El valor de un escritor que se reinventa: Vila-Matas
envíado por libros | 8 Octubre 2007 | 1 comentario
Alcanzar el prestigio literario, mantenerse allí por largo tiempo (aún se encuentra en el pedestal) y querer reinventarse es una demostración de fuerza y de valentía equiparable a la de enfrentarse a un león con un cuchillo. Porque nada más cómodo que asumir el éxito como una licencia para repetir la fórmula que le hizo famoso, una especie de Michael Jackson de la literatura que repite sus gritos agudos en los surcos del CD y sus pasos de walking on the moon sobre el escenario.
Pero Enrique Vila-Matas, sorpresivamente, decide lanzarse sobre la fiera y “apuntar a la nada”, como dice en el epílogo, para partir de cero y volver a los orígenes, sus orígenes, los cuentos. Entrega, así, “Exploradores del abismo”, un libro de 18 cuentos de larga extensión, excepto tres microrrelatos (“Nunca hizo nada por mí”, “vida de poeta” y “Vacío de poder”) donde este autor hace gala de todas sus virtudes. Los cuentos son el territorio de Vila-Matas, mucho más que sus novelas, ese “tempo moroso” que le afecta, aunque “Un tedio magnífico” resulta una nouvelle magnífica como su nombre.
Pareciera una introducción, más que una declaración de principios, una frase del primer cuento de la colección: “Café Kubista”. Dice:
“Estoy seguro de que no habría podido escribir todos esos relatos si previamente, hace un año, no me hubiera transformado en alguien levemente distinto, no me hubiera convertido en otro (...) De pronto tuve la sensación de haber heredado la obra literaria de otro y tener ahora tan sólo que gestionar su obra”.
Me refiero, por supuesto, a esa parte de este libro que comienza en plena mitad, que comprende tres cuentos: “Nunca hizo nada por mí”, “Fuera de aquí” y “El día señalado”; y que tiene una extensión de una cincuentena de hojas. De esos cuentos escritos en tercera persona, que le hacen renunciar al juego realidad-ficción que expone en sus Recuerdos Inventados y que consolida en cada uno de sus libros anteriores. En este también hay cuentos en que repite la fórmula, como si quisiera complacer a los fans. Para mí, sondos libros distintos. Me quedo con la nueva firma, la del Vila-Matas que se atreve a experimentar, sin temor, una voz que en un par de ocasiones recuerda a Borges.
Enrique Vila-Matas. Exploradores del abismo. 2007. Anagrama . 287 p.
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- lo dijo cristina el 18 Octubre 2007 | 11:30 AM
¡Qué ganas! No sabía que había sacado libro nuevo!