Internet gratis para todos, sin cables, sin porno: el nuevo sueño americano
La Comisión Federal de las Comunicaciones norteamericana, que regula las telecomunicaciones en Estados Unidos, ha propuesto otorgar, en subasta, una banda desaprovechada en el espectro inalámbrico para que quien logre la adjudicación haga un mundo maravilloso, el nuevo sueño americano: un internet gratis, sin contenidos pornográficos y sin cables. Y que en cuatro años puede ser accesible por la mitad de la población.

Esto, por supuesto, no ha gustado ni un poquitín a las compañías operadoras del servicio. Nada gratis puede entusiasmarles, aunque represente un avance social inusitado en un país donde gran parte de la población no tiene cubiertas sus necesidades básicas sanitarias. Es decir, en el nuevo mundo, internet es una necesidad más básica que la salud. ¿Están desencaminados?
Quizás no, o quizás, en este instante de la historia, sea tan equiparable el derecho a una conexión a la banda ancha como lo es el de ser operado si tienes apendicitis. la contraprestación que tendría la empresa que ponga el internet gratis sería el derecho a explotar el resto de la banda con fines comerciales. Pero, claro, si tienes una conexión rápida sin pagar, para qué quieres pagar. Quizás la mitad a la que la medida no alcance, se inscriba en el negocio.

O, mejor, quienes pagarán por la banda ancha, cuando el plan llegue al 100%, en 10 años, de la población, sean los que quieren ver porno, que, según encuestas, es una buena parte del pastel. La contraseña entre los pornófilos será:
-¿Tú pagas tu internet?
-Sí, ¿y tú?








puede ser explotado comercialmente por una empresa. Lennon vendía discos y paz mundial enseñando las nalgas suyas y de su mujer. Vendió su intimidad en los 60 y todavía hoy, que su viuda incluso se atreve a cantar (con lo terrible que lo hace, vende discos). La tecnología guardó su intimidad en un vídeo que no alcanzó a dar réditos antes de su muerte.










