Ernesto Pérez Zúñiga revisita la poesía
envíado por libros | 19 Diciembre 2007 | sin comentarios
Ernesto Pérez Zúñiga aventura en su nuevo poemario, titulado Cuadernos del hábito oscuro, una poesía atrevida e inquietante que plasma, de forma depurada, las emociones y las imágenes de una época. Las tres partes en que se divide el libro son escalones que nos conducen desde la totalidad de la materia hacia su vacío. Hojas del libro de los monstruos concentra la violencia y la desesperación de la ciudad moderna, la perversión de una maquinaria que mueve con cinismo los resortes del mundo. Hojas del libro encontrado en el bosque desciende al conflicto entre la civilización y la naturaleza, entre la conciencia y su interior desconocido. Hojas del libro de la casa vacía nos enfrenta, por último, a un espejo que ya no nos refleja. Primero en verso y después en prosa, estos Cuadernos, tanto por su contenido como por su forma, no podían haber sido escritos en otros días que no fueran los nuestros.
"Un libro complejo y bien trabado que se inscribe en el espacio abierto por Los cantos de Maldoror o por el genio alegórico de Baudelaire, que es el espacio de lo visionario" (Andrés Soria Olmedo).
"Un poeta que apuesta por voz propia para bucear en su propio mundo" (Juan Cobos Wilkins, Babelia).
Por cortesía de los editories de Candaya, reproducimos tres poemas de Cuadernos del hábito oscuro:
Malos tratos
He libertado un monstruo hacia mi amada
hambriento y listo y ciego entre el gentío
Cuando acabe con ella volveré a encadenarme
No es no es mi libertad mezquina
De ahora en adelante me prefiero a mí mismo
siempre ya siempre siempre
Y acaricio mis ratas en mis hombros
y les doy de comer de mis rencores
Y es así que me engordan las canallas
y me clavan sus patas en la carne
y me echan raíces capilares
por la cáscara de los omoplatos
y nos vamos el monstruo
por calles por penumbras por los cines
Cuando acabe con ella volveré a encadenarme
(cuando por fin te encuentre)
No es no es mi libertad mezquina
Ernesto Pérez Zúñiga nació en Madrid en 1971, ciudad en la que vive. Creció y se formó en Granada, donde publicó sus primeros libros de poesía: El vigilante (1991), Los cuartos menguantes (1997) y Ella cena de día (2000). Su poemario Calles para un pez luna (Visor, 2002) recibió el Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid).
Como narrador es autor del conjunto de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir (Suma de Letras, 2002) y de las novelas Santo Diablo (Kailas, 2004. Puzzle, 2005) y El segundo círculo (Algaida, 2007) excelentemente acogidas por la crítica.
Otro poema, para finalizar este post:
En parque de blancos, trata de negras
Nalgas negras
tensas de apre-
tar el polvo
rasgan en los
troncos de los
encinares
Viejos de la mano
corren el desierto
y otro el solitario
torso el sin camisa
mira llora marcha
busca en su bolsillo
órganos inútiles
Senos negros cocteleras
negras niños y patadas
fútbol y cabezas tierra y
cabras tensas polvaredas
polvos esas nalgas negras
Jóvenes delgados ríen ciga-
rrillos grandes los mostachos junio
tiene trigo y aire que se arquea
goza el asco goza el parque esclavas
Migas corren negras tantos granos trigo
negro corren granos con hormigas bajo
pasos solitarios corren doce euros
euros solitarios corren doce nalgas
rasgan negras contra las encinas muévete
contra las encinas contra las encinas muévete
muévete