A Lars Ulrich ya no le molesta la música gratis
Metallica es probablemente el grupo de metal más importante de la historia. Una empresa que genera cantidades insultantes de dinero, con legiones de fans por todo el planeta y que en su momento llevó al trash metal desde el underground a las listas de ventas. Los temas económicos los controla con mano dura y gestos de tirano Lars Ulrich, el batería y miembro fundador junto a James Hetfield. Su figura aparecía elocuentemente retratada en el documental “Metallica: Some Kind Of Monster”, donde actuaba como un mezquino e insensible ante los desequilibrios emocionales de sus compañeros. En el año 2000, Ulrich fue uno de los músicos más activos en la lucha que la RIAA –el equivalente estadounidense de nuestra SGAE- mantuvo en los tribunales contra Napster. El batería no estaba dispuesto a que sus canciones se distribuyesen de forma gratuita a través de Internet sin generar ingresos directos para el grupo. Ahora, con los álbumes en formato físico agonizando y el precio de la música casi reducido a cero, Metallica está estudiando la posibilidad de que su próximo álbum, que están rematando en Los Angeles con el productor Rick Rubin, se distribuya de forma gratuita por la Red. Creo que calificar este cambio de actitud como contradictorio es quedarse corto.