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EL FANATISIMO

envíado por Sibylla | 9 Septiembre 2006 | 2 comentarios

Un fanático es alguien que no puede cambiar de mentalidad y no quiere cambiar de tema.

(Winston Churchill. 30.11.1874 - 24.01.1965)

El fanático no necesita ser irritable, nervioso o rabioso. Está en tal sintonía con la ideología colectiva que ésta le basta como canal de expresión de sus sentimientos, vivencias y aspiraciones, sin que quede en él nada de ese hiato, de ese abismo que el hombre diferenciado ve abrirse, a menudo, entre su mundo interior y el universo a su alrededor.

El fanático, en ese sentido, está desprovisto de la soledad, de la profundidad, de la tridimensionalidad propias de los que "están en el mundo, pero no son del mundo". Él, por el contrario, puede "no estar" en el mundo, pero, con toda la intensidad de su ser, "es" del mundo.

Pasión y fanatismo

La Pasión va a ser fuente de todos los fanatismos.

Esto sucede porque los fanatismos no reparan ni en la Ley, ni en la Realidad, ni en la Verdad, y, por consiguiente, no se detienen en los límites que marcan tanto la Ley, como la Realidad, como la Naturaleza y como la Verdad. Lo mismo que la Pasión.

Aparecerán en todos los órdenes de la vida y de la existencia humana personajes pasionales que, unen CAUSA Y PASION, y se tornan en Fanáticos de cualquier Causa que emprendan, busquen y se mimeticen con y en ella.

Y, como también huye de la Realidad, para estar más allá de todo ello, no valora la Vida ni la Ley, ni la Naturaleza aunque las mencione como objetivos de su causa.

POR TODO ELLO, PASIÓN Y FANATISMO, PASIONARIO Y FANATICO SE ENTRELAZAN MUY ÍNTIMAMENTE.

Desde los enciclopedistas del siglo XVIII se empezó a combatir el fanatismo.

Así entendido, el fanatismo no sólo es religioso sino también político, literario o artístico. En algunos casos hasta la amistad y el partidarismo por una persona, cuando se la ha hecho encarnar una idea, pueden ser tachados de fanáticos.

El fanático ha de ser crédulo, sin capacidad discriminativa entre la verdad y el error, supeditando la justicia y la moral sociales a sus propias ideas, producto de la alucinación sentimental que ciega el entendimiento y que, con irresistible empuje, le forja una voluntad inquebrantable.

Si en algún momento descubriese que la realidad le contradice su doctrina fanática, la despreciaría, pero no de manera desdeñosa, sino irritado, agresivo, intransigente; y, si estuviera en su posibilidad, la destruiría por conceptuarla falsa, ya que sólo es verdad su verdad subjetiva.

Por excelencia el fanático es guerrero. Predica la lucha, que considera santa, porque es verdadera la idea que quiere imponer. Puede ser un guerrero armado de todas las armas homicidas; también puede luchar con la palabra mordaz, insultante y agresiva.

El fanatismo es además imperialista, es decir, que no se contenta con la persuasión y la propaganda, sino que, quiérase o no, se ha de aceptar su tesis. Es, pues, un imposicionista.

Sólo puede oponerse al fanatismo otra forma tan poderosa, imperialista e intransigente como él; es decir, que el fanatismo nada más puede ser combatido por otro fanatismo, y de ambos vencerá el más fuerte y desarrollado, el más fanático.

El fanatismo es más viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaísmo. Más viejo que cualquier estado, gobierno o sistema político. Más viejo que cualquier ideología o credo del mundo. El fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal.

Hoy día, el desencadenamiento sin límites de la violencia a nivel planetario ha culminado en un ciclo infernal, en el que el maniqueísmo alimenta la violencia; violencia que, a su vez, alimenta el maniqueísmo. El fanatismo alimenta la violencia que alimenta el fanatismo. No podemos caer nosotros y nuestro odio a la violencia en un maniqueísmo simétrico al maniqueísmo que nosotros rechazamos. En la situación planetaria actual, no basta la represión militar o policial, se necesita una política para la gigantesca parte de la humanidad que vive en condiciones de subordinación y humillación.


2 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo sarda el 10 Septiembre 2006 | 11:33 PM

Siempre habrán fanáticos en el planeta, es la cruda realidad...

lo dijo hereje el 13 Septiembre 2006 | 02:56 AM

Sibylla:

Te faltò poner las fotos de los peperos, los fanàticos màs cutres del entorno.





sobre mí

Con mis amigos Drya y Verdatù aportaremos aquello que hemos descubierto dejàndonos llevar por nuestra curiosidad. Así que este es un blog de tres personas: DRYA: CATALANA, RESIDE EN BARCELONA VERDATU: GATO MADRILEÑO, VIVE EN LONDRES POR TRABAJO SIBYLLA: VIVO EN MADRID Y UN POCO EN VARIOS SITIOS