Zidane, el 'quinto elemento'
Di Stéfano dice que podría jugar hasta los 40 años. Sin embargo, él nos deja. Se va el más grande de la última década del fútbol mundial. Se va Zidane.
El romance del marsellés con el Real Madrid comenzó en una servilleta, Zizou quería venir al club más grande la historia. Y quería venir por una espina que ansiaba quitarse, la Copa de Europa. Por la misma razón por la que vino, pero ahora al revés, es por la que el francés deja el fútbol. Vino para ganar y se va porque no gana. No hay otra. Tres son muchos años en blanco. La magia, al fin y al cabo, necesita un fin.
Florentino tuvo, esencialmente, un acierto en su mandato, fundamental, incluso más que el marketing. Ese acierto, curiosamente, también lo echó. Ilusión. Pérez recuperó la ilusión, la agrandó hasta límites insospechados con dos decisiones: la recalificación de los terrenos y la construcción de la nueva Ciudad Deportiva, y la compra del ‘maestro’ Zidane.
La orquesta blanca ha funcionado durante cinco años al ritmo de su batuta. Su legado permanecerá siempre en la retina y el corazón de los amantes del fútbol. A este hombre no deberían dejarle llorar como lo hizo en su despedida en el Bernabéu. Debería llorar el balón.
Se nos escapa ‘el quinto elemento’ del fútbol. Pelé, Diego, Di Stéfano, Cruyff…y Zidane. La pena es que perdiera tantos años en la Juve. Imagínense la dupla Zidane-Guti jugando desde hace diez años juntos. Pero, en fin, todos los héroes tienen su tragedia.
Sobran los adjetivos para coronar a Zinedine, faltan lágrimas para despedirle. Gracias.