LA EUROPA QUE TENEMOS
envíado por lamaga | 24 Junio 2008 | 2 comentarios
Yo tendría que estar escribiendo otras cosas, pero como cualquier excusa es buena para dejar de hacer lo que no apetece, me ha dado por buscar el artículo de almudena Grandes de los lunes, y no me puedo resistir el dejarlo aquí.
Hace ya unos días, que de vez en cuando escucho hablar en la radio sobre decisiones que toman nuestros políticos en europa y que casi no me puedo ni creer, pues me suenan como a trasnochadas, de otros tiempos, ¿trabajar 60 o 65 horas a la semana? ¿detener a los inmigrantes ilegales hasta 18 meses? Parece como inaudito. Pero en el trabajo, en la calle, en los bares, ¿quién habla de eso? Es tiempo de hablar de vacaciones, de playas, de la gesta de los españoles que pasan a semifinales de la eurocopa... A finales de junio sólo puede ser interesante aprovechar las rebajas que dicen vienen buenas este año, procurar lucir el mejor moreno y disfrutar con el siguiente partido de la selección. Triste, muy triste. y tiene razón Almudena, quizá ya no necesitamos a los inmigrantes para trabajar en la construcción, el chollo ya se ha acabado, los que se han enriquecido haciendo pisos, tendrán que buscar otras alternativas, porque ya no se venden, y los alcaldes que se han financiado con ello siguen desfilando por los juzgados. ASí que cuando se acabe la temporada del chiringuito de playa, quizá sólo quede como alternativa para los trabajadores no cualificados, fabricar sus propios centros de detención.
Asco
ALMUDENA GRANDES 23/06/2008
Señoras y señores, niñas y niños, europeos todos: ¡enhorabuena! Hemos conseguido cuadrar el círculo de la iniquidad. No ha sido fácil. Desde los lejanos
tiempos de los barcos negreros hasta la inoculación televisiva del consumismo desaforado, el camino ha sido largo, arduo, fatigoso. Fue necesario colonizar
continentes enteros, esclavizar a sus habitantes, explotar sin descanso sus materias primas, comprar reyezuelos, armar a sus enemigos, vender armas a todos
por igual, crear pequeñas élites intelectuales, y sobornar después a sus miembros para producir un caos fecundo y controlado del que seguir sacando tajada.
Así prosperamos. Así nos enriquecimos. Así llegamos a un punto de desarrollo tal que no pudimos sostenerlo con nuestros propios medios. Y llegaron los inmigrantes,
para recoger la basura de nuestra sociedad de obesos, para respirar los fertilizantes que intoxicaban nuestros pulmones, para hacer los trabajos que nuestros
parados se negaban a hacer. Y mientras las vacas engordaron, todo fue diálogo, interculturalidad, derechos humanos y mutuos beneficios. Hasta que ya no
engordaron más. Su flaqueza ha traído consigo -en plena Eurocopa, eso sí, para que no nos enteremos mucho- la versión comunitaria de Guantánamo, centros
de detención sin control judicial donde encerrar a los ilegales hasta 18 meses, y desde donde hasta los niños pueden ser expulsados en cualquier momento
hacia un país que ni siquiera sea el suyo.
Hace algún tiempo, dije aquí que mi voto era útil. Ahora, después de asistir a la penosa, sonrojante actuación de los socialistas españoles en esta vergüenza,
estoy más segura que nunca. Zapatero ha logrado meternos por fin en Europa. No en la de las naciones, ni en la de la primera velocidad, sino en la Europa
que da asco. Enhorabuena, repito. Y ahora, si me perdonan, voy a retirarme para vomitar.
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
- lo dijo 65 el 24 Junio 2008 | 10:45 PM
semos europedos
- lo dijo aseret el 28 Junio 2008 | 06:38 PM
Muy interesante y atinado. Y yo mientras tanto, loqueando por ahí con tus inapetencias. No importa, el caso es que alguien esté al tanto, tome nota y de luz y taquígrafos a las soluciones que elevan vergonzantes muros de hormigón por el mundo adelante. Ahora ya no es por ideología o guerras territoriales como el de Berlín, la variante es por consumo y mantenimiento de estatus económico privilegiado sin escrúpulos. Neoliberalismo de libertad incondicional de carceleros condicionales de esclavos encarcelados o libres a su voluntad. Un beso maja maga. Tú sigue que yo te sigo.