envíado por sergio | 16 Mayo 2008 | 1 comentario
Cuando me escucho a mí mismo hablando de mis seguridades, de mis franquezas, de mis designios, me descubro mintiéndome sin encontrar la razón. El ser humano es cuanto menos extraño. Si, hoy la palabra que encuentro es extraño. ¿Por qué todo tiene que tener un fin en sí mismo? Es que los condicionales me los enseñaron en el colegio y no acabo de entender su significado. Eso de que debería hacer algo para conseguir no sé que cosa. Eso es lo que no acabo de entender. Vivir sin explotar los sentidos a cada momento que pasa es hipotecar nuestro futuro a la suerte del azar, que no es mas que vivir por vivir. Probablemente esa es una de las barreras mas importantes que me haya puesto yo solo durante gran parte de mi vida. Miraba, y mis ojos iban mas allá de lo que tenía delante. En algunos casos, recuerdo mejor el futuro que no llegó, que el presente vivido. Excusas y más excusas. Creo que he encontrado una nueva puerta por explorar en mi vida.
envíado por sergio | 16 Mayo 2008 | sin comentarios
¿Y si me tiro al río? ¿Y si olvido que respiro? ¿Y si me falla el motor? Cuantas razones para abandonar dejando todo aparcado, de lado. La cobardía del que sufre que dicen algunos. Debilidad y falta de arrojo. Palabras y más palabras que no explican un sentimiento. Teorías de quien no se mete en el sufrimiento del que padece. Olvidos de ser humano que no contempla a sus congéneres de la misma forma. Delirios de grandeza con desequilibrios de cabeza. Enfrentamiento entre dos partes desiguales. Cuando parece que mi cuerda se rompe, es cuando más quiero que alguien me entienda. Porque me siento tan profundamente apartado de las demás realidades que la mía no tiene sentido. Mi realidad es una carga, una carga que aumenta a cada pasó de un camino que no tiene fin. Bloqueado entre conexiones inconexas no puedo responderme. Un día quisieron ayudarme sin acertar a escucharme. Un día me consideraron un caso más. Aquel día mi carga comenzó a aumentar. Porque desde aquel día nadie acierta a descubrir en mí a la persona que fui. La persona que soy.
envíado por sergio | 16 Mayo 2008 | sin comentarios
Me duele el amor que llevo dentro. Me duelen las ganas de decirte lo mucho que te quiero. Sentirte tan cerca, contemplar tu sonrisa, acariciar tu mirada. No sé si me has mirado. Me lo ha parecido. He creído mantener tus ojos en la distancia. Soy incapaz. Años y años de amor escondido. De sentimientos tan vivos que por miedo, poco a poco, se han vuelto inertes. Inertes de miedo. Inercia de mi miedo. Mi imaginación me ha conducido tantas veces a ese lugar tan secreto, tan bonito, tan irreal. He caminado cogido de tu mano. He paseado con tu mirada cómplice. He disfrutado de los gestos de tu cara, de tus sonrisas, de tus suspiros. He oído una y mil veces tu voz que está conmigo. Por fin me armo de valor. He decidido expresar todo mi estado de enamoramiento. No podéis imaginar el dolor de perder aquello que nunca jamás has podido tener entre tus manos. La duda de la distancia me hacía más feliz.
envíado por sergio | 16 Mayo 2008 | sin comentarios
Cuantas cosas que decir en este momento mágico. Te he encontrado. Me has mirado. Y sin embargo no puedo. Todo mi cuerpo enlentece. Siento fríos, granizos, hielos. Como explicar la desdicha de no poderte querer por unas palabras no dichas. Mis sensaciones ocultas, esas que me revientan, que me obligan a mirarte porque sin ti ya no veo. Todo mi mundo eres tú porque sin ti me desplomo. Y sin embargo no puedo. Me pierdo en sufrimientos. Mis manos no me responden. Mi saliva desaparece. El estómago retuerce todo aquello que tu envuelves. En la intimidad de los sueños te veo a mi lado, los rizos que en tu silueta florecen, me acompañan en mi viaje. Despierto extrañado, confuso y un tanto perdido. Siento miedo, escalofríos, mas una cosa si veo. Veo el mundo iluminado cada día que te veo sin poder decirte nada.
envíado por sergio | 16 Mayo 2008 | sin comentarios
Camino entre suspiros. El viento pasa a mi lado. El tiempo me convence. Está bien, seguimos unidos. Miro a lo lejos la luna que refleja mi silueta en mi mar, mi buen amigo. Observo lo que me rodea. Rodeo lo que me observa. Saboreo mi estado de inhóspita ternura. Siento como un aura de afinidad se instala en todo mi ser. ¡Cómo sueño que mi credo es la lujuria de verme sin miedo a no quererme! Íntimas miradas que no ocultan la verdad de mis torpezas y las escondidas virtudes. Aceptarme como siento es vivir cada momento con la decisión tan firme que de morirme no temo.
Hacia mis adentros crecen las ramas de la coherencia, ramificada mi alma, la mente no se atormenta. Reirme de mis desdichas y cancelar los estragos. Felicidad ya no busco porque felicidad yo hago.
envíado por sergio | 11 Mayo 2008 | sin comentarios
....
Felicidad que tanto buscamos y nunca encontramos...
Mirando Mirando y mas mirando... solo estamos pasando...
Estando Estando y mas estando...pero ni siquiera imaginando...
Felicidad que te quiero a mi lado pero no se tu forma y desenvoltura...
Ahora solo con sonrisa me conformo... ahora con algo estoy de acuerdo...
Felicidad que ni se por donde vas... Felicidad que aún te espero...
Despierta y sueña andando... Camina y sientete libre....
Respira... siente....Expira.... sin miedo.... Suspira.... consciente...
Resulta que en el origen está todo.... El paraiso natural.... que jamás llegué a entender... vive a mi lado... y son sus ojos verdes los que iluminan un camino lleno de luces....
EVA EVA EVA EVA EVA
envíado por sergio | 3 Agosto 2007 | 1 comentario
Hay veces en la vida que te mueves por impulsos. Sientes a tu alrededor un sinfín de sintonías. Crees que todo esta de tu parte. Hay veces que los impulsos son fruto de la vida. De querer seguir sintiendo desde la caricia de una mano hasta una tímida mirada que no sabes bien a quien llama. Y es que la vida es eso. Sinsabores con sabor y alegrías de sudor. Piensas que todo esta echo cuando falta lo esencial. Buscas lo esencial cuando tu entorno lo es todo. Hay veces en la vida que me confundo sin freno. Mas no quiero pisar freno porque sin prueba no hay vaso lleno. La curiosidad es mi punto de partida. Cuando veo a alguien con unos ojos especiales que hablan sin decir nada es cuando todo mi ego se aparta se apaga porque esa luz me ha cegado. No quiero juegos ni sueños. Solo realidades anheladas de risas y de miradas que comparten lo que quieren. Es mi forma de vida. Quizá divina. Quizá pasada. Quizá.
envíado por sergio | 3 Agosto 2007 | 1 comentario
Porque me aferro a lo mío. Sin descubrir nada nuevo, sin generar un intento, desplazado, conmovido, inerte. Voy de lado a lado sin apenas vislumbrar luz alguna. Doy tumbos, miro a lo lejos. Quiero ser algo que no soy. Quiero dejar de ser quien soy. Mi sombra me empuja y me agarrota. En cierto modo su oscuridad se ha instalado en todo mi ser. Paso páginas a los días olvidando esta condena. No murmuro, no distraigo mi conciencia. Este laberinto de horrores que me lleva al sinsentido, a no querer demostrar que mi corazón aún tiene pequeños y tímidos latidos. Como salir de esta inercia, cómoda, tibia e insulsa. ¿Por qué evitar este estado? ¿Cómo he llegado hasta esto? ¿Merezco yo seguir así? Preguntas y más cuestiones que me agarrotan, me agobian. Olvido es lo que busco, porque no quiero enfrentarme al ogro más tenebroso nunca antes conocido. Terror de verle la cara y no saber responderle. Pánico que va en aumento por mi indefensión. Viene ya. Está llegando. No pienso, solo desvanecer quiero. Aquí estás. Como me siento. Cuantos espejos y en ninguno he podido jamás fijar mi entrecejo. Miro de frente. Fijamente a los ojos. Soy yo el de delante. Soy mi miedo verdadero.
envíado por sergio | 3 Agosto 2007 | sin comentarios
De ti aprendí lo bueno. Lo bueno que es enjuagarse en la savia de tu boca en los momentos amargos. De imaginar esos labios sonrosados. De imaginar la fusión de dos fuerzas relegadas a unirse sin desdichas, sin pruebas, sin miramientos. Cuantas formas de comprobar la grandeza de mis sueños. Indescriptible la fuerza que me lleva ya sin freno. Imparables las cadenas que me aferran a tu muestra. A la fuente de la vida, que me expresa, que me habla. Que me dice lo que quiero, sin decirme lo real. No es demostrar demasiado comprobar a un ritmo lento que cada beso soñado es diferente, violento, es la fuerza de dos tiempos. La inigualable presencia de aquel beso que engalana las espumas de mi alma. Tantos besos que he soñado, tanta imaginación falseada. Todo borrado, nada perfecto. Es la fuerza de tus besos la que sin duda quiero. Mi forma de vida. Mi anhelo.
envíado por sergio | 3 Agosto 2007 | 1 comentario
Caminando, corriendo, pasando. Tantas tentaciones. Tanto desenfreno. Mi vida ha sido rápida. Conozco miles de lugares, gentes, sitios. Conozco porque pasé, porque un día miré hacia un lado y allí estaba. De vivir con ansiedad por descubrir una y mil cosas me quedo con el vacío de lo insustancial. Tengo la sensación de no saber nada. Nada impregna mis pensamientos. Nada se queda en mis retinas. Todo queda en una imagen que no oculta nada tras de ella. Es solo una imagen. Tan desconocida en muchas ocasiones para mí, como lo pueda ser la fotografía de un familiar lejano que un día descubrí que existía.
Duro, duro y más duro es llegar a la consciencia de que aquello que hiciste no te ha llevado a nada. Te ha conducido al camino que nunca quisiste tomar. De haber querido sentir con tanta intensidad me quedo sin lo más básico: Saber que siento y que todo aquello que siento me reconforta. He vivido cada día olvidándome de las horas. He disfrutado proyectos del futuro sin saborear el presente. He mirado mas allá del horizonte sin saber el color de mi entorno. Buscando la felicidad no supe manejar la certeza de tenerla delante de mí. De poder observarla, sonreírla o disfrutarla. Ahora que estoy aquí disfruto de mi momento excelso de lucidez. Así sí. Así quiero
envíado por sergio | 18 Mayo 2007 | sin comentarios
Hoy que te miro a los ojos, que observo tu mirada me doy cuenta que lo nuestro es el todo y es la nada. Me reconozco a mí mismo desnudando tus dilemas. Voy mas allá de lo visto, de las evidencias mostradas. Quiero entrar en tu cabeza, ser el centro de tus pensamientos, ser tu sombra iluminada. Este momento consciente de irrealidad deseada, me dice que valgo poco, que es la fuerza de mis miedos la que no produce nada.
Tierna y dulce, temblorosa, ojos que sin decir nada, miran queriendo decirme que no me van a decir nada. Melena que se organiza al ritmo que el viento marca. Corre sangre por mis venas, sangre de prisas calladas. Tus palabras que retumban llenas de esperanza en todo aquello que quise, creyendo que quise tanto. Sin ese gesto irónico, sin esa risa callada, sin ocultar tu vergüenza, vergüenza de ser mirada, no eres tu, eres otra.
Hoy es un día especial porque hoy sigues estando a mi lado.
envíado por sergio | 11 Mayo 2007 | sin comentarios
Atravieso sin tiempo, sin noción de espacio, sin apenas saber que es lo que estoy haciendo. Veo mucho y pienso poco, porque mi cabeza no acierta a descubrir lo que veo. Sigo en pie, tambaleándome entre la furia y el deseo. Voy por ello sin creerlo. Obtengo nada de lo que quiero.
No comprendo mi destino. Soy yo el que tiene que hacerlo. Vivo esperando mi duelo, mi sendero verdadero. Soy yo el que sin andar mira a lo lejos y grita tanta necesidad de amar. Tener esta contradicción mina mis fuerzas, puede con mis deseos, calma mis ansias de libertad. No lo entiendo, noto cambios en mi foro interno. Estoy comenzando a quedarme frío, helado. Ausencia de sensaciones vividas. Tendencias a olvidar cualquier deseo. Me derrumbo. Me desoriento. Voy de un lado para otro sin sentido, sin objeto. Aquí y allí me comparo, no hay nada de lo que yo quiero.
Después de todo este tiempo me doy cuenta de tantos anhelos. Ahora vivo con sinsabores pasados, con desdichas que me impiden sentirme bien con mi persona. Porque queriendo hacer todo lo que pude, no hice jamás lo que verdaderamente quise. Recorrí el mundo entero, pudiendo haber descubierto las estrellas y los cielos, en aquellos labios rosados que nunca pude probar y siempre quise fueran mi legado. Mi mas preciado tesoro haber guardado tus besos pero sin probarlos no puedo.