Las inquisiciones del abad Fernando Iwasaki
envíado por libros | 31 Octubre 2007 | sin comentarios
Fernando Iwasaki y Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma, rescatan del olvido un libro entretenido, para no decir delicioso, adjetivo que quizás no pueda vincularse al tema de estos relatos breves sin producir cínicas muecas en el lector. El tema que aborda Iwasaki, quien, bueno es recordarlo por esta oportunidad, ha sido historiador y académico cronológicamente antes que escritor conocido, es la pasión sexual de los curas y monjas del virreinato peruano y posterior República.

Hablo aquí de la sapiencia universitaria de Iwasaki (quien en ocasiones hace alarde de su dominio del idioma italiano) porque el libro está escrito con rigor. No hay por qué dudar que no se trata de un cúmulo de ficciones sino de la recreación de una serie de escritos verdaderos que el autor ha reunido. No hay por qué creer que lo que se cuenta no es real. Ni que la hipocresía social es una exageración. Más cuando todavía se conserva en la memoria un proceso judicial contra una monja embarazada hace no muchos años. Sin embargo, señala Iwasaki, esta es una edición final, “definitiva”, porque no quiere que el libro pierda “su rancio perfume colonial” ante lo contemporáneo del tema.
Pero el rigor, y aquí la importancia del oficio de escritor, no domina sobre el placer de la lectura. Muy a tiempo abandonó Iwasaki la pasión por las citas y excesivas referencias que suponen los catedráticos, paranoicos que creen sin titubeos que todo lo que escriben será cotejado. Él refuta la obsesión con unas citas al final del libro.

Leer estas “Inquisiciones peruanas” provoca, más que erecciones a medias, mucha carcajada (de muestra, un título: “Ángela de Dios, la sacadora de ladillas”) y alguna meditación posterior sobre los dilemas de una sociedad que impregnan de denuncia aquello que encuentra su lugar entrelíneas.
Fernando Iwasaki. Inquisiciones peruanas. 2007. Páginas de Espuma . 122 p.