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Umberto Eco desentraña los temores del hombre en su Historia de la fealdad

envíado por libros | 4 Diciembre 2007 | sin comentarios

Con Historia de la Belleza, un libro que inicialmente se pensó para editar sólo en CD-Rom pero que se trasladó al libro impreso con gran éxito de público y crítica, Umberto Eco había continuado una andadura cultural que se metía, esta vez, por el camino del arte y la literatura, uniendo ambos mundos en un libro que servía de oda a lo hermoso, sea cual fuera la definición que el lector le diera a este concepto, pues el libro abordaba muchos.

Uno de los conceptos rozaba el de la horripilancia, esa frontera que se veía, en ocasiones, como bello. Esta dicotomía destruida es la que da la primera baza para este libro que, sin ser una segunda parte, es continuación del primero y se nutre de una cantidad de colaboradores por capítulos, de largo currículo aunque el mejor de todos, a ojos del lector injusto, es que Eco ha pensado en ellos para el desarrollo de un tema, para la búsqueda exhaustiva de citas literarias donde se cataloga lo feo o se describe algo detestable. Para la escogencia de las obras de arte, antiguas y contemporáneas, que sirven para ilustrar cómo este concepto de fealdad ha evolucionado, en ocasiones poco y en ocasiones mucho, a lo largo del tiempo y de cómo entendemos el arte.

Porque cada pintura, escultura y fotografía que se encuentra en “Historia de la fealdad” es perfecta, armoniosa, equilibrada, de colores maravillosos. Arte, sin duda. Pero arte que toca temas que, según qué época, se consideraban perversiones. Hoy, en lo sexual, al menos en España, ninguna sobrevive. En lo humano, sí: seguimos temiendo a la muerte, al dolor. Y es el temor lo que hace lo feo. Lo que tememos, no puede ser hermoso.

Eco organiza este libro, de edición impecable y magnífica a cargo de Lumen, en varios y complejos capítulos: Lo feo en el mundo clásico; La pasión la muerte y el martirio; El apocalipsis, el infierno y el diablo; Monstruos y portentos; Lo feo, lo cómico y lo obsceno; la fealdad de la mujer entre la Antigüedad y el barroco; El diablo en el mundo moderno; Brujería, satanismo, sadismo; Physica curiosa; La redención romántica de lo feo; Lo siniestro; Torres de hierro y torres de marfil; La vanguardia y el triunfo de lo feo; La fealdad ajena, lo kitsch y lo camp; Lo feo de hoy.

Como puede imaginar el lector, un paseo por la humanidad entera, a través de sus vestigios más importantes, lo que de verdad sobrevive al hombre: su cultura (y no su economía). Es un paseo íntimo por la psiquis, los sentimientos, las sensaciones de cada lugar, cada época. Es un striptease sentimental, lo que logra Eco, al despojar al mundo de sus galas (lo hermoso) y mostrar las arrugas de la piel (como se destaca en uno de los apartados, en la fotografía de Andrés Serrano, titulada “Budapest (The Model)” o en la pintura de Hans Baldung Grien, “La muerte y las edades del hombre”, de 1540 y que se encuentra en El Prado.

En conclusión, ¿qué es lo más feo? Cada lector sacará sus propias lecturas, y de sus miedos surgirá la fealdad. En medio del libro se encuentra el gozo a través de la muerte y la venganza, quizás injustificada: una fotografía de Noel Quidu, tomada en Morovia en 2003: Cabeza de un miembro del movimiento armado LURD. No se trata de la cabeza separada del cuerpo que sujeta por las orejas una mujer. No es el destino del hombre, que quién sabe qué atrocidad hizo en esa guerra. Es la indiferencia de la gente en la calle, la cotidianidad que significa alzar una cabeza humana como un trofeo.

Umberto Eco (comp.). Historia de la fealdad. 2007. Lumen . 454 p.


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