"La alianza del mal" o cómo hacer cine que parece televisión
La última película de Renny Harlin, el desastroso realizador de "La isla de las Cabezas Cortadas", "Memoria letal" y "Driven", se asemeja a un episodio alargado de cualquier serie de televisión de temática fantástica. Sin embargo, mientras que en éstas uno puede aceptar que existan carencias en su guión y en su técnica, ya que han de rodarse en apenas unos cuantos días y con presupuestos muy limitados, en "La alianza del mal" el espectador se queda patidifuso al comprobar cómo se estira un argumento de lo más banal para rellenar alrededor de hora y media de metraje, malgastándose para ello los 20 millones de dólares que ha costado el filme y que, desde luego, dudo mucho que hayan ido a parar a sus sobados efectos especiales.

La acción brilla por su ausencia, de ahí que el espectador tenga que soportar un relato aburrido y carente de originalidad, amén de escuchar diálogos sin sustancia y en ocasiones ridículos. Por suerte, y para disimular semejantes deficiencias, el tramo final del largometraje nos presenta un duelo de magia que contentará a ese sector del público que sabe lo que va a ver y que se conforma con poco. El resto tendrá que conformarse con un producto aburrido y superfluo que nos invita a refugiarnos en la pequeña pantalla para contemplar historias más decorosas que la que se ha inventado J.S. Cardone, el guionista de esta floja propuesta cinematográfica.
A destacar: el combate final, sin duda lo más entretenido del filme.
Lo peor: su torpe guión y sus simplones efectos especiales.
En la imagen: Fotograma de "La alianza del mal" - Copyright © 2006 Screen Gems, Lakeshore Entertainment, Sandstorm Films y Spacedog. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.