Lecturas cruzadas: los sueños dorados de Boris Izaguirre y Luis Alfonso de Borbón
envíado por libros | 14 Diciembre 2007 | 1 comentario
Hay un hilo de oro invisible entre dos libros que aparecen en el mercado al unísono, aunque con distintas editoriales y escritos en distintos géneros, lo que hace el fenómeno más atractivo.
Uno es la biografía-ensayo “Luis Alfonso de Borbón, un príncipe a la espera”, de José Apezarena. El autor ha investigado sobre la historia reciente de Borbón que quisiera ser Rey y no tiene opción en ninguno de los dos reinos que por carambola pudieron tocarle: España y Francia. Dice el autor que en Francia, que es una república, le consideran más sangre azul que en España, donde la familia real le ve como un adversario (y repite varias veces que no estuvieron en el enlace de Borbón con Margarita Vargas, celebrado en Santo Domingo en 2004).
Apezarena atraviesa la historia familiar desde la época de Franco, donde los sucesores salivaban ante el dictador, que señalaría a dedo quién sería su sucesor (aunque Franco prefirió siempre el título de Caudillo al de Rey, que bien pudo ponerse si le venía en gana, pero que no utilizó tal vez por el repudio que le causaba su propia descendencia). Sin embargo, este libro no es un ensayo histórico. Más bien se regodea en los matices de prensa rosa, crónicas de fiestas y encuentros. Pero hace un magistral perfil de Luis Alfonso de Borbón: un noble desesperado por ser llamado alteza, que se viste con el uniforme de la Orden de Malta reservada a los herederos de algún reino y que firmó las tarjetas de invitación a su boda como “alteza real”, motivo por el que, especula Apezarena, no asistió ningún miembro de la familia real.
El otro libro es la novela “Villa Diamante”, de Boris Izaguirre. El autor recrea la historia de dos hermanas, que pertenecieron a la elite caraqueña en tiempos del dictador Juan Vicente Gómez, alias el Benemérito, quien murió pocos meses antes de la sublevación de Franco. Comienza cuando los que luchaban por la democracia en Venezuela, ante la noticia de la muerte de este otro Caudillo, salen a la calle a linchar a los colaboradores del régimen. Una licencia histórica que seguramente Izaguirre vio en la telenovela Ifigenia.
Pero las hermanas hacen lo posible por mantener el estatus que les corresponde en la sociedad que florece por el dinero fácil de las rentas petroleras que recién se explotan y del latifundio. Y de eso va la trama: de cómo unas hijas de familias aristocráticas confrontan las viscisitudes en busca del amor y de la riqueza garantízada.
Y aquí está el paralelismo. La esposa de Luis Alfonso de Borbón, Margarita Vargas, es hija de un banquero que ha hecho grandes fortunas colaborando con la dictadura de Hugo Chávez, el nuevo Benemérito de Venezuela. Fortuna obscena que Apezarena recrea cuando cuenta que Víctor Vargas, el suegro del Borbón, viaja en jet privado hasta Cádiz para veranear en su lancha de casi cincuenta metros de eslora. Y a Cádiz se lleva los 80 caballos de polo que posee para improvisar partidos con el yerno y sus amigos.
En fin, que Margarita Vargas podría convertirse en la Irene o Ana Elisa de Boris Izaguirre. Y, más allá de “Villa Diamante”, también hay paralelismo con “Los amos del valle”, una novela de Francisco Herrera Luque a la que, de algún modo, Izaguirre rinde homenaje: Como en la trama de Herrera Luque, Luis Alfonso de Borbón, un príncipe sin reino ni fortuna, se casa al otro lado del océano con la ingente riqueza de una heredera.
José Apezarena. Luis Alfonso de Borbón, un príncipe a la espera. 2007. Plaza y Janés . 604 p.
Boris Izaguirre. Villa Diamante. 2007. Planeta . 490 p.
1 comentario - Escribe aquí tu comentario
- lo dijo maría el 24 Diciembre 2008 | 11:30 AM
Quién le dijo que Chávez es un dictador? Muy buenas sus críticas literarias pero sobre el Presidente de Venezuela está muy mal informado