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LA LOBA

envíado por lamaga | 15 Abril 2008 | sin comentarios

Uno de los primeros textos que escribí en este blog, fue sobre el libro de Clarissa Pinkola Estés: Mujeres que corren con los lobos. Sorprendentemente personas desconocidas para mí, prácticamente todas mujeres, han ido dejando sus comentarios sobre esta obra. Para todas nosotras ha sido un libro revelador, que nos acompaña, nos consuela y nos enseña. Por eso, y para celebrar los 100 comentarios que este post ha sumado, os dejo uno de los cuentos que se encuentra en el capítulo 1, animando a los que todavía no han disfrutado de la bella, rica y sabia narrativa de Clarissa, a que se acerquen a ella.

Gracias a todas por los mensajes que aquí habéis dejado. Nos seguimos encontrando en el foro de la Mujer Salvaje.

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La Loba

Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy pocos han visto. Como en los cuentos de hadas de la Europa del este, la vieja espera que los que se han extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla.

Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo, desea evitar cualquier clase de compañía. Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por regla general emite más sonidos animales que humanos.

Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio indio de Tarahumara. O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las inmediaciones de un pozo. Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán 3 en un viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo. O esperando al borde de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a Morella, México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de leña integrados por ramas de extrañas formas. Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba.

La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.

Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar.

Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo. La Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.

La Loba sigue cantando y la criatura lobuna empieza a respirar.

La Loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.

En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua del arroyo que está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina directamente el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.

Recuerda que, si te adentras en el desierto y está a punto de ponerse el sol y quizá te has extraviado un poquito y te sientes cansada, estás de suerte, pues bien pudiera ser que le cayeras en gracia a La Loba y ella te enseñara una cosa... una cosa del alma.

Tags: mujer

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sobre mí

Me resisto a dejar aquí, mi nombre, mi edad, el lugar de residencia o el estado civil ¿Venías buscándolo? Vaya, pues lo siento. Creo que a un presunto lector, o buscador de información por la red, lo mínimo que se le puede pedir es un poco de imaginación, ¿no? Si no me conoces, descúbreme por lo que leo, lo que escribo, lo que pienso, lo que cuento o lo que siento. Parte del misterio o la ignorancia, para inventarme como más te guste. Pues al Final, casi todo es cuestión de perspectiva. Si me conoces, ¿para que te voy a hacer perder el tiempo con minucias ya sabidas? Espero que te pueda ofrecer algo más novedoso y sugerente, pero sobre todo, digno de ser compartido. ¡Cuéntamelo!