El olvido que seremos: novela sobre el amor al padre
envíado por libros | 3 Octubre 2007 | 4 comentarios
No puede decirse otra cosa de la última obra, inclasificable, de Héctor Abad Faciolince, bautizada con este nombre triste, “El olvido que seremos”, si se asocia al amor por el padre y el recuerdo que sobrevive y que se ahoga con los años, como una balsa repleta de piedras. Escribir es una manera de evitar el naufragio, de hablar a los hijos del abuelo con la paciencia y sapiencia que no concede la oralidad. Pero también es enfrentarse al dolor de la muerte. Sobre todo de una muerte como la que sufrió Abad Gómez, maestro de casi todos los médicos” de Medellín, que confrontó la política dominante y que murió asesinado por el brazo armado impune de los poderosos colombianos: los paramilitares (a los demás asesinos de Colombia se les suele perseguir y, aunque también gocen de impunidad, sus delitos no se diluyen tras un manto de anonimato).
Héctor Abad Faciolince comienza su obra, ¿una novela autobiográfica?, con la presentación de una familia numerosa donde destacan con fuerza sólo dos personajes, quizás tres. El niño, que es él; el señor, que es el padre. Y una monja, que le permite mostrar, con una acción, cuánto quiere a su progenitor. La monja dice que el padre se irá al infierno por no ir a misa (frase con la que logra magistralmente dos cosas: mostrar la Colombia de entonces y ahora, tan mojigata y de derechas; y mostrar a su padre, irreverente, agnóstico, contracorriente). El niño Héctor lo piensa y, al rato, le responde a la monja que ya no quiere ir al cielo si no está su padre allí, que prefiere el infierno.
Tal es el amor: Por mi padre sentía lo que mis amigos por su madre. Abad Faciolince saca cuentas de la separación que tuvo con su padre, como un drama soterrado, del que se pregunta del por qué de las separaciones cuando lo irremediable se presenta. Unos 20 meses cuando su padre viajaba a Filipinas y unos cinco años cuando él se fue a estudiar a Italia. Gracias a esta separación, Héctor, el hijo, conserva una carta, de 1984, que guarda como la mejor herencia y que comparte con el lector en la conclusión del libro.
El autor estructura el relato en su propia vida, sustituyendo la cronología por las vicisitudes estudiantiles, siempre en constante confrontación con la autoridad, tanto del colegio como de la universidad Pontificia, de donde le expulsan. Transcurre el tiempo y los avatares (por ejemplo, el episodio en que Héctor atropella a una mujer y cómo su padre le ayudo sin querer hablarle), hasta llegar a la época en que, retirado de la academia, su padre acrecienta su rebeldía pública y acusa a los militares de violar los derechos humanos, en escritos en la prensa con “nombre y apellido”. Amenazado, llegó el día en que dos sicarios sobre una sola moto le ejecutaron. “Durante 20 años he tratado de ser él ahí, frente a su muerte”, escribe Héctor. No lo logrará nunca, pero sí ha logrado, con este libro, transportarnos a todos, convertirnos en él, su padre.
Héctor Abad Faciolince. El olvido que seremos. 2007. Seix Barral . 274 p.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
- lo dijo JUAN ANDRES el 27 Octubre 2007 | 12:58 AM
APESAR DE LA TRISTE HISTORIA QUE RELATA LA OBRA ME PARESE QUE MUY DIGNA DE RECIBIR UNO DE LOS PREMIOS A LA MEJOR OBRA LITERARIA PORQUE ES UNA HISTORIA INTERZANTE QUE HABLA SOBRE NUESTRO PAIS.
- lo dijo adriana castro roque el 1 Abril 2009 | 06:00 AM
pues padre es unica
- lo dijo WHYZ20 el 30 Diciembre 2009 | 07:32 AM
Support of the Lou Zhu, Lou Zhu worked hard
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Nothing is impossible for a willing heart.
- lo dijo CARLOS el 8 Febrero 2010 | 11:22 PM
QUIERO CO NOCER ALGIEN QUE MEPUEDA CONPRENDER