<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<?xml-stylesheet href="http://www.jazztelia.com/stylesheets/atom.css" type="text/css"?>
<feed version="0.3" 
xmlns="http://purl.org/atom/ns#"
xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
>
	<title>libros</title>
	<tagline type="text/html" mode="escaped"></tagline>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros"/>
	
	<modified>2007-12-28T13:18:10+00:00</modified>
	
	<info type="application/xhtml+xml" mode="xml">
		<div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml">
			This is an Atom syndication feed. It is intended to be viewed in a news aggregator or syndicated to another site.  Please visit the <a href="http://intertwingly.net/wiki/pie/">Atom Project</a> for more information.
		</div>
	</info>	
	<dc:subject>Literatura</dc:subject>
	
	<generator url="http://www.the-shaker.com" version="v0.1">the-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thing</generator>
			<logo>http://www.jazztelia.com/myfiles/libros/perfil libros jazztelia.jpg</logo>	
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/28/buenas-noches-senor-mendez</id>
		<title>Buenas noches, señor Méndez</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/28/buenas-noches-senor-mendez" />
		<issued>2007-12-28T13:18:10+00:00</issued>
		<updated>2008-01-03T18:53:26+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;em&gt;Crónica de la presentación del libro de cuentos “Hasta luego, mister Salinger”, de Juan Carlos Méndez Guédez. &lt;/em&gt;

&lt;strong&gt;Joel Aguilar&lt;/strong&gt;
&lt;em&gt;Investigación&lt;/em&gt;: &lt;strong&gt;Berta Del Águila, Ana Delgado, Pedro Márquez de Sousa, Félix Navas, Maite Oteo y Rosana Zinni&lt;/strong&gt;


Juan Carlos Méndez Guédez no miraba al público. En la mesa, inquieto, con la espalda recta, acariciaba su barbilla, reacomodaba el abrigo sobre su regazo y con sus dedos grandes tocaba repetidamente los bordes de una pirámide formada por tres libros: Sobre Arte y Literatura de Joseph Joubert, Las Obras Infames de Pancho Marambio de Bryce Echenique y otro de Nadine Gardiner. Ninguno fue consultado por Méndez Guédez durante la presentación de “Hasta luego, mister Salinger”.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/jcmg1.jpg&quot; width=&quot;85&quot; height=&quot;135&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;
A los lados del autor estaban Jorge Eduardo Benavides, escritor también, y Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma. Méndez Guédez se mostraba nervioso. Juan Casamayor, delgado y con abundante barba, lector voraz desde niño, hijo y esposo de editores, de pequeños pies cruzados bajo la silla y manos temblorosas pero con voz firme, habló de su amistad con el autor. Méndez Guédez rápidamente subía y bajaba su pierna izquierda sin despegar la punta del pie. Dirigía sus ojos levemente rasgados y pequeños a las estanterías 77 y 78, rellenas con libros de filosofía.

A Benavides, de ojeras, pelo y chaqueta grises, elegantemente vestido como un Paul Auster limeño, le tocó ser el que entrevistara al autor, -a manera de charla de amigos-. Méndez Guédez acomodó con facilidad la base del micrófono a la altura de su cara. Se irguió y dirigió la vista al techo por un momento. Sacudió la cabeza y volviendo la mirada a Benavides, saludó amablemente.

La puerta con el número 48 de La librería Fuentetaja, que da a la calle San Bernardo, estaba abierta al público y desde la primera planta Marisa, la librera que atendía el mostrador, podía escuchar lo que se decía en la presentación del libro. “Soy responsable de caja, este es mi cometido. Lo que ocurra arriba no es cosa mía. Vamos, que no me afecta”, dijo. Muy delgada, con el pelo teñido de rubio y caoba, se movía sin descanso en los dos metros de ancho por tres de largo que mide su espacio de trabajo. “Llevo 32 años trabajando para Fuentetaja”, comentó mientras sonaba el detector láser de precios. Detrás, una silla soportaba su abrigo perfectamente doblado. Al lado, su bolso, la papelera, la estufa y el rollo de papel de regalo colocados en torno a ella con equilibrio estético. 

“El cuento tiene el placer de lo prohibido, es como quedar a tomar una copa con los amigos en vez de trabajar en un informe de algo”, dijo Méndez Guédez, mientras miraba por primera vez hacia el público. “Me siento más cómodo con el cuento que con la novela. Porque si has pillado bien la historia, te da la satisfacción inmediata”, sentenció al tiempo que regresaba la mirada a Benavides. Mientras hablaba, con la mano izquierda hacía una forma como de araña, que hacía caminar sobre la mesa. “El cuento es un fin en sí mismo”.

Sentada en la tercera fila entre el público, Aura Guédez con una blusa rosa de flores estampadas, movía constantemente las manos pero se veía tranquila. “Yo quería que fuese músico. Le apunté en el conservatorio, pero prefirió las letras. Ya con cinco años, escribía cuentos y leía mucho. Y, bueno, decidí apoyarle. Sabía que el trabajo de escritor no es nada fácil, está poco reconocido, pero eso le hacía feliz y yo debía estar ahí”, dijo.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/jcmg2.jpg&quot; width=&quot;81&quot; height=&quot;111&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
La presentación transcurría. Méndez Guédez habló de su oficio de escritor y su proceso creativo: “Un cuento guardado para siempre no duele. Pero una novela guardada es una fuerte herida”. Con la mano izquierda medio extendida, trazaba grandes círculos al aire mientras explicaba: “Escribo de manera compulsiva”. Benavides citó una frase del libro: “Para entender la vida de dos personas, tienes que observar a tres”, el autor asintió sonriente. 

Cuando Benavides mencionó Venezuela, la tierra natal de Méndez Guédez, y los 17 años que lleva viviendo en España, el autor explicó que “esa distancia y melancolía son productivas. Porque la literatura es una forma de mejorar la vida de los otros y la de uno mismo. Es el territorio intermedio del lenguaje”.

Benavides anunció una ronda de preguntas. Silencio. Un hombre rubio, casi calvo, de unos 40 años, que se identificó como amigo del escritor, tomó la palabra, “creo que este es el mejor libro de Juan Carlos, supone un salto cualitativo en su obra y en lo que se refiere a este tipo de obras, creo que es lo mejor que he tenido en mis manos en los últimos años”. Benavides cerró la sesión: “Este libro es una fiesta para los amantes de los cuentos”.

“Buenas noches”, se despidió Méndez Guédez, mientras se ponía el abrigo y levantaba de la silla con un solo movimiento. Una vez de pie, separó las piernas, metió las manos en los bolsillos de la gabardina donde guardaba su pluma y firmó el primer ejemplar.



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/28/la-profundidad-la-vida-mostrada-la-pandilla-charlie</id>
		<title>La profundidad de la vida mostrada por la pandilla de Charlie Brown</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/28/la-profundidad-la-vida-mostrada-la-pandilla-charlie" />
		<issued>2007-12-28T11:46:17+00:00</issued>
		<updated>2007-12-28T11:46:17+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/snoopy2.jpg&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;113&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;Charles M. Schulz dedicó toda su vida al desarrollo mental y emocional de unos niños que nunca crecieron en tantas décadas que existieron, que aparecían en nuestras casas en los diarios y en los suplementos dominicales. Peanuts, se llamó aún a costa del propio autor. Y en español lo conocimos como Snoopy y Carlitos, los nombres de dos de los personajes principales, aunque el verdadero protagonismo estuviera disuelto en tantos niños como personalidades tenían.

Y aquí radica el verdadero magisterio de Schulz: la complejidad de cada uno de los niños que vivían en ese barrio donde jugueteaba el perrito blanco de largas orejas. Ni siquiera en los primeros tiempos, aquellos 1950, dejaron de sorprender. Ni siquiera cuando la tira cómica ya cumplía la mayoría de edad. 

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/snoopy1.jpg&quot; width=&quot;250&quot; height=&quot;201&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Ahora se edita “la antología definitiva de la obra maestra” de Schulz. El tomo que ha sido lanzado para estas fechas, y que es, con seguridad, el mejor regalo para personas comprendidas en el rango de los 6 a los 80 años, es el que engloba las tiras diarias y dominicales (una serie más larga que los 4 frames del día a día) que se publicaron entre 1961 a 1962. 

La editorial &lt;a href=&quot; http://www.planetadeagostinicomics.com/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Planeta DeAgostini Cómics &lt;/a&gt; ya ha sacado a la calle los dos primeros tomos. Y se espera que la labor de completar la colección se realice a cuenta gotas, pero sin retorno. &lt;img src=&quot;myfiles/libros/snoopy3.jpg&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;113&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;Con cada página, la relación entre los personajes se consolida, se complica, se hace fraterna. Nunca aparece un adulto, pero los niños llevan una rutina normal: van a clases, juegan al béisbol, tienen responsabilidad y aficiones. Un mundo nada ideal que transpira amor y amistad. Es el legado de Schulz: la posibilidad de que todo eso exista.

&lt;strong&gt;Snoopy y Carlitos. Tiras diarias y dominicales 1961 a 1962. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.planetadeagostinicomics.com/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Planeta DeAgostini Cómics &lt;/a&gt;. 325 p. &lt;/strong&gt;




		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/27/desencriptar-microgramas-hablan-los-secretos-la-vida</id>
		<title>Desencriptar microgramas que hablan de los secretos de la vida</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/27/desencriptar-microgramas-hablan-los-secretos-la-vida" />
		<issued>2007-12-27T12:40:50+00:00</issued>
		<updated>2007-12-27T12:40:51+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/walser1.jpg&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;245&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;Este libro tiene una historia que bien vale la pena contar antes de reseñarlo: Dos personas, Bernhard Echte y Werner Morlang, se dedicaron durante 17 años a desentrañar una cantidad ingente de papeles garabateados en un tamaño de letra digna de microscopio (en promedio, un milímetro de altura para letra), por Robert Walser, uno de los autores alemanes más importantes del siglo pasado. Al principio, se creyó que los papeles no decían nada, o que era un ejercicio sin retórica, pero estos dos editores persistieron.

Según la facilidad de la tarea y de la época en que fueron escritos (con el pasar de los años, la escritura se hacía más pequeña y la calidad de los papeles más indulgente), se publicaron dos libros previos a este que me ocupa hoy, y para el que los editores-decodificadores rebuscaron en las líneas de papeles “apenas del tamaño de una tarjeta de visita”, que envolvían periódicos o márgenes blancos de papeles diversos. “Las labores de desciframiento son muy superiores a las de los dos volúmenes anteriores”, asegura Echte en el prólogo.

En estos textos breves, el lector no debe esperar encontrar narrativa, ni poesía. No hay un ensayo coherente. Quizás esa sea la razón por la que Walser los escribió en esa letra tan pequeña, críptica, en esos papeles que no valían nada, que reutilizaba y, así, salvaba de la papelera. Su duda: ¿valen la pena estos textos? Y quizás, más que la duda pues su categoría literaria era indudable, lo que se imponía era un cierto escrúpulo a no descubrirse en sus opiniones en estado puro, a no mostrarse tan desnudo.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/walser2.jpg&quot; width=&quot;102&quot; height=&quot;116&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
Y qué hay en estos textos, ¿valió la pena tanto esfuerzo de los descifradores? ¿Merece la edición, la lectura? Incluso si no se conocen trabajos previos de Walser, la respuesta es sí. Merece la lectura detenida de estos pensamientos. Maravillosos sobre lo trascendente y lo cotidiano, que van desde las vacaciones de otoño hasta una larga disertación sobre la diferencia entre los conceptos de “diario” y de “memorias”.

&lt;strong&gt;Robert Walser. Escrito a lápiz. Microgramas III (1925-1932). 2007. &lt;a href=&quot; http://www.siruela.com/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Ediciones Siruela &lt;/a&gt;. 359 p.&lt;/strong&gt;


		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/26/antonio-lobo-antunes-y-lagunas-del-cerebro</id>
		<title>António Lobo Antunes y las lagunas del cerebro</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/26/antonio-lobo-antunes-y-lagunas-del-cerebro" />
		<issued>2007-12-26T17:19:11+00:00</issued>
		<updated>2007-12-26T17:19:11+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/Lobo2.jpg&quot; width=&quot;125&quot; height=&quot;88&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Una vez escuché decir a António Lobo Antunes que él necesitaba escribir 3 o 4 horas antes de escribir una línea que valiera la pena. Que necesitaba cansarse, entrar en otro estado mental, para hacer la literatura que pretendía. Aparte de que esta afirmación me hizo desear leer o al menos ojear aquellas páginas desechadas, me hizo entender la retórica de Lobo Antunes: una mente extraordinaria. No quiero decir “extraordinaria” por “maravillosa”, que lo es, sino por lo contrario a lo común, a lo normal. Y

En sus libros, ese estado mental reflejado en la prosa, convierte su narrativa en algo enrevesado y coherente de manera formidable. Pero si ya lo lograba para contar una historia que bien podría calificarse de cotidiana e incluso de costumbrista, ahora encuentra, a mi juicio, la verdadera trama donde volcarse y sumergir al lector: la locura, el manicomio, el delirio inocente.

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/Lobo1.jpg&quot; width=&quot;149&quot; height=&quot;254&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;En “Conocimiento del infierno”, Lobo Antunes indaga en la anormalidad mental como no lo había podido hacer nadie desde que Faulkner escribió “El sonido y la furia”. Es la visión de quien convive con locos: “Fue en ese momento (pensó) cuando decidió ser psiquiatra para vivir entre hombres tortuosos como los que nos visitan en sueños y comprender sus frases lunares y los conmovidos o rencorosos acuarios de sus cerebros, por los que circulan, moribundos, los peces del pavor”.

¡Guao! Esto es prosa y poesía. Trama, tema y poética. ¡Quién podría describir mejor la locura! Nadie. Y con Lobo Antunes, y ese estado mental al que llega, al que se expone, al que se desgasta, para poder escribir, cada párrafo contiene frases memorables. Una sola de sus líneas equivale a toda la obra de la mitad de los escritores que hoy publican. 

&lt;strong&gt;
António Lobo Antunes. Conocimiento del infierno. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.editorialmondadori.com/home/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Mondadori &lt;/a&gt;. 253 p.
&lt;/strong&gt;


		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/26/hijo-tres-padres-o-perdido-una-cocina</id>
		<title>Irvine Welsh: De Trainspotting al género negro</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/26/hijo-tres-padres-o-perdido-una-cocina" />
		<issued>2007-12-26T16:10:22+00:00</issued>
		<updated>2007-12-26T16:11:03+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
El autor de Trainspotting y de Éxtasis resurge con esta novela, quizás la más ambiciosa de su carrera por la cantidad de puntos de vista y de páginas. &lt;img src=&quot;myfiles/libros/Welsh2.jpg&quot; width=&quot;92&quot; height=&quot;135&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;Irvine Welsh mantiene como gran tema la exploración en las conciencias de la juventud marginada de la gran sociedad. Esta vez no se trata de la vida entre las nebulosas de la drogadicción, aunque el personaje principal, Danny Skinner sea alcohólico y consumidor habitual de cocaína. Pero sí de la amistad. No de lo sobrevalorada que pueda estar, como en Trainspotting. Sino de lo cómo dos personas absolutamente antagónicas, como sólo puede hacerlo la ficción, cruzan sus vidas y, por acción de uno sobre otro, giran hacia derroteros imprevisibles.

“Secretos de alcoba de los grandes chefs” trata sobre la vida de Danny Skinner, un inspector de sanidad, encargado de levantar informes acerca de la salubridad de las cocinas. Incluso aquellas con dos estrellas Michelín, como la del misterioso y famoso chef De Fretais, showman de un programa de televisión y experto sobornador de fiscales, como los jefes de Skinner. 

Esta novela de Welsh comparte nombre con un libro publicado por De Fretais, donde revela cómo cocinarle a una mujer para acostarse con ella. Desde el comienzo la aversión de Skinner por el chef es patente. Pero la importancia que tiene De Fretais en la novela se diluye, como varios otros elementos que tienen importancia en la primera mitad de la obra y, en la segunda, como si hubiera pasado mucho tiempo entre la escritura de una mitad y la otra, el autor olvida los hilos tejidos en la primera fase.

La aversión de este hooligan, Skinner, que pasa el rato bebiendo con sus amigos y peleando en la calle sin motivo alguno, también se proyecta sobre el imberbe Brian Kibby, que atraviesa un duro momento personal: muere su padre, y comienza a trabajar en la misma oficina. Su pasatiempo es el senderismo y observar cómo un monumental tren de juguete da vueltas sobre el ático de casa de su madre. Son estas las historias que se cruzarán cuando Skinner decida buscar a su padre.

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/Welsh1.jpg&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;152&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;Porque Skinner es el hijo de una punk que nunca ha querido hablar de aquel que la dejó embarazada. Skinner sólo logra descubrir, por boca de otro alcohólico, que su padre era cocinero. Pero si la búsqueda del progenitor es ya difícil, el autor lo complica aún más con el preludio: la chica punk que sale del concierto de The Clash con un desconocido, y que hasta entonces sólo se acostaba con su novio y único amante, “aquella noche, él se convertiría en su segundo amante, pese a que al final de la misma éstos acabarían siendo tres”. 

Sí, es la obra más ambiciosa de Welsh, no sólo por la cantidad de páginas (el aliento de Welsh calza perfecto en novelas muy breves, como las que componen “Extasis”) sino también por el intento de abandonar la sencilla narración del devenir de un pesonaje que da mucho juego, como en todas sus obras anteriores, e intentar una trama de suspense: quién es el padre de Skinner. Sin embargo, no alcanza la plenitud. El desenlace parece una película de Almodóvar (siendo generosos), y es bastante traída de los pelos. Nada creíble, aunque, gracias al estilo de Welsh, se pasa un buen rato leyendo esta novela.

&lt;strong&gt;Irvine Welsh. Secretos de alcoba de los grandes chefs. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.anagrama-ed.es/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Anagrama &lt;/a&gt;. 515 p.&lt;/strong&gt;


		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/26/el-arte-y-universo-dos-ensayos</id>
		<title>El arte y el universo en dos ensayos</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/26/el-arte-y-universo-dos-ensayos" />
		<issued>2007-12-26T15:53:55+00:00</issued>
		<updated>2007-12-26T15:53:55+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		

Esta vez aconsejo una lectura cruzada y combinada. Dos libros al mismo tiempo, para encontrarse a un mundo de belleza natural y humana, que tiene paralelismos y trazos perpendiculares que las unen. Estos dos libros, en apariencia disímiles, son La teoría del todo: el origen y el destino del universo, escrito por Stephen W. Hawking, y El enigma de la luz, un viaje al arte, de Cees Nooteboom.

La lectura cruzada se puede hacer de varias maneras. Avanzar poco a poco en cada uno, alternando la lectura: por la mañana, Nooteboom; por la noche, Hawking. O leyendo primero uno, y después el otro; siempre que sea uno tras otro en el corto plazo. Será como colocarse unas gafas para ver una pantalla de cine en 3D. Si no tienes los anteojos, verás dos dimensiones.

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L19b.jpg&quot; width=&quot;149&quot; height=&quot;233&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Hawking reúne siete conferencias sobre el universo: Ideas sobre el universo, El universo en expansión, Agujeros negros, Los agujeros negros no son tan negros, El origen y el destino del universo, La dirección del tiempo y La teoría del todo. De manera amena, sin academicismos, interna al lector en las complejidades de la creación, del comportamiento de todo aquello que nos rodea y que conserva su misterio y que afecta al hombre y su cultura. Dice Hawking: “El descubrimiento de que el universo se estaba expandiendo fue una de las grandes revoluciones intelectuales del siglo XX”.

Así como la luz y la manera en que se mueve, desde su generación (ese bigbang) hasta la infinitud revolucionó la mente científica, su descubrimiento y manejo dentro de las obras de arte, hizo lo propio con la creación artística. Es decir, algo parecido a lo que asegura Hawking, lo &lt;img src=&quot;myfiles/libros/L19a.jpg&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;231&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;dice Nooteboom cuando analiza “los enigmas de la luz” en las pinturas de Hooper y Vermeer, de Giovanni Battista Tiépolo, de Leonardo, de Rembrandt y Gelder. 

En ambos casos, seguir la luz transporta al hombre hacia el conocimiento, en un viaje sin retorno. Lo expresa Nootemboom: “¿Y quién es esa mujer que ya no es nadie? No sé si quiero saberlo. Antes de volver a París, a la calle y a mi siglo, quiero imaginar que éste es un sueño en el que hay que permanecer en silencio y armarse de paciencia hasta llegar a oler las flores de ese bosque de esperanzas ver a esa mujer, degustar las frutas y finalmente, en el silencio propio del mundo de los sueños, escuchar cómo se acerca el inconcebible sonido de los cascos del unicornio”.

&lt;strong&gt;Cees Nooteboom. El enigma de la luz, un viaje al arte. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.siruela.com/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Ediciones Siruela &lt;/a&gt;. 143 p.

Stephen W. Hawking. La teoría del todo: el origen y el destino del universo. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.editorialdebate.com/home/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Debate &lt;/a&gt;. 151 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/21/el-prototipo-judio-neoyorquino-el-divan-philip-roth</id>
		<title>El prototipo de judío neoyorquino en el diván de Philip Roth</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/21/el-prototipo-judio-neoyorquino-el-divan-philip-roth" />
		<issued>2007-12-21T11:14:16+00:00</issued>
		<updated>2007-12-21T11:14:17+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L21b.jpg&quot; width=&quot;116&quot; height=&quot;84&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;El personaje de esta vieja novela de Philip Roth, “El mal de Portnoy”, escrita en 1969 y en la que ya se avizoran rasgos de su gran narrativa, se sienta en el diván del psicoanalista para confesar sus deseos sexuales por su madre, a la que une una relación de amor odio. Alexander Portnoy la observa como víctima y verdugo de dos personas: su padre y él mismo. Y, aún en el tiempo de la narración, cuando ya la mujer tiene edad avanzada, le perturban sus medias y el coqueteo insano que él cree que le dirige.

Así que esta madre castradora le ocasiona muchos problemas psicológicos que afectan al plano físico: no logra satisfacerse sexualmente.  Se atormenta con los recuerdos: “Ni que decir tiene que en casa veía menos el aparato genital de mi padre que las zonas erógenas de mi madre. Y en una ocasión llegué a ver su sangre menstrual”.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L21a.jpg&quot; width=&quot;142&quot; height=&quot;245&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
A esta obsesión se suma, como línea dramática no menos importante, la rebelión que el adolescente Portnoy hace dentro de casa: no quiere ser un judío, no quiere practicar la tradición familiar, ni respetar las fiestas ni acudir a la sinagoga. Su padre le escarmienta, se conduele, su madre también, pero con más languidez. Su hermana le pide que recapacite. Él reniega de las religiones, una declaración de principios muy acorde con la emancipación intelectual que vivían los jóvenes norteamericanos de aquella época.

Las palabras judías que emplea la madre, y que en el libro se reproducen con impecable entendimiento (aunque al final se anexe un glosario), no significan nada para el joven Portnoy, que continuará confesando lo inconfesable a un psicoanalista invisible, su oyente, en esa Nueva York gigante y deshumanizada que envuelve al relato.

&lt;strong&gt;Philip Roth. El mal de Portnoy. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.seix-barral.es/portada.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Seix Barral &lt;/a&gt;. 306 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/21/lecturas-cruzadas-sex-pistols-y-sendero-luminoso</id>
		<title>Lecturas cruzadas: los Sex Pistols y Sendero Luminoso</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/21/lecturas-cruzadas-sex-pistols-y-sendero-luminoso" />
		<issued>2007-12-21T10:36:28+00:00</issued>
		<updated>2007-12-21T10:36:28+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Nada tienen en común los protagonistas de dos libros de No-ficción que aparecen en las librerías. Jhonny Rotten, cantante de los Sex Pistols, parece haber militado en otra guerra distinta a la que peleó, y perdió, Abimael Guzmán, creador y líder de Sendero Luminoso, el grupo terrorista maoísta peruano. ¿Nada? Hay toda una filosofía nihilista, que en el mundo Pop se dio en llamar Punk, que les une. La destrucción, la búsqueda del caos para recomenzar.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L20b.jpg&quot; width=&quot;116&quot; height=&quot;180&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
Quizás no se darían la mano si se encontraran. Quizás sea difícil ver los puntos que les entrelazan. Porque a Rotten se le considera un rebelde, incluso un héroe de la música, aún cuando surgió como contestatario al rock sinfónico y barroco, muy musical y no carente de fuerza juvenil. Rotten lideró una banda en la que el bajista, por ejemplo, nada más sabía tocar unas pocas notas. En una crudeza bastante moderada se le presenta en “Rotten, no irish, no blacks, no dogs”, de John Lydon. 

En el retrato que elabora Santiago Roncagliolo, autor de “La cuarta espada”, Guzmán no parece acomodarse al perfil de héroe, ni de pensador político. Es, más bien, un sanguinario derrotado, un psicópata, un traidor a los idealistas como Osmán Morote que no creían nada de las masacres que perpetraba Sendero Luminoso en la sierra peruana. En el libro de Roncagliolo, Guzmán es, más que un protagonista, un sujeto de estudio. El protagonista es el propio autor, que describe una metanarración, donde él busca las pistas para acercarse a la psicología de Guzmán (incluso, en un alarde un tanto ingenuo, habla de su “hermana”, es decir la hemana de Roncagliolo, que trabajó en las cárceles). Quizás por eso no alcanza el objetivo: no hay demasiado sobre Guzmán que no sepa algún lector de periódicos peruanos de los últimos años. Aunque a un lector ajeno al diarismo de Perú, como el español, le resulte interesante el libro, porque, ciertamente, está bien escrito.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L20a.jpg&quot; width=&quot;91&quot; height=&quot;121&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
Con trazos gruesos, ambas realidades, la de Guzmán y la de Rotten, no se juntarían jamás. Pertenecen a paredes, a escenas distintas. Pero existen el trazo más delicado, que sí, que hace ver que, ambos personajes pertenecen al mismo arquetipo, que unido a la circunstancia precisa, desencadena la violencia que llega a revertirse. Le pasó a Rotten, víctima de una puñalada y del abuso de las drogas. Le pasó a Guzmán, ahora preso y denigrado.

&lt;strong&gt;Santiago Roncagliolo. La cuarta espada, la historia de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.editorialdebate.com/home/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Debate &lt;/a&gt;. 286 p.

John Lydon. Rotten, no irish, no blacks, no dogs, la autobiografía autorizada de Johnny Rotten, cantante de los Sex Pistols. 2007. Recorridos, Acuarela y Antonio Machado Libros. 390 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/19/ernesto-perez-zuniga-revisita-poesia</id>
		<title>Ernesto Pérez Zúñiga revisita la poesía</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/19/ernesto-perez-zuniga-revisita-poesia" />
		<issued>2007-12-19T13:43:40+00:00</issued>
		<updated>2007-12-19T13:45:12+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/epz.bmp&quot; width=&quot;296&quot; height=&quot;425&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;Ernesto Pérez Zúñiga aventura en su nuevo poemario, titulado Cuadernos del hábito oscuro, una poesía atrevida e inquietante que plasma, de forma depurada, las emociones y las imágenes de una época. Las tres partes en que se divide el libro son escalones que nos conducen desde la totalidad de la materia hacia su vacío. Hojas del libro de los monstruos concentra la violencia y la desesperación de la ciudad moderna, la perversión de una maquinaria que mueve con cinismo los resortes del mundo. Hojas del libro encontrado en el bosque desciende al conflicto entre la civilización y la naturaleza, entre la conciencia y su interior desconocido. Hojas del  libro de la casa vacía nos enfrenta, por último, a un espejo que ya no nos refleja. Primero en verso y después en prosa, estos Cuadernos, tanto por su contenido como por su forma, no podían haber sido escritos en otros días que no fueran los nuestros.

&quot;Un libro complejo y bien trabado que se inscribe en el espacio abierto por Los cantos de Maldoror o por el genio alegórico de Baudelaire, que es el espacio de lo visionario&quot; (Andrés Soria Olmedo).

&quot;Un poeta que apuesta por voz propia para bucear en su propio mundo&quot; (Juan Cobos Wilkins, Babelia).

Por cortesía de los editories de &lt;a href=&quot;http://www.candaya.com/cuadernos.htm &quot;&gt;Candaya&lt;/a&gt;, reproducimos tres poemas de Cuadernos del hábito oscuro:

&lt;strong&gt;Malos tratos&lt;/strong&gt;

He libertado un monstruo hacia mi amada
hambriento y listo y ciego entre el gentío
Cuando acabe con ella volveré a encadenarme
No es no es mi libertad mezquina
 
De ahora en adelante me prefiero a mí mismo
siempre ya siempre siempre
Y acaricio mis ratas en mis hombros
y les doy de comer de mis rencores

Y es así que me engordan las canallas
y me clavan sus patas en la carne
y me echan raíces capilares
por la cáscara de los omoplatos

y nos vamos el monstruo
por calles por penumbras por los cines

Cuando acabe con ella volveré a encadenarme
(cuando por fin te encuentre)
No es no es mi libertad mezquina

 
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/epz2.jpg&quot; width=&quot;147&quot; height=&quot;160&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;Ernesto Pérez Zúñiga nació en Madrid en 1971, ciudad en la que vive. Creció y se formó en Granada, donde publicó sus primeros libros de poesía: El vigilante (1991),  Los cuartos menguantes  (1997) y Ella cena de día (2000). Su poemario Calles para un pez luna  (Visor, 2002) recibió el Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid). 

Como narrador es autor del conjunto de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir  (Suma de Letras, 2002) y de las novelas Santo Diablo  (Kailas, 2004. Puzzle, 2005) y El segundo círculo (Algaida, 2007) excelentemente acogidas por la crítica. 


Otro poema, para finalizar este post:

&lt;strong&gt;En parque de blancos, trata de negras&lt;/strong&gt;

Nalgas negras
tensas de apre-
tar el polvo
rasgan en los
troncos de los
encinares

Viejos de la mano 
corren el desierto
y otro el solitario
torso el sin camisa
mira llora marcha
busca en su bolsillo
órganos inútiles

Senos negros cocteleras
negras niños y patadas 
fútbol y cabezas  tierra y
cabras tensas polvaredas
polvos esas nalgas negras
Jóvenes delgados ríen ciga-
rrillos grandes los mostachos junio 
tiene trigo y aire que se arquea
goza el asco goza el parque esclavas

Migas corren negras tantos granos trigo
negro corren granos con hormigas bajo
pasos solitarios corren doce euros
euros solitarios corren doce nalgas
rasgan negras contra las encinas muévete
contra las encinas contra las encinas muévete 
muévete

 



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/18/dos-libros-adultos-leen-ninos</id>
		<title>Dos libros para adultos que leen los niños</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/18/dos-libros-adultos-leen-ninos" />
		<issued>2007-12-18T12:53:21+00:00</issued>
		<updated>2007-12-18T12:53:21+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Como el Snoopy de Schultz, como la Mafalda de Quino, hay libros que leen los niños que contienen una trama paralela, visible por los adultos, pero que no entorpece esa lectura infantil. Son grandes obras, que los lectores emprenden en cualquier etapa de su vida. Y no una, sino varias veces. 

Un buen ejemplo es el clásico libro de Charles Kingsley, tan exhuberante como “Alicia en el país de las maravillas”, y quizás sea el libro que inspiró a Lewis Carroll. Hablo de “Los niños del agua”, ahora bellamente editado por &lt;a href=&quot; http://www.reylear.com/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Rey Lear &lt;/a&gt;, con ilustraciones de Linley Sambourne. 
&lt;img src=&quot;myfiles/tecnologias/L18a.jpg&quot; width=&quot;120&quot; height=&quot;184&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;
Esta novela saltó a la fama cuando Disney la adaptó en 1935, aunque la versión cinematográfica no haya mantenido la popularidad como otros trabajos de la factoría, quizás por lo real, y cada vez más actual, que resulta su historia: Tom es explotado por su amo y obligado a trabajar como deshollinador. Cae por una chimenea, su accidente provoca no compasión, sino inquietud. Tom huye y cae a un estanque, donde, en vez de morir, se convierte en el “niño del agua”. Es decir, traspasa el umbral de la opresión hacia un mundo fantástico.

El otro libro es más moderno y, al revés que el anterior, nació para el cine y se adaptó al libro. “Pesadilla antes de navidad”, de Tim Burton, editado como un manga por &lt;a href=&quot; http://www.planetadeagostinicomics.com/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Planeta DeAgostini Cómics &lt;/a&gt;, cuenta esa historia de amor que sucede en el mundo de los espectros encargados de asustar a los niños. 
&lt;img src=&quot;myfiles/tecnologias/L18b.jpg&quot; width=&quot;70&quot; height=&quot;94&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;
Pero muchos de esos monstruos, como el ocurrente Jack, son tan humanos como los propios niños y se enfrentan a las malvadas intenciones de otros de sus compañeros de oficio, sin renunciar a su naturaleza: Jack puede estar luchando contra fuerzas ocultas para rescatar a su amada, pero incursiona en las casas de los niños que esperan a Santa Claus, para entregarles cabezas cortadas. Pero al final, una flor y una declaración de amor para Sally.

		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/17/lord-jim-y-jimmy-monroe-dos-sobrevivientes-la-catastrofe</id>
		<title>Lord Jim y Jimmy Monroe, dos sobrevivientes a la catástrofe (lecturas cruzadas)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/17/lord-jim-y-jimmy-monroe-dos-sobrevivientes-la-catastrofe" />
		<issued>2007-12-17T10:19:24+00:00</issued>
		<updated>2007-12-17T10:19:25+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Voy a recomendar dos novelas. Una clásica y otra contemporánea. Ambas magníficas. La primera, “Lord Jim”, de Joseph Conrad, un autor prolífico que indagó en las técnicas de suspense para narrar aventuras, sobre todo náuticas, siguiendo y mejorando, la estela de Herman Melville.

En Lord Jim, Conrad retoma la voz narradora de Marlowe, el mismo personaje que narra su obra más conocida, El corazón de las tinieblas. “En varias ocasiones, en distintas partes del mundo, marlow manifestó el deseo de recordar a Jim, de hablar de él largo y tendido, entrando en detalles y en voz alta y clara”. 
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L17a.jpg&quot; width=&quot;149&quot; height=&quot;225&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
Jim, de complexión fuerte, se ve en medio del mar, frente a un barco que hace aguas. Una tormenta y la braveza del mar le paralizan, no actúa para salvar a los tripulantes. Se siente despreciable y, a partir de allí, tendrá que demostrarse su valor aceptando un reto peligrosísimo: trasladar un barco de explosivos, que, por las circunstancias del viaje, mantendrá al lector atado al libro, como el capitán a su barco.

El otro libro cambia el registro totalmente, pero no deja de ser tan apasionante como el anterior. No estamos en el océano, estamos en la cárcel. &lt;img src=&quot;myfiles/libros/L17b.jpg&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;365&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Nos encontramos frente a otra larga aventura contra la naturaleza, ya no del mar, sino de los hombres. Ya no de las fuerzas naturales del viento, sino del encierro. Es la novela autobiográfica de Chester Himes, “Por el pasado llorarás”, que comienza cuando Jimmy Monroe ingresa en la prisión, condenado por un crimen que ha cometido. 

Un ambiente tan enloquecedor como transportar un buque cargado de dinamita, pero donde hay que mantener la cordura: “En este vacío absoluto, el pasado carecía de sentido. No existía un mundo exterior. No existía el pensamiento. No existía el recuerdo”.

&lt;strong&gt;Joseph Conrad. Lord Jim. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.editorialmondadori.com/home/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Mondadori &lt;/a&gt;. 445 p.

Chester Himes. Por el pasado llorarás. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.puntodelectura.com &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Punto de Lectura &lt;/a&gt;. 531 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/14/amagnifico-manara-</id>
		<title>¡Magnífico, Manara!</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/14/amagnifico-manara-" />
		<issued>2007-12-14T10:10:56+00:00</issued>
		<updated>2007-12-14T10:11:38+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
El libro “Volver a las estrellas”, dibujado por Milo Manara, y realizado junto a Giuseppe Bergman &amp; HP, es una obra maestra de la metanarrativa, donde el erotismo no está tanto en la trama de la chica típica del artista Manara, esa delgada, espigada, fina mujer de grandes pechos y rotundas nalgas, siempre con melena suelta y mirada angelical, sino en el arte universal, que esta chica observa.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L14a.jpg&quot; width=&quot;250&quot; height=&quot;341&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
Me explicaré: es una obra metanarrativa porque quien focaliza la acción es Bergaman, el guionista, que está esperando a unos amigos, al lado de un pozo, y escucha el llamado de una chica, de nuestra protagonista de la que no sabremos su nombre. Ella le dice que lo acompañe. Él la sigue, atraído por su físico pero también por el reclamo moribundo que sale de unas ruinas romanas. Quien emite los ronquidos de la muerte es un enfermo de sida que le encarga cuidar de la mujer. La advierte: no la pongas a hacer la calle, que no sirve de puta porque no cobra, que es inteligente, que lee libros y que no le dirá si ella también padece el sida.

En realidad, ella lee un solo libro: una especie de enciclopedia ilustrada de historia del arte. Y es el libro que la guía, como si su destino fuera imitar los cuadros: se intenta suicidar al ver un cuadro prerrafaelita; imagina una situación lésbica contemplando el cuadro de la Duquesa de Villars.

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L14b.jpg&quot; width=&quot;124&quot; height=&quot;85&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;Bergaman decide llevarla a Roma, para ingresarla en un hospicio o algo semejante. Ella se mete en líos con un par de motoristas cuando “vive” el “Desayuno en la hierba” de Manet; o escenifica ante los jubilados de la plaza diversas escenas de “Susana y los viejos” pintadas por Von Stuck, Santerre, Veronese. El desenlace comienza con una obra de Booklin; y acrecienta lo metanarrativo al dirigirse directamente al lector. Una maravilla de libro. ¡Magnífico, Manara!

&lt;strong&gt;Milo Manara, HP &amp; Giuseppe Bergman. Volver a las estrellas. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.planetadeagostinicomics.com/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Planeta DeAgostini Cómics &lt;/a&gt;. 60 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/14/lecturas-cruzadas-suenos-dorados-boris-izaguirre-y-luis</id>
		<title>Lecturas cruzadas: los sueños dorados de Boris Izaguirre y Luis Alfonso de Borbón</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/14/lecturas-cruzadas-suenos-dorados-boris-izaguirre-y-luis" />
		<issued>2007-12-14T10:04:01+00:00</issued>
		<updated>2007-12-14T10:04:03+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Hay un hilo de oro invisible entre dos libros que aparecen en el mercado al unísono, aunque con distintas editoriales y escritos en distintos géneros, lo que hace el fenómeno más atractivo. &lt;img src=&quot;myfiles/libros/L13a.jpg&quot; width=&quot;86&quot; height=&quot;112&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Uno es la biografía-ensayo “Luis Alfonso de Borbón, un príncipe a la espera”, de José Apezarena. El autor ha investigado sobre la historia reciente de Borbón que quisiera ser Rey y no tiene opción en ninguno de los dos reinos que por carambola pudieron tocarle: España y Francia. Dice el autor que en Francia, que es una república, le consideran más sangre azul que en España, donde la familia real le ve como un adversario (y repite varias veces que no estuvieron en el enlace de Borbón con Margarita Vargas, celebrado en Santo Domingo en 2004). 

Apezarena atraviesa la historia familiar desde la época de Franco, donde los sucesores salivaban ante el dictador, que señalaría a dedo quién sería su sucesor (aunque Franco prefirió siempre el título de Caudillo al de Rey, que bien pudo ponerse si le venía en gana, pero que no utilizó tal vez por el repudio que le causaba su propia descendencia). Sin embargo, este libro no es un ensayo histórico. Más bien se regodea en los matices de prensa rosa, crónicas de fiestas y encuentros. Pero hace un magistral perfil de Luis Alfonso de Borbón: un noble desesperado por ser llamado alteza, que se viste con el uniforme de la Orden de Malta reservada a los herederos de algún reino y que firmó las tarjetas de invitación a su boda como “alteza real”, motivo por el que, especula Apezarena, no asistió ningún miembro de la familia real.

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L13b.jpg&quot; width=&quot;69&quot; height=&quot;104&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;El otro libro es la novela “Villa Diamante”, de Boris Izaguirre. El autor recrea la historia de dos hermanas, que pertenecieron a la elite caraqueña en tiempos del dictador Juan Vicente Gómez, alias el Benemérito, quien murió pocos meses antes de la sublevación de Franco. Comienza cuando los que luchaban por la democracia en Venezuela, ante la noticia de la muerte de este otro Caudillo, salen a la calle a linchar a los colaboradores del régimen. Una licencia histórica que seguramente Izaguirre vio en la telenovela Ifigenia. 

Pero las hermanas hacen lo posible por mantener el estatus que les corresponde en la sociedad que florece por el dinero fácil de las rentas petroleras que recién se explotan y del latifundio. Y de eso va la trama: de cómo unas hijas de familias aristocráticas confrontan las viscisitudes en busca del amor y de la riqueza garantízada.

Y aquí está el paralelismo. La esposa de Luis Alfonso de Borbón, Margarita Vargas, es hija de un banquero que ha hecho grandes fortunas colaborando con la dictadura de Hugo Chávez, el nuevo Benemérito de Venezuela. Fortuna obscena que Apezarena recrea cuando cuenta que Víctor Vargas, el suegro del Borbón, viaja en jet privado hasta Cádiz para veranear en su lancha de casi cincuenta metros de eslora. Y a Cádiz se lleva los 80 caballos de polo que posee para improvisar partidos con el yerno y sus amigos.

En fin, que Margarita Vargas podría convertirse en la Irene o Ana Elisa de Boris Izaguirre. Y, más allá de “Villa Diamante”, también hay paralelismo con “Los amos del valle”, una novela de Francisco Herrera Luque a la que, de algún modo, Izaguirre rinde homenaje: Como en la trama de Herrera Luque, Luis Alfonso de Borbón, un príncipe sin reino ni fortuna, se casa al otro lado del océano con la ingente riqueza de una heredera.

&lt;strong&gt;José Apezarena. Luis Alfonso de Borbón, un príncipe a la espera. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.plaza.es/home/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Plaza y Janés &lt;/a&gt;. 604 p.

Boris Izaguirre. Villa Diamante. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.planeta.es/esp/asp/home.html &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Planeta &lt;/a&gt;. 490 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/12/el-norman-mailer-mas-ironico-reta-la-historia</id>
		<title>El Norman Mailer más irónico reta a la Historia</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/12/el-norman-mailer-mas-ironico-reta-la-historia" />
		<issued>2007-12-12T14:40:03+00:00</issued>
		<updated>2007-12-12T14:40:04+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L12a.jpg&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;156&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Una lectura superficial del último libro de Norman Mailer, “El castillo en el bosque”, puede dar la impresión, incorrecta, que se trata de una novela histórica, basada en la vida de Adolf Hitler, que da cuenta de su perversión pues es un agente guiado por el mal, por el mismísimo diablo que incluso estuvo en el momento de la procreación del líder nacionalsocialista alemán que tanta crueldad dejó al mundo. Y que es la presencia del Maligno el que hizo que se cometieran tantas atrocidades.

Al principio, la lectura descoloca. Porque comienza un narrador que se presenta como pupilo de Himmler, uno de sus oficiales más destacados, encargado de averiguar si el abuelo de Hitler era judío, como algunas pruebas parecían indicar. Pero pocas páginas más allá, este narrador se desenmascara y dice que no, que no es verdad que sea un nazi del aparato de inteligencia, sino un súbdito del diablo, encargado de vigilar a una familia donde suceden, en cada generación, relaciones incestuosas. Aquí el lector se rasca la cabeza, y se pregunta: ¿Qué está pasando? ¿Cómo un autor de la talla de Mailer comete este desvarío? Y la pregunta correcta: ¿Cuál es la intención de este autor que ha demostrado que puede hacer con las palabras lo que se le antoja? 

Mailer no es un novato. Y lo demuestra en este libro, su última obra, su legado póstumo. Mailer reta la memoria, siempre demasiado respetuosa, del Führer. Siempre distanciada, siempre seria. Mailer se viste de boxeador, deporte que tanto disfrutó, sube al ring y le dice: Hitler, ven, vamos a ver quién cae primero, voy a destrozar tu recuerdo con este libro. Haré lo que nadie ha hecho hasta ahora: me burlaré de ti. Los guantes de Mailer son la ironía y la saña, pues no duda en patear a su adversario cuando ha caído. Y, al final, dice: se lo merece y le escupe. Eso sí, no alza los brazos. La victoria no es suficiente.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L12b.jpg&quot; width=&quot;129&quot; height=&quot;129&quot; class=&quot;imgcen&quot; /&gt;
Cómo lo hace. Pues ataca al nazi desde sus raíces, con la teoría que endilga a Himmler: sólo los hijos del incesto pueden ser genios. Y Hitler es un hijo del incesto en primer grado. Su madre era hija de su padre, porque, siendo descendiente de campesinos alemanes, era frecuente que fornicaran entre sí, hermanos con hermanas, padres con hijas, madres con hijos. Y esto es un ataque evidente a los alemanes. No les exonera: fueron colaboradores necesarios del régimen que utilizó las cámaras de gas. No hay clemencia, ya digo. 

Y desarrolla toda la entrega de unos y otros, las preocupaciones, el excesivo celo de su madre hacia él, tanto que rechaza al padre. Todo ante los ojos de este demonio narrador que sabe que el chico es el elegido para realizar hazañas que halagarán a su maestro del mal. Así que la narración se centra en su madre Klara; los hermanastros, el padre, Edmund, a quien Hitler ayuda a matar, por lo que la primera misión importante de este demonio que cuida de Adolf es eliminarle el sentimiento de culpabilidad. Mailer se emplea a fondo, golpea donde duele. Mailer se creyó llamado a saldar cuentas con la historia y los historiadores. Y las salda.

&lt;strong&gt;Norman Mailer. El castillo en el bosque. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.anagrama-ed.es/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Anagrama &lt;/a&gt;. 519 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/11/ensayos-revolucionar-navidades</id>
		<title>Ensayos para revolucionar las navidades</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/11/ensayos-revolucionar-navidades" />
		<issued>2007-12-11T18:05:30+00:00</issued>
		<updated>2007-12-11T18:05:31+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Continúo recomendando libros de ensayo, como revulsivo de las fiestas que se aproximan:

C

&lt;strong&gt;Democracia Paritaria (aportaciones para un debate), editado por Ángela Sierra González y María del Pino de la Nuez Ruiz (&lt;a href=&quot; http://www.laertes.es &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Laertes &lt;/a&gt;, 2007, 212 p.)&lt;/strong&gt;
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L11a.jpg&quot; width=&quot;81&quot; height=&quot;129&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
Aborda el tema de la igualdad de la mujer en las democracias occidentales, más allá del formalismo, del voto en las urnas. Plantea la necesidad de que las mujeres entren en los aparatos donde se toman decisiones cruciales del Estado. Es una cuestión de legitimación. Para las autoras, la cuestión más urgente. Hablan de “democracia paritaria”, como instrumento para acabar con la discriminación, que inaugure una era avanzada de democracia, un nuevo contrato social.

Escrito sólo por mujeres, los artículos compilados en este volumen cubren temas como las cuotas de representación, la inclusión social, el feminismo en sus diversas acepciones, la “diferencia sexual”, las leyes ante la exigencia de paridad real y “las paradojas ocultas” de la democracia representativa. 

D

&lt;strong&gt;Europa o la filosofía, de Massimo Cacciari (Antonio Machado Libros, 2007, 112 p.)&lt;/strong&gt;

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L11b.gif&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;150&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;Ensayo ganador del I Premio Internacional de Ensayo Círculo de Bellas Artes 2007, se aproxima a la Europa disgregada que comenzaba a crecer. Sus raíces culturales, cómo se han heredado. El conocimiento de este pasado sirve para enfrentarse al presente y al futuro globalizado, donde las tradiciones se ven amenazadas. Nada mejor que la sabiduría sobre el “de dónde venimos” para hacer frente a la información muchas veces vacua de los medios masivos, el consumo y el fanatismo.

En este panorama intelectual no es posible desligar a Europa de la “cristiandad”. Comprender la religión que dominó el continente se convierte en un imponderable, sobre todo cuando el autor parte de la afirmación de que el origen de la cristiandad es agnóstico y que, por esa razón, se encuentra repleta de contradicciones y busca la “gran forma política”.



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/10/dos-ensayos-imprescindibles-sobre-capitalismo-y-el</id>
		<title>Dos ensayos imprescindibles sobre el capitalismo y el hiperconsumo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/10/dos-ensayos-imprescindibles-sobre-capitalismo-y-el" />
		<issued>2007-12-10T16:51:10+00:00</issued>
		<updated>2007-12-10T16:51:11+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
De los 70 mil libros que se editan en España cada año, los ensayos son los que, en líneas generales, aportan más calidad literaria. El ensayo se alza como el espacio para experimentar con ideas y formas narrativas. Aquí recomiendo algunos que han salido en las últimas semanas y que considero imprescindibles para leer, si no todos, aunque sea uno de ellos. Son necesarios para saber en qué mundo vivimos, cuál es la razón del comportamiento de las fuerzas sociales, del nuestro propio, cuando actuamos impulsados por las circunstancias.

Aquí, dos ensayos que han aparecido para remover nuestras neuronas:

A
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L10b.jpg&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;152&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;&lt;strong&gt;La felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo, de Gilles Lipovetsky (&lt;a href=&quot; http://www.anagrama-ed.es/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Anagrama &lt;/a&gt;, 2007, 399 p.)&lt;/strong&gt;

El autor desarrolla con magistral lucidez su tesis de que el consumo se ha convertido en la nueva religión. Un consumo enfocado al desarrollo de productos y hábitos del consumidor que se promocionan como elixir de larga y saludable vida. Ya no es cosa de reyes. Las masas se vuelcan a rendir pleitesía a buen vivir. Es la era del hiperconsumo, de los centros comerciales. Lipovetsky explica el perfil de este nuevo consumidor: infiel, reflexivo y estético. 

Consecuencia directa del capitalismo, revolución verdadera del individuo (para bien y para mal), un fenómeno que trastoca las antiguas consignas para movilizar a las masas, por el hedonismo. El autor nos pasea por las “tres edades del capitalismo”, que va desde la aparición de los mercados de masas hasta la sociedad del consumo de masas. Los diferentes tipos de consumo, cada vez más interiorizados por el sujetos, como el consumo emocional, experimental, privatizado, fetichista por las marcas, el consumidor ansioso. El consumo como pasatiempo, como ocio. Y, por fin, el turboconsumidor.


B

&lt;strong&gt;En el mundo interior del capital. Para una teoría filosófica de la globalización, de Peter Sloterdijk (&lt;a href=&quot; http://www.siruela.com/ &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Ediciones Siruela &lt;/a&gt;, 2007, 332 p.)&lt;/strong&gt;
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L10c.jpg&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;217&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
Sloterdijk aborda la globalización con un enfoque novedoso y no proselitista como podrían serlo los coros del Foro de Porto Alegre. Algo más sesudo, menos complaciente con los bandos, algo que no querrán leer los que sólo leen para ratificar sus ideas. Este ensayo invita a la reflexión, al enrostre de las propias ideas. 

En la encrucijada del relato y la filosofía y la historia, el autor señala que “los comienzos reales de la globalización están en la racionalización de la estructura del mundo de los cosmólogos antiguos, que por primera vez con gravedad conceptual, mejor, morfológica, reconstruyeron la totalidad de lo existente en figura estética y ofrecieron a la consideración del intelecto esa edificante configuración de orden”.

Rico en citas y ejemplos, desde Kant hasta Melville, se señalan paradojas como la que se demuestra en la segunda parte, titulada “El gran interior”: Rainer Maria Rilke casi se encuentra con Adam Smith.




		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/06/-todo-que-llamamos-azar-es-profecia-</id>
		<title>“Todo lo que llamamos azar es profecía”</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/06/-todo-que-llamamos-azar-es-profecia-" />
		<issued>2007-12-06T14:19:42+00:00</issued>
		<updated>2007-12-06T14:25:33+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;strong&gt;Entrevista con David Hernández de la Fuente, autor de la novela &lt;em&gt;Continental&lt;/em&gt;.&lt;/strong&gt;

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L07c.JPG&quot; width=&quot;300&quot; height=&quot;400&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
&lt;em&gt;¿Tu estructura de naipes y mazos está inspirada en los experimentos literarios de Calvino con el grupo Oulipo, o de Pavic y su novela crucigrama Paisaje pintado con té?&lt;/em&gt;

Conozco y admiro a Calvino, pero confieso que no he leído esa obra, ni la otra que citas. Sí se trata de un experimento. Otro ejemplo clave sería Rayuela. Naturalmente no me comparo con ninguno de estos autores, aunque supongo que la intención de mi libro es la misma: un juego narrativo, una narración experimental con diversas lecturas y desenlaces que pueda llegar a distintos tipos de lector: desde el que prefiere el relato con la lectura de los naipes sueltos hasta quien quiera buscar el hilo temático o de personajes que conduce a la novela de fragmentos.

&lt;em&gt;Sin embargo, la estructura (el uso de &quot;comodín&quot; al principio y final, por ejemplo) me recuerda a un álbum de Pink Floyd: Animals o The wall (cosa que se ha empleado otras veces, como Javier Calvo en El Dios reflectante en donde cita a Marilyn Manson).&lt;/em&gt;

Los comodines de Continental son en cierto modo fantasmales. Se usan en momentos clave del libro, como una comunicación con otro universo. La estructura del libro, en forma de naipes, se me ocurrió durante un verano tormentoso que pasé en una isla griega (y jugando mucho al juego llamado “continental”). A esta estructura formal hace referencia, entre otras cosas, el título del libro, que tiene tres secciones: La mano, con sus trece naipes, La carta descubierta y El mazo de cartas. (“Continental”, además, es un libro que “contiene” otros libros... el título tiene otros usos internos). En cuanto a la música, hay que decir que llena el libro de principio a fin: las referencias a Schubert, por ejemplo, o a la música de los sesenta y los ochenta, son muy claras. La música pop es especialmente importante para los mensajes del libro, tanto que uno de los personajes llega a decir: “Exhausto, caí de rodillas. Comprendí que todo lo que llamamos azar es profecía y proviene de un dios o de un cantante de pop”

&lt;em&gt;Otra vez, Calvino y El castillo de los destinos cruzados: él escribió el libro según lo que le dictaba el tarot. ¿También dejaste que el azar te guiara cuando escribiste el libro?&lt;/em&gt;

Hay una hermosa cita de la Apologia de Socrates platónica con la que me gustaría responder: “Al fin comprendí una cosa sobre los poetas, que lo que componían no lo componían por mor de su ciencia, sino naturalmente, bajo inspiración divina, como los adivinos o los profetas oraculares, pues también estos dicen muchas y hermosas palabras, sin comprender nada de lo que dicen”. Este libro fue efectivamente escrito al dictado azar, porque trata temas demasiado serios para dejarlos en manos de cualquier tipo de planificación. El desamor y sus síntomas, la locura, el viaje subterráneo al interior de uno mismo, el horror existencial... Todo eso, por desgracia y como sabemos, está en manos del azar más absoluto y de tal manera convenía abordarlo.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L07a.jpg&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;222&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
&lt;em&gt;¿Qué decidió que un personaje fuera una carta y no otra? ¿O fue la carta la que te impuso al personaje?&lt;/em&gt;

Podría decir que cada naipe tiene un sentido preestablecido. De hecho, en algunos casos (nueve de corazones, rey de picas, as de diamantes) parece más bien obvio. Pero no creo que importe la hora de disfrutar de la lectura de este libro. Seguramente sea mejor dejarlo también al albur del dios desconocido de la literatura. En todo caso, será el lector el que, combinando personajes, historias, naipes y situaciones, elabore su novela ideal, que es lo que, en definitiva, se trata de hacer con el experimento de “Continental”.

&lt;em&gt;Cambias constantemente el registro de voz: primera, segunda, tercera persona. Pero mantienes un mismo narrador. ¿Cuál es tu cercanía autorial con respecto a tus personajes? ¿Hay alguna clave en esta relación?&lt;/em&gt;

Como te decía ahora mismo, el autor ideal de este libro es el propio lector. Pero hay ciertas claves que unen el desarrollo de la partida y le dan coherencia. Son personajes comunes a todas las “cartas”, fantasmas que deambulan por el libro: al menos hay un hombre y una mujer, en diversas etapas de su vida y amor, en mundos paralelos. Luego está la mirada externa de un merodeador. Este observador tal vez sea el autor, a veces uno de los protagonistas... y, por qué no, el lector y su punto de vista. Las distintas personas de la narración no hacen sino abundar en esta multiplicidad de miradas.

&lt;em&gt;¿Por qué sentarse en el bar “Continental” (de St. Marks) y no en el “Starbucks”?&lt;/em&gt;

¡Una pregunta crucial! Si uno quiere sentirse como en el salón de casa, calentito y seguro, elegirá el “Starbucks”, por supuesto (es la clave del éxito de tal establecimiento). Pero hay otra opción: literaria y vital. Quien prefiera un arriesgado viaje interior –con todo el horror que eso puede significar– se sentará a beber una cerveza ante la barra del “Continental”, donde oirá y contará historias inquietantes sobre sí mismo. Creo que la elección tiene mucho que ver con el tipo de literatura que defiendo, frente a otra más convencional.

&lt;em&gt;Como Rulfo, ¿crees que la muerte es el buen final para toda historia?&lt;/em&gt;

¿Es que acaso hay otro final?



		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/06/se-adapta-version-original-conan-y-se-editan-juntos-comic</id>
		<title>Se adapta la versión original de Conan y se editan juntos cómic y relato</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/06/se-adapta-version-original-conan-y-se-editan-juntos-comic" />
		<issued>2007-12-06T14:12:47+00:00</issued>
		<updated>2007-12-06T14:12:47+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L06b.jpg&quot; width=&quot;103&quot; height=&quot;135&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Antes de adquirir el sufijo de “el bárbaro”; y muchísimo antes de que Arnold Schwarzenegger lo encarnara para el cine, Conan librara guerras intestinas en un mundo remoto impregnado de supercherías y malévolos habitantes de catacumbas. Conan no era un superhéroe que quería salvar el mundo. Apenas le bastaba con salvarse a sí mismo. Un día más con vida para él y su mujer, Valeria, una guerrera rubia que encontró en la selva y con la que no deja de enfrentar peligros mortales.

Robert E. Howard lo creó en 1936 y se llamaba Conan de Cimmeria. La obra primigenia es Clavos Rojos y no se inspiró en ninguna de sus historia de ciencia ficción, ni las de su amigo H. P. Lovecraft. Se inspiraba en Lincoln, una ciudad norteamericana aislada y retrasada.

Lo que ahora reúne Planeta D’Agostini es la primera edición de Conan, que se editó por entregas en la revista Weird tales en los números de julio, agosto, septiembre y octubre de 1936. Cuando comenzaron a aparecer, Howard se había suicidado pocos días antes. 
&lt;/strong&gt;&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L06a.jpg&quot; width=&quot;250&quot; height=&quot;377&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
De allí siguieron una estela de Conan, cada vez más heroico, aunque siempre mercenario y semental, una perspectiva que no obedecía al enamorado mercenario que nos presenta un Conan más complejo y humano en estas entregas originales del mítico guerrero, donde se combina el relato original y su adaptación al cómic realizada por Roy Thomas, con dibujos de Gregory Manchess y Barry Windsor-Smith, con color de Richard Isanove. Todo un homenaje al creador de Conan.
&lt;strong&gt;
Robert E. Howard. Conan, clavos rojos. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.planetadeagostinicomics.com/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Planeta DeAgostini Cómics &lt;/a&gt;. 119 p.
		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/04/umberto-eco-desentrana-temores-del-hombre-su-historia-de</id>
		<title>Umberto Eco desentraña los temores del hombre en su Historia de la fealdad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/04/umberto-eco-desentrana-temores-del-hombre-su-historia-de" />
		<issued>2007-12-04T18:25:34+00:00</issued>
		<updated>2007-12-04T18:25:34+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L03b.jpg&quot; width=&quot;149&quot; height=&quot;229&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;Con Historia de la Belleza, un libro que inicialmente se pensó para editar sólo en CD-Rom pero que se trasladó al libro impreso con gran éxito de público y crítica, Umberto Eco había continuado una andadura cultural que se metía, esta vez, por el camino del arte y la literatura, uniendo ambos mundos en un libro que servía de oda a lo hermoso, sea cual fuera la definición que el lector le diera a este concepto, pues el libro abordaba muchos. 

Uno de los conceptos rozaba el de la horripilancia, esa frontera que se veía, en ocasiones, como bello. Esta dicotomía destruida es la que da la primera baza para este libro que, sin ser una segunda parte, es continuación del primero y se nutre de una cantidad de colaboradores por capítulos, de largo currículo aunque el mejor de todos, a ojos del lector injusto, es que Eco ha pensado en ellos para el desarrollo de un tema, para la búsqueda exhaustiva de citas literarias donde se cataloga lo feo o se describe algo detestable. Para la escogencia de las obras de arte, antiguas y contemporáneas, que sirven para ilustrar cómo este concepto de fealdad ha evolucionado, en ocasiones poco y en ocasiones mucho, a lo largo del tiempo y de cómo entendemos el arte.

&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L03a.jpg&quot; width=&quot;149&quot; height=&quot;202&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;Porque cada pintura, escultura y fotografía que se encuentra en “Historia de la fealdad” es perfecta, armoniosa, equilibrada, de colores maravillosos. Arte, sin duda. Pero arte que toca temas que, según qué época, se consideraban perversiones. Hoy, en lo sexual, al menos en España, ninguna sobrevive. En lo humano, sí: seguimos temiendo a la muerte, al dolor. Y es el temor lo que hace lo feo. Lo que tememos, no puede ser hermoso.

Eco organiza este libro, de edición impecable y magnífica a cargo de Lumen, en varios y complejos capítulos: Lo feo en el mundo clásico; La pasión la muerte y el martirio; El apocalipsis, el infierno y el diablo; Monstruos y portentos; Lo feo, lo cómico y lo obsceno; la fealdad de la mujer entre la Antigüedad y el barroco; El diablo en el mundo moderno; Brujería, satanismo, sadismo; Physica curiosa; La redención romántica de lo feo; Lo siniestro; Torres de hierro y torres de marfil; La vanguardia y el triunfo de lo feo; La fealdad ajena, lo kitsch y lo camp; Lo feo de hoy.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L03c.jpg&quot; width=&quot;76&quot; height=&quot;101&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;
Como puede imaginar el lector, un paseo por la humanidad entera, a través de sus vestigios más importantes, lo que de verdad sobrevive al hombre: su cultura (y no su economía). Es un paseo íntimo por la psiquis, los sentimientos, las sensaciones de cada lugar, cada época. Es un striptease sentimental, lo que logra Eco, al despojar al mundo de sus galas (lo hermoso) y mostrar las arrugas de la piel (como se destaca en uno de los apartados, en la fotografía de Andrés Serrano, titulada “Budapest (The Model)” o en la pintura de Hans Baldung Grien, “La muerte y las edades del hombre”, de 1540 y que se encuentra en El Prado.

En conclusión, ¿qué es lo más feo? Cada lector sacará sus propias lecturas, y de sus miedos surgirá la fealdad. En medio del libro se encuentra el gozo a través de la muerte y la venganza, quizás injustificada: una fotografía de Noel Quidu, tomada en Morovia en 2003: Cabeza de un miembro del movimiento armado LURD. No se trata de la cabeza separada del cuerpo que sujeta por las orejas una mujer. No es el destino del hombre, que quién sabe qué atrocidad hizo en esa guerra. Es la indiferencia de la gente en la calle, la cotidianidad que significa alzar una cabeza humana como un trofeo.

&lt;strong&gt;Umberto Eco (comp.). Historia de la fealdad. 2007. &lt;a href=&quot; http://www.editoriallumen.com/home/home.asp &quot; target=&quot;_blank&quot;&gt; Lumen &lt;/a&gt;. 454 p.&lt;/strong&gt;






		</content>
	</entry>
	
	<entry>
		<id>http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/04/del-amor-guerra-pensamiento-cuadernos-valery</id>
		<title>Del amor, la guerra, el pensamiento: Cuadernos de Valéry</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.jazztelia.com/libros/post/2007/12/04/del-amor-guerra-pensamiento-cuadernos-valery" />
		<issued>2007-12-04T18:20:59+00:00</issued>
		<updated>2007-12-04T18:20:59+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L04b.jpg&quot; width=&quot;115&quot; height=&quot;148&quot; class=&quot;imgizqda&quot; /&gt;La época más convulsa de la historia del siglo XX, previo al desplome de las torres gemelas, está caracterizado con la maestría de uno de los escritores e intelectuales más relevantes de aquel momento: Paul Valéry, con una visión lúcida que compensaba su ausencia de imparcialidad.

Este libro es una selección de 261 cuadernos, que fue lo que dejó Valéry el día de su muerte, después de más de 50 años de dilucidación constante, reflejada de su puño y letra. La selección inmensa de este material corrió a cargo de Andrés Sánchez Robayna, quien escribe una introducción a la altura de las cavilaciones de Valéry. Fueron 26.600 páginas en 29 tomos, según la edición faxsímil que se hizo entre 1957 y 1961.

Hay un párrafo de esta introducción que describe bien cuál fue el criterio de selección de este libro magnífico: “Tiende a privilegiar dos aspectos: los contenidos (esto es, la diversidad de abordajes de un tema y la riqueza de sus lecturas e interpretaciones) y el carácter de ‘diario intelectual’ (...) es decir, la selección tiende también a subrayar los momentos en que los Cuadernos se presentan más visiblemente cercanos a su condición de ‘diarios’”.
&lt;img src=&quot;myfiles/libros/L04a.jpg&quot; width=&quot;97&quot; height=&quot;151&quot; class=&quot;imgdcha&quot; /&gt;
Por otra parte el comienzo de los Cuadernos es el acta de principios de Valery en estos escritos desordenados que, quizás, nunca creyó publicables, lo que, por supuesto, era una posibilidad muy lejana cuando comenzó a redactarlos: 

“Aquí no me propongo agradar a nadie”. Una cita tomada de Tabulae meae Tentationum.

Así, este libro se ha constituido en un enorme contenedor de aforismos, pensamientos, citas, anécdotas. Extractos breves, separados por una estrellita, como bien habría podido ser unos “tres puntos” o asteriscos.

Interesante también el punto de vista sobre “los actos de amor” y los “valores sexuales”. Como cuando escribe: “El orgasmo gime (...) Lo más intenso pide la muerte, o al menos una imitación de la muerte”, siempre pensando en “Beatrice”, mujer amada, nombre tomado, sin duda, de Dante y su Divina comedia.

&lt;strong&gt;Paul Valéry. Cuadernos (1894-1945). 2007. Galaxia de Gutenberg / Círculo de lectores. 552 p.&lt;/strong&gt;



		</content>
	</entry>
	 
</feed>
