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Mark Knopfler.(Biografia).

envíado por Mariano | 25 Marzo 2006 | 2 comentarios

Un guitarrista que hoy lo es todo en el mundo de la música, un mito de rock and roll. Sus dedos han escrito una de las más bellas páginas en la esfera musical del siglo XX. Su estilo, reposado, cadente, pero a la vez intenso y siempre armónico ha sabido llegar a la sociedad en todo su conjunto: Desde aquellos que superan el medio siglo de existencia hasta los jóvenes que no alcanzan la treintena. Veinte años de pleno éxito le avalan, lo ha conseguido todo, y lo más importante, ha conseguido todo lo que se ha propuesto. Ha sabido pasar de las mayorías que abarrotaban estadios de fútbol a refugiarse en un cómodo ostracismo desde donde cultiva su sapiencia musical al lado de viejos músicos, ídolos todos ellos en su adolescencia (Chet Atkins, J.J.Cale, Everly Brothers, Eric Clapton…), tan solo le ha quedado pendiente colaborar con el Rey. Hoy en día hablar de Mark Knopfler significa hablar de prestigio, de calidad, de un algo sin igual, irrepetible.

MARK KNOPFLER: EL SULTÿN DEL ROCK.

Capítulo 1º: Una feliz infancia.

Mark Knopfler vio la luz un 12 de agosto de 1949 en Glasgow (Escocia), fruto de la relación matrimonial entre una pareja de origen judío y que tuvieron que emigrar a Hungría obligados por los nazis. Posteriormente regresaron al Reino Unido, donde Mark Knopfler se llenó de toda una sabia influencia musical. Mark, el mayor de dos hermanos pronto empezó a interesarse por el mundo de la música, en concreto a los ocho años cuando escuchó a su tío Kingsley tocar boogie con el piano algo que constituyó una semilla en Mark que posteriormente le iba a dar muchos frutos. Su inquietud era palpable, ya que a los nueve años ya emulaba a su tío haciendo auténtico rock and blues con el piano. Su padre intentó aprovechar las condiciones de su hijo y aprovechó para formarle técnicamente en el violín, pero a Knopfler no le iba eso de tener que leer una partitura. Sin ellas de todas formas, sí que le sacó algún partido al instrumento de viento. Pero el gran sueño de Mark era tocar una guitarra, un a guitarra eléctrica y si podía ser una guitarra eléctrica roja. Era un sueño una obsesión, su habitación estaba repleta de fotos de grupos de la época con un denominador común: en todos ellos aparecía un buen guitarrista.

Y su sueño se hizo realidad. A los quince años su padre le compró su primera guitarra: una copia de Fender Stratocaster. Y empezó a tocar, primero solo y posteriormente en grupos del colegio. La verdad es que no lo hacía nada mal, y en su barrio de Newcastle, ciudad donde residía Mark desde los nueve años, tenía cierto "reconocimiento". Llegaron las primeras maquetas, y sus primeras canciones, algunas de ellas tocadas por Mark con su banda Dire Straits como "Two young lovers", "Summers coming my way" y "Secondary Waltz". También tuvo tiempo para estudiar una carrera universitaria, Filología Inglesa, carrera que compaginó con algún trabajillo en un diario de Newcatle, escribiendo artículos sobre conciertos de la ciudad. Su juventud fue muy activa hasta el punto de casarse por primera vez con una universitaria, matrimonio que fracasó antes de comenzar.

Su progresión era lenta, pero constante. Knopfler se dio cuente de que tenía que emigrar a Londres, cuna de la música británica y de los grupos que se dedicaban a hacer disfrutar a los jóvenes con temas de Everly Brothers, Elvis…, paso esporádicamente a formar parte de una banda por la que pasaron por talentosos músicos, Brewer’s Droop (Los desanimados cervezeros). La música que hacían era de lo más variopinto, una mezcla de sonidos y culturas desde la psicodelia estridente, hasta profundizar en las raíces del sonido "cajun", pasando por el pop con influencias de The Kings. Creo que ya entiendo por qué se llamaban así. Éste grupo llegó a grabar decenas de maquetas e incluso llegaron a grabar un disco del cual ni siquiera Mark puede saber de su posterior publicación a principios de los noventa. Mark se limitaba a tocar la guitarra rítmica principalmente, aunque se podían percibir los primeros esbozos del sonido DIRE STRAITS.

Capítulo 2: Al borde del abismo.

Pero Mark siempre había soñado con ser el líder del grupo. Se sabía líder, tenía conocimiento de su talento, no podía defraudar ese sueño que había buscado desde los ocho años, y ese sueño fue hecho realidad producto del azar. Mark había coincidido en algunas sesiones de Brewer’s Droop con Pick Witers, que hacía las labores de batería, persona que también conocía a David, hermano de Mark y que también intentaba hacer sus pinitos en el difícil mundo de la música. Pick y David tenían proyectado hacer una banda de R’N’R, tenían casi todos los mimbres: David a la guitarra, Pick a la batería y un tipo alto y desgarbado que compaginaba sus labres en un tienda de discos londinense con su afición por tocar el bajo, nos referimos a John Islley. Pero les faltaba un cantante, así que David pensó en Mark al cual presentó al resto e la banda. La compenetración fue rápida y sencilla, Knopfler cantaba, pero su mejor voz siempre emanaba de sus dedos al contacto de su Stratocaster roja. Todos tenían un denominador común: apenas tenían dinero para sobrevivir, tan solo John tenía trabajo estable y no precisamente bien remunerado, con lo cual el siempre divertido de Pick decidió bautizar a la banda como DIRE STRAITS (Al borde del abismo, situación desastrosa). Los primeros ensayos fueron realizados en un piso que todos terminaron compartiendo, y cuando pudieron reunir dinero, decidieron grabe una primera maqueta que iba a ser la rampa de lanzamiento de la banda. Esa maqueta estaba formada por "Water of love", "Wild west end", "Sacred loving", y "Sultans of swing", cuatro temas con la marca de Mark Knopfler, suaves melodías, canciones intemporales y sobre todo una joya, "Sultans of swing" tema que les daría toda la fama. John conocía a un afamado disc-jockey londinense llamado Charlie Guillet, que por aquel entonces presentaba un concurrido programa en Radio London dedicado a las novedades discográficas y le presentó la maqueta, a la cual Charlie no presentó especial atención hasta que escuchó sultans la cual empezó a pinchar sin demora ni pausa a lo largo de su programa (hasta siete veces en una hora según algunas fuentes), la centralita de la emisora quedó toda la tarde colapsada por las numerosas llamadas de una sorprendida audiencia enamorada platónicamente de la canción. ¿Quienes eran?, ¿Cómo se llamaban?… De aquí a la fama. Los Straits fueron rápidamente cazados por una multinacional, Phonogram, en concreto por un tal John Stainze el cual les firmó un contrato de diez álbumes. Se había terminado el pasar hambre.

Capítulo 3: Espectacular inicio.

Los Straits con Knopfler a la cabeza graban su "ópera prima" a finales de 1977, época en la que predominaba el punk simbolizado en Six Vivious y los suyos Sex Pistols. Era la moda y los Straits sabían que se iban constituir como un oasis en medio del desierto. Los Dire no rompían con nada, no eran revolucionarios, todo lo contrario su política musical era la del continuísmo el rock clásico en su más pura esencia. En 1978 se edita su primer álbum llamado al igual que la banda Dire Straits, formado por nueve temas escritos todos ellos por Knopfler: "Wild west end", "Water of love", Sultans of swing", rescatados de su maqueta y también "Six bade knife", "Setting me up", "Southboud again", "In the gallery", "Down to the waterline", y "Lions". Nueve temas en los que se hablaba de las vivencias del grupo, describiendo paisajes londinenses, en los que también se trataban temas de amor desde todos los puntos de vista, y situaciones vividas por el propio Mark Knopfler.

El álbum se lanza en Inglaterra y apenas tiene repercusión, tan solo llega al 37 en el Hit británico y a la semana siguiente desaparece de las listas. Como apoyo al álbum, los Straits inician un gira por diversas ciudades inglesas obteniendo una respuesta favorable por parte del público. Dire Straits es un banda de directo. Posteriormente se lanza al resto de Europa y aquí si que obtienen éxito. En Holanda obtienen número uno, y en Alemania su éxito es tan rotundo como inesperado. En las antípodas ya son multiplatino. Los sultanes se hacen eco en todas las emisoras del mundo, con "Sultans of swing" como estandarte. Su gira prosigue por todo el mundo y tras tocar en las principales ciudades europeas, inician una extensa gira por USA muy bien acogida por la imprevisible audiencia yanquee. Dire Straits habían dejado su tarjeta de presentación en todo el mundo.

Capítulo 4: Trabajo, trabajo.

Sin tiempo para asimilar lo sucedido en apenas un año, los Straits comienzan las sesiones de grabación de lo que iba a ser su segundo álbum: Communique. Otros nueve temas todos ellos compuestos por Mark Knopfler, constituirán el disco, que va a representar una leve pero evidente evolución con respecto al primer álbum. Los sonidos están más depurados, es un álbum más íntimo y también más crítico. "Lady writer", continuación desangelada de sultans, "Angel of mercy", "Portobello belle", "Single-handed sailor", "Follow me home", "Once upon a time in the west", de lo más brillante del álbum, "News", con un espléndido solo de Mark, "Where do you think you are going", y "Communique" serán los temas. Durante la grabación Knopfler y los suyos exprimen hasta la última gota las posibilidades de su primer álbum, que curiosamente es ya un éxito en el Reino Unido (nadie es profeta en su tierra). Los Straits son declarados el mejor grupo de 1978 en Australia. "Sultans of swing" será una de las canciones más radiadas y vendidas en todo el mundo.

Communique entra en las listas de los álbumes más vendidos en todo el mundo, curiosamente compartiendo privilegios con su antecesor, y los de Knopfler inician sin descanso una segunda gira mucho más extensa que la primera donde visitarán casi toda Europa (lo de casi es por España claro), USA, Australia… Dire Straits se asientan el la parafernalia musical con este segundo álbum, constituyéndose como una banda a la altura de Police o Roxy Music.

Capítulo 5: Primeros problemas.

La banda está extasiada. Han sido dos años y medio sin descanso. Desde finales de 1977 hasta finales de 1979 más de 300 conciertos por todo el mundo, promociones en radios y programas de televisión, grabaciones… El descanso es necesario y aconsejable. Hay que reponer fuerzas para proseguir la escalada de una de las más prometedoras y aclamadas bandas de rock. Dire Straits había pasado en dos años de ser un grupo de cuatro amigos "muertos de hambre", si se me permite la expresión, a ser un grupo con una solera y un futuro impresionante. Knopfler veía hechos realidad muchos de sus sueños, lo más difícil lo había logrado, tenía su propia banda de r’n’r, y tenía miles de fans repartidos por todo el mundo. Su música había llegado a todos los rincones del planeta y su reconocimiento empezaba a ser un hecho, tanto es así que el mismísimo Bob Dylan hace reclamo de Mark Knopfler para que sea el guitarra solista de su álbum "Slow train comming", algo que incluso escapaba de los sueños de Mark. Su participación es palpable en los nueve temas del álbum de Dylan, destacando momentos del tema "Precious angel" y la propia "Slow train comming". Pero no todo van a ser alegrías. La banda ya no es tan compacta como antes, ya no está tan unida, y surgen las primeras desavenencias. David Knopfler no aguanta más y deja la banda. Sus motivos oficiales son la política de conciertos llevada a cabo, el intensísimo trabajo al cual se veían sometidos, y la consiguiente falta de creatividad de la banda, que según David, había perdido el norte, las raíces, y se había vendido al show-bussiness; los motivos extra-oficiales serían una falta de protagonismo de David en la banda, Mark lo acapara todo, y David ni tan solo ha compuesto un tema en Dire Straits. Goliat se comió a David en esta ocasión. 1980 va a suponer la gestación del tercer álbum de Dire Straits: "Making movies". Para este álbum se contrata a Hal Lindes para sustituir a David en las labores de guitarra rítmica, y también a Alan Clark a los teclados. Siete van a ser los temas de Making Movies: "Tunnel of love", primer acercamiento al rock sinfónico por parte de Knopfler, "Romeo and Juliet", clásico en su discografía, "Skateway", "Expresso love", "Hand in hand", "Solid rock", y "Les boys". Es el álbum más americano de la banda, también el más contundente, el más "guitarrero", pero a la vez sigue teniendo el sello inconfundible de la factoría Knopfler. Según mucho el álbum entra dentro de la lógica evolución de un grupo de música pop-rock. Making Movies funciona a las mil maravillas en todo el mundo, incluso en España, donde llega al número siete en los discos más vendidos. Apoyando a este álbum, los Dire inician su tercera gira que les llevará nuevamente a países como Alemania, Holanda, Francia, Italia siendo cabeza de cartel en el Festival de San Remo, y convirtiéndose la banda más aclamada en el país transalpino, Australia, USA, y atención España, donde se marcaron un penoso playback en el programa Aplauso, recordáis? Dire Straits ya no es tan solo una banda importante dentro de la escena musical. Se han convertido en una banda aclamada por las masas, en una banda dinosaurio con audiencias superiores a las 20.000 personas por concierto.

Capítulo 6: Amor por encima del oro.

1981 será un año en el que los Straits se dedican "a recoger la cosecha", Making movies sigue funcionando bien, y los de Knopfler prefieran tomarse un tiempo y recargar baterías para lo que iba a ser un año 1982 muy movidito. En primer lugar la grabación de su cuarto álbum que iba a suponer una cierta ruptura con el sonido inicial que identificaba al grupo, pero en realidad era una simple evolución hacia el rock sinfónico campo en el que Knopfler se mueve como pez en el agua. "Love over gold" así se iba a llamar el nuevo álbum, formado por cinco temas tan solo, eso sí ninguno con una duración inferior a los cinco minutos. Un álbum complejo por muchas cosas, por sus recargadas texturas, por ser un long play cuando da la impresión de ser un maxi single, por romper un tanto con el sonido Straits hasta la época… ¿Se la jugaban? En parte sí, pero les salió bien la jugada. Los temas rebosan calidad por donde los mires, el sonido aun siendo mucho más barroco, sigue llegando a las masas. Digamos que los temas son una mezcla del sinfonismo abstracto de los Pink Floyd y las melodías de Genesis, pero eso sí, con la inconfundible etiqueta Knopfler. "Telegraph road" abre el disco, quince minutos de gloria, en una de las mejores composiciones que ha realizado Mark, le sigue "Private investigations", el single más reconocido el Inglaterra de los Straits, "Industrial desease", la más comercial sin que por ello desmerezca, "Love over gold", y "It never rains". Pero Knopfler no descansa. Sabido es a estas alturas su reconocido talento por parte de todo el ámbito musical, no solo como guitarrista sino como músico en toda su extensión, así que le es encargada la realización de su primera banda sonora correspondiente a un película irlandesa protagonizada por Burt Lancaster y Peter Riegert: "Local hero". Knopfler realizará probablemente su mejor banda sonora, en la que descubrimos el lado oscuro de Mark, componiendo una música de raíces, con extrema calidad y virtuosismo, en la que destaca lo que con el tiempo se convertiría en todo un himno: "Going home", tema central de la película. El nuevo Knopfler agrada, sigue fresco pero más maduro, lo confirman sus dos nuevos trabajos.

Una segunda banda sonora, no editada en España sería "Confort and joy", en la que Knopfler regraba algunos sonidos de "Love over gold", acompañándolos de algún tema inédito, destacando "A fistful of ice-cream", un glorioso tema semi-desconocido. Y todavía hay más: a finales de 1982, los Straits graban un maxi-single, "Exteded dance play" con tres temas en los que realizan un homenaje al más puro r’n’r: "Twisting by the pool", canción del verano en media Europa, "Two young lovers", composición rescatada de la etapa adolescente de Knopfler, y "If i had you", que completaba una trilogía sin demasiadas pretensiones, que sin embargo cumplía perfectamente su cometido. Con todo este material en las tiendas de disco, Dire Straits comienzan una nueva gira mundial, en la que ya no estará Pick Withers, el cual prefiere abandonar el buque insignia para tomar tierra con una banda de jazz. Terry Williams es su sustituto, batería con buen curriculum (Rockpile, Dave Edmunds…) Más de 20 conciertos en Inglaterra, otros tantos en las antípodas con más de 60.000 personas en un solo concierto, shows incluida España y curiosamente también Valencia donde fueron totalmente aclamados en un abarrotado estadio del Levante. Europa es recorrida de arriba a abajo: Alemania, Bélgica, Francia, Suecia, Italia, Suiza, Yugoslavia donde los Straits batieron el récord de asistencia a un concierto…Japón acoge a Dire Straits con un calor insospechado durante sus cuatro actuaciones. Y Knopfler aún tuvo tiempo de colaborar en un nuevo álbum de Bob Dylan, "Infidels", en el que vuelve a hacer las labores de guitarra solista. Además Mark no descuida su vida privada y contrae matrimonio con la británica Lourdes Salmon.

Capítulo 7º: Alquimia

1984 será otro año de aparente relax. Parece como si Knopfler lo tuviera todo meditado, edición de álbum, promoción, gira, descanso, y a trabajar, todo parece ser algo mecánico. Será el año de la edición del primer álbum oficial de Dire Straits en directo: "Alchemy", el cual recoge lo mejor de la banda desde que empezaron hace 6 años. Majestuoso, épico, básico en la discoteca de cualquier aficionado al r’n’r. Sorprendentemente el perfeccionista de Mark Knopfler no quiso retocarlo en estudio, y así quedó en su más pura esencia, todavía hoy sigue sonando fresco. Por destacar, "Sultans of swing" destaca por tener uno de los más imitados riffs de guitarra, que lleva a Mark a ser considerado como el mejor guitarrista del mundo. Queda claro que las canciones en directo toman otra dimensión, y sin perder para nada sus raíces adquieren una nueva personalidad. Dire Straits son una de las mejores bandas de directo del concierto mundial, experiencia no les falta.

El álbum, doble por cierto, sin embargo no obtiene la respuesta esperada, no se vende tanto como sus antecesores, quizá por el formato de doble álbum. Knopfler realizará su segunda banda sonora correspondiente al film "Cal", nueva película irlandesa que ni siquiera lega a estrenarse en España. Los sonidos irlandeses, y escoceses predominan en una banda sonora notable en la que destacan por encima de los demás "Irish boy", uno de mis favoritos, y "The long road" tema central de la banda y muy conocido popularmente. Por supuesto, ni que decir tiene que el éxito de las bandas sonoras de Mark Knopfler han superado con creces al de las propias películas, no por su falta de calidad, sino por englobarse dentro del llamado "cine de culto".

Capítulo 8º: Tocando las puertas del cielo.

1985 será el año de los Dire Straits por encima de cualquier otro grupo o artista a nivel mundial. Ya a finales de 1984 los Straits habían comenzado la grabación de su quinto larga duración, "Brothers in arms" que vería la luz a mediados de 1985. Nueve temas tenía este esperado álbum, en los que encontramos un cóctel de diferentes estilos: el pop más característico de los años ochenta, el rock en su más pura esencia, el sinfonismo de "Love over gold", la música de raíces, y la música de minorías (jazz y blues). Un cóctel que iba e reventar todas las listas de superventas en todo el mundo, convirtiéndose en número uno en 25 países como USA (más de 5 semanas nº 1), Europa (prácticamente en todos lo países), Australia y Nueva Zelanda, Sudáfrica, América de sur, y Japón, "So far away", primer single, "Money for nothing", canción de la polémica, "Walk of life", himno de los ochenta, "Your latest trick", "Why worry", "Ride across the river", "The man’s too strong", "One world", y "Brothers in arms", para muchos la mejor canción de Knopfler, iban a constituir uno de los álbumes más vendidos en la historia.

Nuevamente para apoyar este álbum, una gira en esta ocasión de más de 250 conciertos por todo el mundo que les iba a llevar más de año y medio en la carretera. Wembley Arena fue el marco donde "Brothers in arms" se presentaba en directo con una banda formada por siete músicos capaces de compaginar el rock, la balada, el sinfonismo, y el blues más puro.

En esta ocasión la gira absorbe totalmente a los Straits, que terminan realmente agotados, incluso corren los primeros rumores de la desaparición del grupo, legado su aparente clímax en todos los sentidos. Mientras "Brothers in arms" bate todos los récords; todavía hoy es el CD más vendido en Inglaterra (nueve de cada diez familias británicas que tienen Compact-Disc tienen un ejemplar. En España se mantuvo entre los veinte discos más vendidos durante dos años initerrumpidamente. En USA fue el disco más vendido de los Straits, y uno de los más vendidos a nivel global. Los premios se sucedían: Varios grammys (mejor vídeo), varios British (mejor banda británica), pero lo más importante es que los Dire Straits se convierten en un grupo que hacía música que gustaba a todo el mundo, desde quinceañeros hasta yuppies dirigentes de alta sociedad. Los Straits han roto todas las barreras y sin duda se convierten en el mejor grupo de los ochenta.

Al término de la gira, cuyo último y apoteósico concierto se celebra en Sidney, Mark Knopfler no quiere oír hablar de música, ni de guitarras, ni de Dire Straits; el cansancio es evidente en una banda que "parece haber tocado techo".

Capítulo 9º: El rey ha muerto. Viva el rey!!

Todo hacía indicar que 1987 iba a ser una año de reposo, y sí que lo fue para los Dire Straits, pero no del todo para Mark Knopfler el cual tuvo entre otras cosas un par de gemelos fruto de su "longeva" relación con Lourdes Salmon, Benjamin y Joseph que de algún modo iban a abonar la idea de acabar con los Straits. Nos encontramos ante un nuevo Knopfler, todavía más maduro si cabe, un paternalista vamos un padrazo. Para nada se le pasa por la cabeza embarcarse en una nueva gira y dejar sola a su familia. De todos modos, no va a ser un año en blanco para Knopfler, ya que a finales de 1987 dará a luz su cuarta banda sonora, que aporta a una Knopfler componiendo música clásica, sin desmerecer lo más mínimo, "The princess bride", película de aventuras con cierto éxito protagonizada por la que es una de las musas de los 90: Robin Write. Knopfler "interfiere" en algunos de los temas con su guitarra, aportando melodías de ensueño, de cuento de hadas, es decir lo que precisa el film. El tema central "History book love" en compuesto por un sosegado Willy Deville, nominado al Óscar por el tema. No hay que olvidar que Knopfler se encargó de producir todo un álbum de Willy en 1987 ("Miracle"), al cual pertenecía el tema comentado. Knopfler es ya un músico de altas esferas. Las producciones de Mark para otros artistas se suceden, siempre para artista de talento, pero minoritarios, como Van Morrison, Azter Camera, Chet Atkins, Randy Newman, y el propio Deville. En 1988, y ante la clara presunción del "no habrá más discos de Dire Straits, la casa discográfica publica un recopilatorio con lo mejor de la banda añadiendo una versión inédita en directo del tema "Portobello belle", y remezclas de "Twisting by the pool" y "Telegraph road". El recopilatorio se vende como rosquillas, especialmente en España (más de cuatro mese número uno en ventas de forma consecutiva). Curiosamente fue el disco que abrió los ojos a las casas discográficas asentando la fórmula del "recopilatorio de turno". El 11 de junio de 1988 y ante la sorpresa de todos, Dire Straits cierran el macro-concierto de Nelson Mandela con el show más largo de los participantes. ¿Vuelven Dire Straits? La incógnita es sembrada entre los millones de fans del grupo, mientras de forma curiosa Dire Straits es descubierto en este concierto por millones de neófitos que quedan alucinados con las canciones de Knopfler. Incluso este concierto supone un realce insospechado en las ventas de discos de lo Knopfler’s boys. Pero Knopfler no ve probable el definitivo retorno, y realiza una nueva banda sonora, "Last exit to Brooklin", película de culto con música no menos de culto. Es probablemente la más "oscura banda sonora", la más melancólica, en la que destaca por encima de todo una triste melodía de violín, de cierta fama otorgada por una televisión de pago en España. Knopfler no se expuesto al intenso trabajo que suponen las giras pero no abandona su incipiente creatividad.

Capítulo 10º: Los paletos de Notting Hill.

Sabida es la vocación obsesiva de Mark por ver realizados sus sueños. Pues bien, en 1990 ni corto ni perezoso se embarca en una aventura con tres amiguetes y forman un grupo de country-blues, antítesis de ser un grupo que encaje en las radio-fórmulas: The Notting Hillbillies, formado por Mark Knopfler, Guy Fletcher (Ex-Dire Straits), Brendan Croker, y Steve Philips maestro y ante todo amigo de la infancia con el que Mark compartía sapiencia en sus inicios. El título de disco, toda una declaración de intenciones: "Missing… presumed having a good time", algo así como "perdidos presumiblemente para pasar un buen rato". Diez temas en los que se realiza un homenaje a las autenticas raíces del blues tradicional sureño, y del blues británico, que también lo hubo. Tan solo unas gotas compositivas de Mark Knopfler en el tema, "Your own sweet way", un blues de con caché que deja bien claro el nuevo rumbo musical que Knopfler está adoptando. Contra todo pronóstico, el disco se vende, en Inglaterra entra en listas, y por ejemplo en España se convierte en disco de oro. Knopfler se hace especialista en convertir calabazas en carrozas de oro y diamantes. A Mark, esto le gusta, y emprende un gira con sus "paletos" por toda Inglaterra con buena acogida y excelente crítica. Han desaparecido los grandes escenarios, las intensas luces, los aglomerados estadios, y sin embargo se descubre a un Mark Knopfler más cómodo, más agusto. Más de 50 conciertos en dos meses, en los que no existe ningún tipo de stress que recordara a Mark tiempos pasados.

Al poco tiempo, otra joyita: "Neck and neck", álbum que se decidieron a grabar Mark Knopfler y uno de sus ídolos de su infancia, Chet Atkins (productor por ejemplo de Elvis Presley). Se reunieron un día ensayaron, y disco. La frescura predomina en un disco en el que el country-blues vuelve a ser denominador común. Indispensable para los amantes de las seis cuerdas, ya que los duelos entre Atkins y Knopfler son constantes y de alta calidad. Mark vuelve ha componer un tema, el que cierra el álbum "The next i am in town", country puro, de raíces tejanas, JJ Cale hasta la médula.

Capítulo 11º: El retorno más esperado.

En 1991 Mark Knopfler se mete en el estudio para componer lo que va a ser el nuevo álbum de Dire Straits. Sí, sí, como leen, Knopfler decide resucitar a su grupo de siempre según él, porque lo necesitaba, y porque nunca habían desaparecido Dire Straits, según la prensa amarillista, porque la cuenta corriente de Knopfler se resiente, no hay que olvidar que Mark, está a estas alturas entra las cuentas corrientes más solventes de Inglaterra. Es uno de los retornos más esperados, y por fin y con algunas demoras, el 12 de agosto de 1992 (43 aniversario de Mark), se estrena su primer single "Calling Elvis", en todas las emisoras del mundo. Claro homenaje al rey del rock and roll, el tema posee un retorno a las raíces del grupo con innovaciones compositivas. Pese a todo, la crítica no es demasiado optimista, y ven como forzado el retorno de los Straits como un finalidad meramente económica: Ya tiene programados más de 300 conciertos en todo el mundo, lo que supone entrar en el Guinness de los récords con la gira más extensa y la de más audiencia (más de 8 millones de personas asistirán a sus conciertos). El single no termina de convencer, pese a ser un buen tema, y el morbo aumenta por saber como será el conjunto del álbum. "On every street", se estrena un 9 de septiembre de 1992, con 12 temas: "Calling Elvis", "On every street", "When it comes to you", "Fade to black", "The bug", "You and your friend", "Heavy fuel", "Iron Hand", "Ticket to heaven", "My parties", "Planet of new orleans", y "How long", son temas donde se habla de todo un poco. Critica política y social, homenajes, vivencias…Heterogéneo disco también en cuanto a los estilos, "retorno a los inicios" decía la crítica, pero más bien en la opinión de uno parece una segunda parte de "Brothers in arms", con la misma calidad, el mismo propósito, pero sin la magia de su predecesor. De todas formas, estamos ante un muy buen álbum, uno de los mejores según algunos fans aférrimos a la banda. Previo al lanzamiento del disco, los Straits ya están en la carretera, iniciando una espectacular gira, no sólo por su extensión, sino por la impresionante parafernalia desplegada para la ocasión. Tan solo los conciertos de Pink Floyd están a la altura. Más de 800.000 vatios en sonido, y unos 80.000 en luces supone la rendición final de los Straits al show-bussiness, algo que no obstante no siempre tiene que ser visto con malos ojos, todo favorece al cliente final, el espectador.

Los Straits vuelven a sonar en directo, su sonido apenas ha cambiado, quizá han perdido algo de frescura y las canciones suenan más barrocas (nueve músicos sobre el escenario), sin embargo ganan en madurez. El disco entra en listas y arrasa, siendo número uno directo en países como España e Inglaterra, y entre los diez más vendidos en el resto de Europa. Sin embargo, apenas tiene repercusión en USA, donde sí que en cambio los de Knopfler realizarán un extensa y exitosa gira. España va a ser ahora el mejor receptor de su música, agradeciéndolo los Straits con más de 15 conciertos, incluyendo recitales hasta en Cáceres y Marbella.

La gira a pesar de su extensión, no es tan agotadora como la anterior, aunque supones uno de los condicionantes de la separación matrimonial de Mark Knopfler con su esposa Lourdes Salmon. Diez años de matrimonio y dos hijos son el legado. También parece que la existencia de los Straits llega a su fin, por las declaraciones del propio Mark Knopfler al término de la gira. El refugio en los pequeños ambientes, el abandono de lo ampuloso y lo grandilocuente es lo que Knopfler añora, desea volver a sus raíces humildes, tocar en los pequeños pubs, emular la vida de sus maestros JJ Cale, y los blues-man originarios como James Burton, Muddy Waters…

Capítulo 12º: Corazón de oro.

1994 y 1995 suponen dos años de ostracismo en la actividad musical de Knopfler. No hay álbum nuevo de los Straits y no se sabe el rumbo que el sultán va a tomar. Eso sí, para no desanimar a los Straitsmaníacos se lanza "On the night" un álbum en directo que recoge los mejores momentos de última gira de la banda. Curioso álbum ya que no llega a ser un doble disco, sin embargo precisa de un maxi-single para tener la obra completa. Políticas no siempre acertadas de marketing. El álbum no se vende en demasía, aunque llega a número uno en países como España (quien si no). Aparecen los primeros rumores de un álbum en solitario de Mark Knopfler, algo que parece ser ley de vida en la historia de un líder de banda de r’n’r: Sting, Brian Ferry, Mick Jagger, Eric Clapton, Roger Waters… Sin embargo la espera es larga, hasta que en octubre de 1995 Mark Knopfler irrumpe en Barcelona para recibir un Ondas a la mejor trayectoria musical internacional, y presenta para sorpresa de todos dos temas que formarán parte de su próximo álbum "Golden Heart": "Imelda", y el homónimo del disco. El disco se anuncia para mediados de marzo, aunque a finales de enero de 1996 se estrena el primer single "Darling pretty", que supone reafirmar que la idea de que Dire Straits es Mark Knopfler, o de que Mark Knopfler es Dire Straits.

En la fecha indicada sale "Golden Heart", con 14 temas en los que aparte de encontrarnos canciones típicas Dire Straits, tenemos la oportunidad de escuchar a un Mark Knopfler con raíces, muy folk en algunos pasajes. Los temas son: "Darling pretty", un segundo "So far away", "Imelda", inmensa, "Golden heart", "No can do", con Knopfler haciendo funky-blues, "Vic and ray", "Don’t you get it", sonido Straits en sus comienzos, "A night in summer long ago", Knopfler escocés, "Cannibals", un segundo "Walk of life", "I am the fool", "Je suis desolè", políglota Mark, "Rüdiger", "Nobody’s stop the gun", "Don’t with Bonaparte", y "Are we in trouble now". "Golden Heart" se vende más de lo que todos pensaban, llegando a ser número uno en España. Además Mark comienza una gira por toda Europa, apoyándose en una banda formada por exquisitos músicos. La gira no tiene la complegidad alcanzada por los Dire Straits y todo es mucho más simple: escenario de mecano-tubo, con las justas luces, donde nos encontramos a un Knopfler con pleno protagonismo en su más pura esencia y más rockero si cabe. España acoge con entusiamo sus recitales, no así la crítica la cual se acoge como una garrapata al esteorotipo de "vieja gloria descafeinada", "elefante camino del cementerio…" Nada más lejos de la realidad. Los tiempos están cambiando, y musicalmente no precisamente para bien.

Mark aparece en algún que otro recital benéfico destacando el concierto de Monserrat, conocido como el concierto del siglo, en el que comparte escenario con Paul Macartney, Sting, Clapton, Elton Jhon… Sus colaboraciones también se hacen numerosas: Sonny Landrez, Waylon Jennigs, Jimmie Neil son sólo una muestra.

Mark termina muy contento en todos los aspectos, suponemos ayudado por su nueva relación sentimental al lado de la actriz inglesa Kitty Aldrige, con la que tendría su tercer hijo y primera hija (Isabella), nacida a principios de 1998. La idea de continuar con el nuevo "grupo" parece clara. Mark cuenta con ellos para diferentes colaboraciones y homenajes (Buddy Holly, Sadhows…), e incluso dos nuevas bandas sonoras que Knopfler se decide a escribir: "Wag the dog", protagonizada por Dustin Hoffman y Robert de Niro, y "Metroland" película irlandesa no estrenada hasta la fecha. En la primera Mark realiza una música casi toda instrumental en la que destacan las melodías creadas por sus guitarras, en un estilo diferente al que nos tenía acostumbrado. Destacar la existencia de un tema, el central, cantado por el propio Knopfler, abogando en la idea de que Mark no es un perfeccionista, sino no cantaría. Tras algunas dudas el disco sale a la venta en formato mini-álbum, teniendo escasa repercusión en las ondas, y en las listas de ventas. Mark ha conseguido otra meta: Ya no es un superventas, ya se no es aclamado por las masas, ya no es presa del marketing, y sobre todo ha conseguido una cosa: ser unos de los pocos músicos 90% independientes, es decir hace prácticamente lo que le viene en gana. Sin embargo, hoy en día nadie niega que Mark Knopfler es toda una leyenda con presente y futuro, uno de los mejores guitarristas de la historia, y que formó parte de la mejor banda de los ochenta: Dire Straits. Las dificultades económicas de sus inicios han dejado paso a una fortuna fruto del constante trabajo, tan solo nos queda saber cual va a ser su próximo proyecto, su próxima meta, qué nos deparará el sultán del rock.

Capítulo 13º: Continúa la leyenda

Knopfler no se quiere separar de su guitarra, no deja de escribir y siente ganas de editar un nuevo álbum que provoque lo que más le gusta, seguir tocando en directo.

Pero su vida es cada vez más sedentaria, su matrimonio, sus hijos y una economía privilegiada aletarga la salida de nuevos trabajos del sultán del rock. Sin embargo, Knopfler se siente muy agusto con su banda en solitario, siempre lo ha declarado y de vez en cuando se reúne con ellos para tocar. Un primer atisbo de su segundo álbum en solitario es una conferencia realizada por el propio Mark en la Universidad de Nashville donde de una forma sencilla explica el proceso y la técnica de un músico y de su música y atención..., se decuelga con dos temas inéditos de auténtico lujo: "Two Skinny Kids" y "It's Been a While", donde nos encontramos a un Knopfler muy íntimo, cantautor más que leyenda del rock. Su voz destrozada por el tabaco y la bebida, no logra empañar sus siempre exquisistas melodías.

Las noticias crecen y una nueva herramienta de la que no dudo en hacerme eco se hace protagonista desde ahora: Internet.

Nacen páginas que oficiales o no, te adelantan noticias que sólo antes una emisora monopolista como los 40 principales era capaz de contarte, y todo empieza a quedar claro: Knopfler prepara nuevo disco.

Como de costumbre, las fechas se retrasan y sucede algo inédito hasta la fecha, Knopfler lo tenía todo dispuesto para mayo del 2000, había realizado una selección de entre más de 30 cortes, pero la discográfica le comunica que no puede lanzar ese disco por su poca comercialidad, por el exceso de temas countries y por la falta de un tema que en forma de single empuje el disco por encima de las ventas de Golden Heart (+- 2.500.000 de copias)

Knopfler conrtariado compone entonces un tema más comercial que se convertirá en la bandera de su segundo disco en solitario. "What it is", combina comercialidad con una calidad exquisita propia de los mejores Dire Straits. Se empieza a escuchar a finales de Julio y engancha a la primera escucha. Los fans más acérrimos aventuran incluso el mejor disco de Mark de todos sus tiempos, pero no será así.

Internet, con una de sus más pícaras herramientas (Napster) "estrena" los primeros cortes de "Sailing to Philadelphia" título final del nuevo álbum. Desde luego, nadie queda indiferente. Los fans, opiniones para todo, la crítica de cara otra vez con Knopfler y la opinión de uno que encuentra una evolución compositiva en Mark Knopfler que llega a sorprender. "What it is", "Silvertown Blues", "The Last Laugh" son impresionantes. Siempre se encuentran temas más flojos pero el álbum es en su conjunto muy interesante. Knopfler accede a que Mr. Van Morrison y James Taylor colaboren brillantemente en el disco, un disco donde las letras son más protagonistas, las composiciones sorprenden (escúchese "Sands of Nevada") y la guitarra pierde eso sí un protagonismo hasta ahora predeterminado. La voz por contra, mejora por abandono del tabaco, algo que se hacía necesario puesto que sus últimas composiciones de bandas sonoras reflejaban una voz que no daba para más.

Buena acogida del ábum que alcanza inmediatamente el número uno en países como Italia, y top-five en Francia, Portugal, Inglaterra, España, Alemania...en EEUU entra en lista y supone incrementar las ventas de Golden Heart. Todo vuelve a funcionar porque consigue el apoyo para una nueva gira, que en este caso va ser mundial. Knopfler se ve obligado, no obstante a realizar una promoción de varios meses visitando numerosos países y accediendo a numerosas entrevistas donde queda claro el carácter sencillo de Mark.

Knopfler a pesar de no ser ya un músico de masas, consigue hacer funcionar todos sus discos de maravilla, consiguiendo incluso financiación para sus giras.

Lo veremos de nuevo, vuelve el sultán


2 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo German Carignano el 17 Octubre 2007 | 05:09 PM

Realmente da gusto leer esta biografia. Es una maravilla en detalle y como explica. Aparte es lo menos que se merece un idolo inigualable como Mark. Dios quiera que nunca deje de componer y que por favor vuelva a la Argentina!!

lo dijo JotAGarcía el 27 Septiembre 2008 | 12:44 PM

De lejos, la mejor biografía que he leído del "abuelo".

Lastimosamente, faltan sus últimos cuatro trabajos.

Ademas dicen que ya esta preparando otro.





sobre mí

Me llamo Mariano,tengo 36 años y soy de Málaga,me encanta la naturaleza,viajar,la música de los 80(Mark Knopfler),la bolsa,la cocina, y mil cosas mas,ya os ire poniendo algunas cosillas que tengo por aqui,un saludo.5 de Noviembre 2005.