Se adapta la versión original de Conan y se editan juntos cómic y relato
envíado por libros | 6 Diciembre 2007 | sin comentarios
Antes de adquirir el sufijo de “el bárbaro”; y muchísimo antes de que Arnold Schwarzenegger lo encarnara para el cine, Conan librara guerras intestinas en un mundo remoto impregnado de supercherías y malévolos habitantes de catacumbas. Conan no era un superhéroe que quería salvar el mundo. Apenas le bastaba con salvarse a sí mismo. Un día más con vida para él y su mujer, Valeria, una guerrera rubia que encontró en la selva y con la que no deja de enfrentar peligros mortales.
Robert E. Howard lo creó en 1936 y se llamaba Conan de Cimmeria. La obra primigenia es Clavos Rojos y no se inspiró en ninguna de sus historia de ciencia ficción, ni las de su amigo H. P. Lovecraft. Se inspiraba en Lincoln, una ciudad norteamericana aislada y retrasada.
Lo que ahora reúne Planeta D’Agostini es la primera edición de Conan, que se editó por entregas en la revista Weird tales en los números de julio, agosto, septiembre y octubre de 1936. Cuando comenzaron a aparecer, Howard se había suicidado pocos días antes.

De allí siguieron una estela de Conan, cada vez más heroico, aunque siempre mercenario y semental, una perspectiva que no obedecía al enamorado mercenario que nos presenta un Conan más complejo y humano en estas entregas originales del mítico guerrero, donde se combina el relato original y su adaptación al cómic realizada por Roy Thomas, con dibujos de Gregory Manchess y Barry Windsor-Smith, con color de Richard Isanove. Todo un homenaje al creador de Conan.
Robert E. Howard. Conan, clavos rojos. 2007. Planeta DeAgostini Cómics . 119 p.