La tristeza absoluta de Tess Gallagher
envíado por libros | 11 Octubre 2007 | sin comentarios
Conocí a Tess Gallagher una tarde calurosa en Madrid. Tomamos un café, yo, y una soda, ella. Hablamos de sus tácticas a la hora de confrontar a los alumnos y de hacer que se enfrenten a la literatura. Hablamos de la literatura norteamericana que le gusta y de Lorca, que le encanta aunque no habla español. Hablamos de Hemingway. Y hablamos, por supuesto, de Raymond Carver, su marido, el escritor que produjo su obra, muy corta como su vida, junto a ella. Era inevitable. Tess parece existir para rendirle culto. Aunque posea una voz propia excelente como poeta. Tess, al hablar de Carver, emanaba tristeza.
No sé si Jaime Priede, quien hace la selección y traducción de “Carver y yo”, el libro que la editorial Bartleby traduce al español, la conoció y sintió lo mismo que yo (quizás no esté haciendo más que un ejercicio de elucubración que raya en lo macabro, no creo porque no fui yo quien llevó la conversación hasta el territorio carveriano). No sé si Priede compartirá conmigo la opinión sobre la honestidad de Tess, a la hora de hablar de su marido. Me parece que sí, por el acierto de los textos escogidos y la delicadeza al adaptarlos al español.
Así que no creo que Tess se aproveche de la fama de Carver para promocionarse como escritora. No lo necesita y su humildad es bastante alta. “Carver y yo” es un texto metaliterario, que transcurre junto a los libros de Carver. Abren la ventana a su intimidad en pleno proceso creativo y de la agonía del cuentista.

Supongo que la tristeza absoluta que se respira en este libro, y que deja fluir Tess, es la misma que puede sentir cualquiera que sobrevive a la muerte de su compañero de vida, sea o no una persona que ha hecho historia. Porque, qué es la historia que importa, con mayúsculas o con minúsculas. De un universo amplio o del hogareño. Por este motivo, este libro, Carver y yo, es universal, y no sólo es un homenaje al autor de un puñado de cuentos maravillosos. Es un homenaje a ese amor minúsculo y desconocido que transcurre en la cotidianidad de la pareja. DCh
Tess Gallagher. Carver y yo. 2007. Bartleby Editores. Selección y traducción de Jaime Priede. 181 p.