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El Congreso argentino y los impuestos aduaneros.

envíado por revolucionalberdiana | 25 Agosto 2008 | sin comentarios

Por Ricardo López Göttig

Más de tres meses de conflicto entre el gobierno nacional y los productores agropecuarios en torno a las “retenciones” –impuestos aduaneros a la exportación-, han generado una serie de interpretaciones sobre el rol de los distintos poderes de la República Argentina. La Constitución es clara al respecto: según el inciso 1 del art. 75, es atribución del Congreso fijar los impuestos aduaneros de importación y exportación porque, como indica precedentemente el artículo 4, esta es una de las fuentes para el tesoro del Gobierno Federal.

Desde los tiempos fundacionales de la organización constitucional, la cuestión de los impuestos aduaneros ha sido una de las más debatidas por los principales actores políticos. Desde aquellas primeras presidencias hasta bien entrado el siglo XX, el tesoro del Gobierno Federal tenía como principales fuentes a dichos impuestos, que significaban entre el 90 y el 80% de los ingresos anuales del Estado. Sabemos que en la convención constituyente de 1866 se debatió la derogación de los impuestos de exportación de la Ley Suprema -¡las retenciones!-, pero sin obtener éxito. No nos han llegado aquellas discusiones porque las actas de la convención se perdieron, pero sí nos quedaron lejanos ecos a través de los periódicos de la época.

Año tras año, el Congreso votaba la ley de aduanas entre agosto y octubre, para luego dedicarse a la ley de presupuesto. Siendo estos impuestos la principal fuente de ingresos del Estado, primero debía determinarse el monto de los mismos y calcular cuánto engrosarían las arcas del tesoro, para saber después a qué rubros del gasto público se destinarían. Tanto el Ejecutivo como el Legislativo escuchaban a varias entidades de la sociedad argentina sobre la materia. Por ejemplo, en 1894, por iniciativa del presidente Luís Sáenz Peña y el ministro de Hacienda José A. Terry se realizó un estudio para reformar la ley de aduanas, en el que participaron legisladores y miembros de varias entidades del mundo productivo –industriales, productores rurales, comerciantes-, a fin de actualizar la lista de productos y el monto de sus impuestos. De allí salió un libro que emplearon los legisladores en su debate parlamentario anual, que fue uno de los más ricos en el despliegue de conceptos y de exposición de conocimientos económicos, habiendo descollado los radicales Francisco Barroetaveña, Bernardo de Irigoyen y el conservador Lorenzo Anadón, en su postura librecambista, y los conservadores Eliseo Cantón y Emilio Berduc, en defensa del proteccionismo vigente.

Ya entrado el siglo XX, las aduanas argentinas siguieron nutriendo generosamente las arcas del tesoro del Gobierno Federal, puesto que las exportaciones e importaciones seguían fluyendo en el comercio local. En septiembre de 1905, la cámara de diputados vibró en el debate entre el socialista Alfredo Palacios –librecambista- y el conservador y presidente de la UIA Francisco Seguí –proteccionista-. Pocos años más tarde, se agregarían las voces de Juan B. Justo, Nicolás Repetto, Marcelo T. de Alvear, Carlos Saavedra Lamas, Estanislao Zeballos, Emilio Frers, Enrique Dickmann, Tomás Le Breton, Antonio de Tomaso, entre tantos otros, fijando posiciones en torno a la cuestión aduanera.

En estos tiempos en que se pondera el uso de la memoria, es bueno recordar que nuestro Congreso fue el ámbito de inteligentes debates sobre la cuestión que en el 2008 provoca cortes en las rutas, cacerolazos en las plazas y encendidos discursos en las tribunas.

Artículo publicado por CADAL, 7 de julio del 2008.

Nuestros candidatos al Congreso 2007

envíado por revolucionalberdiana | 29 Enero 2007 | sin comentarios

RICARDO LÓPEZ GÖTTIG

SENADOR NACIONAL

Ciudad de Buenos Aires

RICARDO LÓPEZ MURPHY

DIPUTADO NACIONAL

Provincia de Buenos Aires

Los candidatos que apoyamos para que defiendan la libertad, la República y la Constitución.

López Göttig Senador 2007

envíado por revolucionalberdiana | 6 Diciembre 2006 | sin comentarios

Expresamos nuestro apoyo a la precandidatura de Ricardo López Göttig para Senador por la Ciudad de Buenos Aires, por el período 2007-2013. Invitamos a todos los ciudadanos a acompañar esta candidatura y a difundirla.

El doctor López Göttig tiene la experiencia, la formación y la honestidad para desempeñarse como un gran Senador al servicio de la República, y cuenta con nuestro voto.

Declaración Sarmientina

envíado por revolucionalberdiana | 23 Noviembre 2006 | sin comentarios

INSTITUTO SARMIENTO DE SOCIOLOGÍA E HISTORIA.

DECLARACIÓN

" Los autotitulados historiadores que divulgan sus pensamientos injuriosos para con los próceres Urquiza, Mitre, Sarmiento y Roca por medio del Canal 11 TV en el programa "Algo habrán hecho", merecen nuestro repudio, el que hacemos público a manera de advertencia y para que se sepa que los próceres atacados son precisamente causas del progreso en paz y libertad. Educación primaria y común; progreso material y moral; afirmación de los principios rectores de la República y del federalismo, son precisamente, situaciones que no pueden llamar a risa ni servir de punto de partida para la ofensa grotesca y el agravio inmerecido.

Así es como se viene confundiendo la libertad de expresión con el libertinaje so pretexto de la investigación o critica, seudo histórica. Este Instituto Sarmiento de Sociología e Historia dedicado desde 1945 a divulgar la vida y la obra del Maestro de América y Presidente de la Nación, deplora el desgraciado uso que de la libertad de opinar y disentir se hace, cuando se trata de los grandes que nos dieron Patria.

Dr. RAFAEL SARMIENTO.

Presidente.

Patricia Pasquali; Luis José Vincent de Urquiza;; Julio Sarmiento; Eduardo Marturet; Eduardo Sarmiento; Mauro Keller Sarmiento; Pablo Palermo; Esther Zuloaga; Paz López Sarmiento; Eleonora Tascharet de Devoto; Cristina palcos; Amílcar Falbo; Inés Sarmiento Laspiur de Zuloaga; Carlos enrique Baubeau de Se2condigne; Hebe Cisneros de Castro Sánchez; María Isabel Clusellas; Elena J.R. Klik de Policelli; Susana Sánchez de Bustamante; Leonor Sarmiento Buitrago; Ana Martínez Castrillón de Saravia; Mario Carrillo González López; Rafael Pedro Sarmiento Buitrago; Marta Cabré Laspiur Sarmiento; Carlos Sarmiento Caputo; Marcela Baubeau de Secondigne; Nancy Castagnini; Diego Sarmiento Buitrago; Gerardo Ancarola; Miguel Angel Andreeto; Carfmen Deimundo de Leyes; Alberto Delloca; Gregorio Badeni; Natalio Botana; Beatriz Coria; Eduardo Castro Sánchez; Oscar Calandra; Marcela Ciruzzi; Dardo Cúneo; Julio Dacharry Sánchez; Mónica Dacharry Sánchez; Guillermo Daract;Genaro Ramón Díaz Bessone; Lucrecia Devoto de Godoy; Olga Fernandez latour de Botas; Miguel Ángel Forte; Carlos Francisco Francavilla; Carlos Gómez Centurión; Cristóbal Garro; Francisco Goyogana; Carlos Keller Sarmiento; Marta Lamberto Uranga; Ricardo López Göttig; Enrique Mallea; Augusto Mallo Rivas; Víctor Massuh; Gerónimo Alberto Mosquera; Juan carlos Páez Garramuño; Jorge Palma; Julián Pérez; Pedro Perette; Alberto Rodríguez Varela; Horacio Reggini; Marta Salas de Siegrist; Ernesto Toledo, Héctor Verniaux; Enrique Villanueva Padró; María E. de la Vega de Páez Garramuño y siguen las firmas.

Nuevas intervenciones en la economía argentina

envíado por revolucionalberdiana | 19 Noviembre 2006 | sin comentarios

El gobierno de Néstor Kirchner ha anunciado que limitará las exportaciones de cereales, en un nuevo intento de bajar el índice de la inflación argentina. Una nueva contradicción del gobierno justicialista: por un lado, con un dólar alto promueve las exportaciones, y por el otro trata de impedirlas con nuevas regulaciones...

Si tan preocupado está el gobierno por la suba de los bienes, debería: 1) bajar el gasto público, 2) bajar impuestos, 3) dejar de intervenir en la flotación del dólar, con las compras que realiza el Banco Central, 4) dejar de emitir dinero para respaldar un dólar alto.

El gran fracaso del chavismo bolivariano

envíado por revolucionalberdiana | 3 Noviembre 2006 | sin comentarios

Por Ricardo López Göttig

La ola política de gobernantes iberoamericanos que aspira a barrer con los límites constitucionales al poder, a la que algunos autores denominan "neopopulista", tiene su más acabado ejemplo en Hugo Chávez. Su encendida y florida retórica tuvo uno de sus momentos de mayor notoriedad mundial cuando, en la reciente reunión de la asamblea de las Naciones Unidas, llamó "diablo" al presidente de los Estados Unidos. Esta es, probablemente, una de las dimensiones que caracterizan al populismo que padecemos en América latina: el de las reivindicaciones simbólicas.

Muchos latinoamericanos se sienten identificados con el discurso contrario a los Estados Unidos y al capitalismo que profieren líderes como Chávez, Fidel Castro y Evo Morales, que trasciende las nacionalidades. Hay una fuerte identificación con esa retórica negativa, que es fuertemente alentada por la política exterior venezolana. Ese discurso no tiene consecuencias que puedan satisfacer necesidades materiales, más allá de las permanentes promesas de petróleo barato. Pero para muchos sectores políticos de la izquierda autoritaria resulta altamente motivador el aparente enfrentamiento de Hugo Chávez frente a los Estados Unidos, cuyo gobierno es seriamente cuestionado en el ámbito internacional por su invasión militar a Irak. Es bien sabido, sin embargo, que la Venezuela bolivariana sigue vendiendo petróleo al país gobernado por el "diablo", por lo que Chávez disimula bien su disgusto ante el olor a azufre en el comercio exterior. Lo simbólico se impone sobre lo fáctico en el enfrentamiento verbal, y el populista Chávez y sus aliados regionales pretenden mostrarse como los pequeños David que luchan contra el gigantesco Goliat boreal.

Ante la incertidumbre y vacío ideológico que dejó libre la caída del coloso soviético, y con él todas las ilusiones -horribles pesadillas para quienes las vivieron- del comunismo, una parte muy ruidosa y activa de la intelectualidad latinoamericana se muestra simpática a la prepotencia de Hugo Chávez, a pesar de su estilo "bonapartista". Lo simbólico, es decir, la lucha contra el "imperialismo", el "capitalismo" y la "democracia burguesa", sigue orientando sus vidas.

Es en el terreno predilecto del chavismo donde se advierte su gran fracaso: la política exterior. Ha debido retirar su candidatura para ocupar un escaño por el período 2007-2008 en el Consejo de Seguridad de la ONU, desde donde buscaba un escenario mundial para las diatribas contra George W. Bush, tras más de medio centenar de votaciones que le han resultado esquivas, a pesar de tanto dinero invertido en seducir gobernantes. Dos de sus candidatos a presidente, Ollanta Humala en Perú y López Obrador en México, fueron derrotados en las urnas. Otra de sus figuras, Rafael Correa en Ecuador, resultó segundo en la primera vuelta electoral para la presidencia. La esperanza queda depositada en el sandinista Daniel Ortega -antiguo aliado de Cuba y la URSS en tiempos de la guerra fría-, que hace todo lo posible para mostrarse moderado ante un electorado nicaragüense que recuerda su mandato anterior, tras el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza.

Este gran fracaso del chavismo bolivariano tiene un costo enorme para la economía venezolana, porque su presidente se ha empeñado en exportar un modelo que no es aceptado en otros países del continente, porque el populismo empobrece, ahuyenta inversiones, reduce la libertad de prensa y socava las instituciones democráticas.

Ricardo López Göttig es historiador, investigador asociado de CADAL y director del Instituto Liberal Democrático (ILD). Autor de "Los fundadores de la República".

Felicitaciones al pueblo de Misiones

envíado por revolucionalberdiana | 30 Octubre 2006 | sin comentarios

Felicitaciones al pueblo de Misiones, por haber contenido con su voto al intento de perpetuación en el poder del gobernador Rovira, apoyado por el presidente Néstor Kirchner. Gracias, por recordarnos que los ciudadanos seguimos teniendo el poder en nuestras manos, a través de las urnas. Gracias, por mostrarnos que se puede vencer a las maquinarias políticas, sostenidas por el dinero estatal.

¿Hasta cuándo la violencia?

envíado por revolucionalberdiana | 18 Octubre 2006 | sin comentarios

¿Hasta cuándo deberemos seguir soportando y sufriendo la violencia en Argentina? ¿Cuándo se volverá a ennoblecer la política? ¿Cuándo se debatirán ideas? ¿Cuándo se volverán a discutir programas? ¿Cuándo dejaremos de pelearnos por muertos? ¿Cuándo llegaremos a ser una República verdadera?

Sarmiento y la Patagonia

envíado por revolucionalberdiana | 4 Octubre 2006 | sin comentarios

Ediciones Lumière tiene el agrado de invitar a usted a la Presentación del libro “Sarmiento y la Patagonia”, del Dr. Francisco M. Goyogana, a realizarse en Cúspide Libros del Village Recoleta, el jueves 5 de octubre a las 19.

La obra será presentada por los doctores Ricardo López Göttig, José Ignacio García Hamilton y Patricia Pasquali.

Se servirá un vino de honor.

Cúspide Libros - Village Recoleta - Vicente López 2050 Buenos Aires

5 de octubre de 2006 a las 19.

Cuba: hierro o terciopelo.

envíado por revolucionalberdiana | 23 Agosto 2006 | sin comentarios

Por Ricardo López Göttig

En las democracias liberales, en las que impera el Estado de Derecho, una sucesión presidencial no es un hecho traumático y las instituciones siguen funcionando. Si un presidente o primer ministro fallece o queda inhabilitado por una enfermedad, ya está estipulado por el texto constitucional y las leyes quién habrá de reemplazarlo, evitando incertidumbres y nubarrones sobre la continuidad entera de un sistema de gobierno. Distinto es lo que ocurre con las dictaduras: sostenidas en torno al culto a un líder, un hombre providencial, las autocracias tiemblan cuando falta el déspota arbitrario, en torno al cual gira toda la existencia del país. La dinastía socialista de los Castro es un ejemplo de ello, tal como ocurrió con la dinastía del otro "paraíso del proletariado", Corea del Norte, cuando el autócrata Kim Il Sung falleció en 1994, sucediéndolo su hijo Kim Jong il.

En Cuba puede abrirse la puerta a una posible transición a una sociedad abierta y democrática, tal como ocurrió quince años atrás en Europa oriental. Hay dos caminos posibles para ello: el del hierro o el de terciopelo. El camino de hierro significa el golpe interno dentro del Partido Comunista para seguir conservando el poder, con la apariencia de una transición ordenada. Es lo que ocurrió en Rumania y Bulgaria en 1989. En el primero de los casos, el dictador Ceauçescu, su esposa y su hijo (otra dinastía socialista) fueron fusilados tras un rápido y sumario "juicio", y los miembros del PC disfrazaron un traspaso del poder. En Bulgaria, Todor Zhivkov también fue depuesto por el Partido Comunista, que se transformó en Partido Socialista y manejó a su antojo la "transición". En ambos casos, eran países con una oposición sumamente endeble y sin un pasado democrático al cual remitirse. Estas "transiciones de hierro", en el que el poder lo siguieron manejando antiguos miembros del Partido Comunista, significaron un retraso para estas naciones en su apertura a la democracia y la modernidad.

Las transiciones de terciopelo han sido exitosas. La revolución de terciopelo en la antigua Checoslovaquia, en la que no hubo derramamiento de sangre, fue una transición basada en el diálogo con el Partido Comunista. La oposición se unificó en el Foro Cívico, reuniendo a pequeñas organizaciones que defendían los derechos humanos y minúsculas organizaciones de ideologías y orígenes diferentes, pero con el común objetivo de restaurar la democracia y la república. Checoslovaquia había sido uno de los pocos países democráticos de Europa central durante el período de entreguerras, en tanto sus vecinos sucumbían a dictaduras y totalitarismos. El liderazgo del dramaturgo y ensayista Václav Havel, acompañado por un grupo de intelectuales disidentes, logró aglutinar a la mayoría de la ciudadanía en su deseo por terminar el monopolio del partido único en su país. Un proceso similar se vivió en Polonia, desde comienzos de los años ochenta, en el que la oposición al régimen comunista se unificó en el sindicato independiente Solidaridad, cuyo líder fue Lech Walesa. En ambos casos, se privilegió el camino pacífico basado en el diálogo con el Partido Comunista, ya carente del apoyo de los tanques soviéticos. Tanto Havel como Walesa, supieron reunir en su derredor a intelectuales notables de variados orígenes, que desde la clandestinidad meditaron sobre los cambios a seguir en el post-comunismo: constitucionalismo, pluralismo, parlamentarismo, economía de mercado, integración a Occidente y apertura al mundo.

La transición de terciopelo es el modelo que debería seguir el pueblo cubano si quiere convertirse en una nación pacífica, respetuosa del derecho y en la que haya más y mejores oportunidades para todos.

Ricardo López Göttig es historiador y escritor, Director del Instituto Liberal Democrático de CADAL e investigador de la Fundación Hayek.

Artículo publicado por CADAL

El aval del Mercosur a la violación de los derechos humanos en Cuba.

envíado por revolucionalberdiana | 25 Julio 2006 | sin comentarios

Por Gabriel C. Salvia

Uno de los motivos que le permite al dictador cubano Fidel Castro mantenerse en el poder, desde hace cuarenta y siete años, es la falta de presión internacional desde América Latina. Distinta sería la cómoda continuidad de este régimen represivo -que encarcela opositores pacíficos por poseer ejemplares de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por considerarlos "propaganda enemiga"- si desde la comunidad democrática latinoamericana se le exigiera firmemente que libere a los presos encarcelados por motivos políticos, que respete las más elementales libertades civiles y que convoque a elecciones libres.

Como lo expresa José Miguel Vivanco, Director para las Américas de Human Rights Watch, "Los gobiernos democráticos de América Latina deberían pronunciarse firmemente denunciando la represión política en Cuba y dejar de respaldar la participación de ese gobierno en organismos internacionales, como lo han hecho en la desprestigiada comisión de Derechos Humanos de la ONU. Sus misiones diplomáticas en La Habana deberían reunirse constantemente con disidentes cubanos y defensores de los derechos humanos. No podemos cruzarnos de brazos y resignarnos ante una realidad como esta. Nadie debe hacerse ilusiones sobre el carácter del gobierno cubano. No podemos romantizar ningún aspecto de este sistema cruel, o justificar de modo alguno los abusos cometidos por Fidel Castro".

Lo cierto es que Cuba representa la dictadura remanente de la región, la cual se sostiene por su represión interna totalitaria y por el temor en denunciarla por parte de los líderes democráticos de América Latina, aún cuando todos ellos saben lo que sucede bajo el régimen de Fidel Castro. Por ejemplo, en la reciente Cumbre del MERCOSUR realizada en la ciudad de Córdoba, Cuba participó como país invitado para celebrar un convenio comercial, donde hasta ahora existe una cláusula democrática que le impide incorporarse como miembro pleno pues la misma establece que "la vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre las Partes". Sin embargo, ningún mandatario le planteó a Fidel Castro algún cuestionamiento de manera pública y frontal por la violación a los derechos humanos en la isla. Por el contrario, como lo señaló el periodista Oscar Cardoso, en su participación en esta reunión, Fidel Castro "recibió el implícito aval de más de media docena de líderes democráticos latinoamericanos".

Kirchner debería haber estado mucho más enérgico frente al dictador cubano

Los medios de comunicación señalaron que durante esta cumbre el presidente Néstor Kirchner trató fríamente al dictador cubano y que los contactos diplomáticos fueron tensos debido al reclamo argentino por la Dra. Hilda Molina, a quien se le viola el derecho humano de salir libremente de la isla para visitar a su hijo que reside en Buenos Aires y de esa manera se le impide poder conocer a sus dos nietos argentinos. Inclusive, las crónicas periodísticas destacaron que Kirchner estuvo muy molesto no sólo con Fidel Castro, sino con la intransigencia de los funcionarios cubanos que poco tienen de "diplomáticos".

Por su parte, el diario Página/12, una suerte de "Granma" argentino, señaló que "Con mucha reserva, importantes miembros de la delegación de la isla expresaban su desazón y no podían disimular su enojo por la decisión argentina de invitar formalmente a Fidel a Córdoba y luego hacerle un reclamo oficial por carta…El motivo principal del enojo de los cubanos era que Fidel se había enterado de la decisión de Kirchner de entregarle una carta protocolar por el caso Molina ya cuando se encontraba en pleno vuelo. En el primer piso de la Casa Rosada explicaron que recién se enteró en esa situación porque los cubanos no avisaron en qué momento había partido el vuelo, por una cuestión de seguridad. Desde otros sectores del Ejecutivo, en cambio, dijeron entender las razones de Cuba y confiaron a este diario que la forma y el momento en que se comunicó el pedido fueron bastantes desprolijos. 'No se respetaron los usos y costumbres diplomáticos y el tema de Molina terminó opacando un hecho político fundamental, como fue la Cumbre', aseguró un funcionario acostumbrado a hablar con representantes de otros países".

En realidad, con el nivel de represión que hay en Cuba, el pedido humanitario por Hilda Molina es lo mínimo que podía hacer el presidente argentino. Sin embargo, Kirchner perdió una excelente oportunidad para demostrar su honesto compromiso con los derechos humanos, reclamándole a Fidel Castro delante del resto de los presidentes, funcionarios y periodistas, que para sentarse a esa mesa debería respetar todas las libertades democráticas que se garantizan en los países que integran el MERCOSUR o quizás exigirle explicaciones públicas por su bloqueo a la condena a la dictadura militar en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra. Pero al parecer, la fama de "compadrito" tiene un límite en Kirchner, quien desde que asumió su presidencia adoptó una política muy complaciente con la dictadura cubana y su actitud más valiente en defensa de los derechos humanos de los cubanos fue hacerle llegar durante esta Cumbre una "cartita" a través de terceros al dictador Fidel Castro, reclamándole exclusivamente por la Dra. Hilda Molina.

Anteriormente, el 25 de mayo de 2003, cuando asumió la presidencia, recibió a Castro con los brazos abiertos y no le realizó ningún reclamo por la detención y encarcelamiento en Cuba de setenta y cinco opositores pacíficos dos meses atrás, y tampoco por el fusilamiento, luego de un juicio sumarísimo, de tres mulatos que secuestraron una lancha sin dañar a ninguna persona. En esa ocasión, la República Argentina festejó a la dictadura de Fidel Castro, quien paradójicamente no permite la realización en Cuba de un evento democrático como al que asistió, es decir, la sucesión presidencial luego de la realización de elecciones libres.

El gobierno de Kirchner también se abstuvo en todas las ocasiones de votar positivamente la resolución de condena a Cuba en la comisión de derechos humanos de la ONU, donde irónicamente el régimen de Castro ayudó decisivamente a bloquear la condena a la dictadura militar argentina que en ese entonces promovían…los Estados Unidos.

Tampoco el gobierno de Kirchner atendió el pedido para que la embajada argentina en La Habana se abriera a los disidentes cubanos, lo cual hacían varias representaciones diplomáticas en Buenos Aires durante la dictadura militar, algo cuyo valor reconocen quienes eran perseguidos en esa época y hoy son funcionarios de este gobierno.

Ante una oportunidad única, Kirchner mostró gran timidez y se convirtió en cómplice del silencio que busca la dictadura cubana. Algunos podrán considerar injusta esta crítica a Kirchner, pues la corrección política impediría hacerle un reclamo público al dictador. El problema con la corrección diplomática es que los presidentes electos democráticamente, y sus respectivos Cancilleres, pasan y, luego de cumplido su mandato, el dictador queda. Y el presidente y canciller que los suceden deben empezar de nuevo y a esa altura hay más presos de conciencia en Cuba y nuevos reclamos humanitarios que se sumarán al de la Dra. Hilda Molina.

¿Qué pensarán los demócratas cubanos de los líderes del MERCOSUR?

Para concluir, hay que destacar que la presencia festiva del dictador Fidel Castro en la Cumbre del MERCOSUR será transmitida permanentemente por TV dentro de la isla, con lo cual el régimen se envalentona para seguir reprimiendo. Al respecto, los líderes latinoamericanos que participaron de esta reunión y los medios que realizaron una frívola cobertura periodística deberían preguntarse cómo se sentirán los demócratas cubanos, quienes son perseguidos y encarcelados en Cuba porque allí se consideran delitos a las libertades democráticas más elementales.

Algún día, frente al casi medio siglo de violaciones a los derechos humanos por parte del régimen de Fidel Castro, la ausencia de un compromiso latinoamericano en denunciarlo será recordada como una gran deuda por un presidente de Cuba elegido democráticamente. Y ese día está más cerca de lo que muchos se imaginan.

Gabriel C. Salvia es Presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina.

Artículo publicado en http://www.cadal.org

¿Por qué no 1943?

envíado por revolucionalberdiana | 20 Julio 2006 | sin comentarios

Por Ricardo López Göttig

Para LA NACION

En su reciente discurso leído en la cena anual de camaradería de las Fuerzas Armadas, el presidente de la República enumeró los golpes de Estado que se produjeron en nuestro país, omitiendo dos: el de 1943, que derrocó al presidente Ramón Castillo, y el de 1962, que derrocó al presidente Arturo Frondizi.

La visión parcial del presidente Kirchner está estrechamente relacionada con su pertenencia al movimiento justicialista, que desde sus orígenes se identificó como el movimiento heredero del golpe del 4 de junio de 1943. Y es que este pronunciamiento militar, del que activamente participó el entonces coronel Juan Domingo Perón, se produjo para evitar la proclamación de la fórmula presidencial de Robustiano Patrón Costas y Manuel de Iriondo, cuya eventual victoria en las urnas en los comicios de 1944 hubiera significado el ingreso de la República Argentina en el campo de los aliados que combatían al eje nazi-fascista en la Segunda Guerra Mundial. La coalición opositora, llamada Unión Democrática, formada por la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista y el Partido Demócrata Progresista, también demostraba su viva simpatía por la causa de los Aliados y la vigencia del Estado de Derecho y las libertades.

El golpe de Estado de 1943 no fue una asonada para sustituir gobernantes, sino para implantar por la fuerza un proyecto de dictadura nacionalista, inspirado en los ejemplos de la Italia fascista de Mussolini, la Francia del mariscal Pétain y la España de Francisco Franco, los países “espirituales” que luchaban contra las potencias materialistas encarnadas en Estados Unidos y la Unión Soviética. La adhesión de la Argentina a los aliados, para la visión nacionalista, hubiera significado combatir por una causa materialista, representada por la democracia capitalista y el totalitarismo comunista por igual. Este “espiritualismo” era, pues, la llamada “tercera posición”.

La dictadura nacionalista de 1943 prohibió la existencia de partidos políticos, presionó fuertemente a la prensa independiente e instaló en el ministerio de instrucción pública al escritor antisemita Gustavo Martínez Zuviría, más conocido como Hugo Wast, quien reimplantó la educación religiosa en las escuelas públicas. Se persiguió al sindicalismo independiente y socialista, utilizando los recursos estatales para fortalecer a los gremios que se sumaron a la política distributiva de Perón. Sin embargo, debido al fracaso de los ejércitos del Eje en el escenario europeo, el régimen nacionalista debió finalmente rendirse ante las circunstancias de la política exterior y, muy tardíamente, rompió sus relaciones diplomáticas con la Alemania nazi, a pesar de sus evidentes simpatías con el eje totalitario.

El peronismo se proclamó heredero de este golpe de Estado, tal como lo declararon siempre sus voceros desde 1946 en adelante, que incluso establecieron la fecha del 4 de junio como feriado nacional. En sus propios términos, la “revolución nacional” había comenzado esa jornada de 1943. El proyecto nacionalista buscó destruir definitivamente los principios del orden constitucional liberal, algo que José Félix Uriburu intentó en 1930 con su idea de implantar el corporativismo en la Argentina. Es llamativo, entonces, que este episodio singular de nuestra historia política haya pasado inadvertido en el discurso escrito del primer magistrado de la República.

El autor es doctor en Historia, director del Instituto Liberal Democrático de CADAL e investigador de la Fundación Hayek.