serio, ni consideradas. creen dar más apoyo sentimental del que reciben (empatía, disposición para escuchar, comprender sin prejuicios). Si intentan hablar de sus problemas y dificultades, suelen ser ellas quienes inician las conversaciones profundas, los hombres suelen reaccionar con el distanciamiento emocional. las mujeres dicen que les gustaría que su marido o amante hablase más sobre sus propios sentimientos, pensamientos y sueños y les preguntaran más acerca de los suyos, peroeso no ocurre, y por tanto, la conclusión es que ellas no encuentran satisfacción sentimental en sus relaciones de pareja.

Me gustaría pensar que este panorama responde a una época y un lugar concreto, los años 80 y en Estados Unidos, pero lo cierto es que nada de ello suena ni tan raro ni tan lejano como para concluir, que a pesar de que algunas cosas hayan cambiado, muchas siguen siendo igual, o quizá hasta peor. Tengo la impresión que a veces los temores, las desconfianzas y las hostilidades nos impiden tomar conciencia de los problemas.

Volvamos a España. Hace unos años Leonor Taboada publicaba el artículo “Las hijas del rock and roll”. En sus párrafos finales afirmaba:

“Es evidente que las cosas están mal porque hay un desfase histórico, entre los hombres que reclaman una mujer que tiende a desaparecer, y las mujeres que buscan un hombre que no existe todavía.

Es posible que las cosas sean más fáciles un poco más adelante cuando los hijos de las hijas del rock and roll cojan el reemplazo. Estos serán los primeros hombres que hayan vivido en carne propia una imagen de mujer distinta, los que habrán roto con la imagen tradicional de madre simplemente porque ellas no la han representado. Estos hombres sabrán que las mujeres son capaces de casi cualquier cosa por salvar la dignidad y la libertad. Aunque sea a costa de cierto desequilibrio emocional.

El tema está en el aire. El aire huele a amores no correspondidos. A desamor. A ganas de amar. Demasiada distancia entre los sexos, demasiada abstinencia forzosa, demasiada libido sin consumar. La olla está bullendo. Es de suponer que es ineludible que los hombres se reciclen bastante para poder amarlos y sentirnos amadas por ellos. ¡O siempre queda el recurso de esperar hasta que los hijos de las amigas crezcan!

http://www.nodo50.org/mujeresred/taboada.htm

Ojalá sea esto cierto, y al menos nos quede la esperanza de que el amor en las nuevas generaciones sea más fácil y rico.

El artículo de Leonor Taboada tuvo otro como respuesta, y parte de él decía:

Los hijos de las hijas del rock and roll

“Los hijos de las hijas del rock and roll no sabemos con qué cara mirar a las jovencitas de nuestra edad que empiezan a darse cuenta de que ,o cambian este mundo o lo tienen claro. "Ellas" empiezan a debatir todo lo que nuestras madres ya debatieron hace mucho tiempo, y nosotros no lo hemos tenido que descubrir; lo llevamos dentro desde la cuna. Lo que mis amigas empiezan a debatir es lo que mis madres debatieron, concluyeron y practicaron cuando yo era pequeño.Todo "eso", más que mi fundamento ideológico es mi aprendizaje, mi infancia y el conglomerado de vivencias que hacen que yo sea el que soy, y de la forma que soy. A veces también tenemos cierto enganche ideológico con nuestras madres. Ese enganche, a veces, no nos permite aceptar a las mujeres de nuestra edad a las primeras de cambio. No nos llenan. Nos encontramos con la eterna contradicción de que, desde la perspectiva de un hombre, no nos llena una mujer que no está dispuesta a luchar contra el poder que los hombres ejercemos sobre ella; en definitiva, sobre nuestro poder.Quizás porque el mundo es más grande que la relación que podamos establecer con ella. Desde pequeñitos aprendimos que la lucha de las mujeres la tenían que hacer las propias mujeres, igual que la de los negros, los propios negros. En este submundo de sentimientos y perspectivas de vida tan diferentes(en función de como viven el resto de los/as jóvenes , los cuales cada dia son más fachas) buscamos y seguimos buscando a nuestro hijo/a de las hijas del rock and roll particular. Cuando algo asi sucede, de repente es como si nos recorriera una corriente por dentro, como si nos encontráramos dos marcianos en un mundo de humanos. Y solemos sentir una profunda solidaridad y mucho cariño el uno/a por el/la otro/a. Solemos meternos en la cama rápidamente, como si el tiempo apremiara, y, si no nos enganchamos, habitualmente forjamos una buena amistad. Como si sobraran las palabras porque nos entendemos perfectamente con el lenguaje del subconsciente.Está todo dicho, lo han dicho muchos años antes las referencias maternas que ambos hemos recibido”.

http://www.nodo50.org/mujeresred/feminismo-hijos.htm

Algunos libros de Shere Hite:

“Las mujeres como agentes revolucionarios del cambio“, “El informe Hite sobre la familia: crecer bajo el patriarcado“, “Mujeres sobre mujeres”, “Sexo y negocios“ y “Teorías de la Sexualidad Humana”.

Su página web: http://www.hite-research.com/Su página

DIARIO DE UNA BUENA VECINA

envíado por lamaga | 20 Enero 2008 | sin comentarios

Podría deciros que este libro es la amistad entre dos mujeres, una de ellas madura, guapa, libre, inteligente y con un buen trabajo. Y otra vieja, pobre, enferma y que parece que lo único que puede esperar de la vida es la muerte. También os podría decir Que Doris Lessing, a través de los personajes del libro, la sobrina de Janna, su amiga, su hermana y las dos protagonistas, nos muestra distintas fases de la vida de la mujer, y todo ello sería bastante cierto, pero preferiría poderos contar mucho más.

La claridad, valentía y crudeza que la escritora despliega en este libro es de tal magnitud, que me resulta imposible imaginar a un lector, que no sienta removerse en su interior más íntimo, emociones profundas con su lectura. La obra nos pone de bruces con nuestra realidad como seres vivos, con la conciencia que nos da nuestra esencia más humana, y a la vez, la desnaturalización que produce los prejucios sociales y los temores personales.

Doris Lessing, recibió el premio Nobel en el 2007. Es la escritora de más edad en recibirlo, 88 años. Se le dio este galardón, por su visión de lo que dieron en llamar la “épica femenina” y por su retrato de la civilización contemporánea. Sin duda, de todo esto hay muestra en esta obra.

Janna no se entiende, como tampoco La entienden los demás, dejó morir a su marido, a su madre, prácticamente sin prestarles atención, y ahora se siente impelida a cuidar e incluso a sentir cariño por una mujer que no conoce de nada. Una mujer hosca, terca, que con frecuencia le muestra su desconfianza. La acompañamos en su transformación, al principio la extrañeza ante sus sentimientos, después el intento de resistencia, de comprensión, pero según va profundizando en su amistad con Maudie, descubre y asume que toda persona tiene su dignidad, ni las circunstancias ni la necesidad de ayuda hace que un ser humano la pierda. Maudie es vieja, enferma y con enormes carencias, pero rechaza la ayuda de la asistencia social, incluso a veces la de Janna que debe aprender a descubrir por sí misma en lo que la puede atender. tiene todo el derecho a tener y expresar sus sentimientos, Janna compartirá sus recuerdos, sus afectos y sus rencores, la vergüenza ante sus miserias, y sufrirá con su temor ante el dolor y su rabia ante la muerte.

El libro resulta duro y a veces desagrada incluso su lectura. La autora nos pone ante temas que preferimos ignorar y apartar, porque nada tienen que ver con nosotros: la enfermedad, la vejez, la soledad y la muerte, pero también el dolor, la decrepitud, la suciedad, la dejadez, el miedo al dolor, la injusticia por sentirse enfermo, la rabia por no querer morirse. Realidades que mantenemos alejadas de nosotros todo lo que podemos. Como mucho pueden suscitar en nosotros la compasión. Pero sin embargo, nos resulta difícil ver en las personas que se encuentran en esas situaciones, las ansias de sentirse queridos, sentirse atendidos.

Doris Lessing despliega en la obra Una mirada valiente, comprensiva y no escatima esfuerzos para evidenciar las injusticias, las incomprensiones. Encontramos referencias y críticas más o menos veladas, más o menos explícitas a mecanismos y recursos que las sociedades del bienestar ponen a disposición de las personas mayores y en condiciones sociales desfavorables. La actitud distante y profesional de los médicos, de los asistentes sociales, las de las enfermeras, personas de pocos recursos, que hacen un trabajo que otros no harían, pero que tampoco tienen inconveniente, llegado el caso, en robar a los pacientes.

A UNA MUJER

envíado por lamaga | 18 Enero 2008 | 2 comentarios

Me llega tu voz desde un fondo de lodo y tristeza,

tu llanto hecho de impotencia y frustración,

tus lágrimas que no borrarán ninguna pena,

el grito de auxilio que sólo surge del dolor.

Quisiera regalarte puertas que se abren,

ventanas que dejen pasar la brisa de una nueva mañana,

alas que te sirvan para volar,

sueños para creer que la realidad tiene alternativas.

Pero sé que nada de esto te servirá,

porque pides mi mano sólo para acompañarte.

Me solicitas la confirmación de una desgracia,

que certifique tu defunción.

Y una vez más me trago la rabia que surge de la injusticia,

hilvanando tímidamente palabras que suenan a consejos sin convicción.

Porque debo reconocer tu libertad para elegir,

el sobrevivir en un pantano, en el que te hundes cada vez más.

DERECHOS BÁSICOS FEMENINOS

envíado por lamaga | 3 Diciembre 2007 | sin comentarios

Me ha llegado a través de la lista de correo mujeresenred el siguiente texto. Estoy segura que al leerlo, algunos de vosotros pensaréis que estos derechos son aplicables a cualquier persona, independientemente del sexo, y es cierto, pero no lo es menos que si tenemos en cuenta lo que se espera de las mujeres, para nosotras, con frecuencia, estos derechos son más difíciles de asumir y defender, por lo que me ha parecido interesante reproducirlo aquí, pues no está de más tenerlo presente.

Tú, al igual que todas las personas, tienes derecho a:

Ser tu misma

Pensar primero en ti

Tener serenidad

Amar y ser amada

Ser tratada con respeto y dignidad

Equivocarte o cambiar de opinión, de forma de hacer las cosas...

Ser humana, no perfecta

Tener tu propia intimidad

Tener tus propias opiniones, expresarlas y que sean tomadas seriamente

Ganar y controlar tu propio dinero

Decir no.

Rechazar peticiones sin tener que sentirse culpable o egoísta.

No sentirse responsable de los problemas de los demás.

Tomarte tu tiempo y pensar antes de actuar.

Tomar tus propias decisiones en las cuestiones que te afectan.

No gustar a todo el mundo

Pedir ayuda o apoyo emocional.

Derecho a responder o no hacerlo.

Controlar tu propia vida y cambiarla si no te gusta tal y como es ahora

Archivo de A favor de las mujeres

sobre mí

Me resisto a dejar aquí, mi nombre, mi edad, el lugar de residencia o el estado civil ¿Venías buscándolo? Vaya, pues lo siento. Creo que a un presunto lector, o buscador de información por la red, lo mínimo que se le puede pedir es un poco de imaginación, ¿no? Si no me conoces, descúbreme por lo que leo, lo que escribo, lo que pienso, lo que cuento o lo que siento. Parte del misterio o la ignorancia, para inventarme como más te guste. Pues al Final, casi todo es cuestión de perspectiva. Si me conoces, ¿para que te voy a hacer perder el tiempo con minucias ya sabidas? Espero que te pueda ofrecer algo más novedoso y sugerente, pero sobre todo, digno de ser compartido. ¡Cuéntamelo!