Las ciberpreguntas que le gustan al presidente de China
Muy ingenuo hay que ser para creer que el presidente chino, Hu Jintao, tiene la buena intención de escuchar las preguntas que sus ciudadanos quieren hacerle, más teniendo en cuenta que China es un país Internet no puede ser utilizado libremente la mayoría de sus 221 millones de internautas.

Esto lo digo porque he leído una noticia sobre la participación de Jinta en un chat, organizado por, como no, por el Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista Chino, y en que el dirigente recibió más de 300 preguntas, pero sólo tuvo tiempo para contestar dos de ellas.
Lo que sí es seguro es que, al igual que los filtros utilizados por el gobierno para evitar que sus ciudadanos visiten páginas indeseadas, las preguntas habrán sido seleccionadas para que el gobernante no tuviera que hacer frente a preguntas incómodas relacionadas con la violación de los derechos humanos, los casos de tortura, los arrestos de miles de tibetanos o la censura en la Red.
No, esas preguntas que no tendrían respuesta sin represalia, mejor es responder a las que “sí llegaron” a la redacción del periódico: ¿por qué las pensiones de los empleados de empresas estatales son más bajas de las de aquellos contratados directamente por el Gobierno? O una que puede responderse sin mojarse mucho ¿Está al tanto de los problemas y sugerencias planteadas por los cibernautas en la Red? Jintao respondió a la última: "Lo primero que hago es leer las noticias nacionales e internacionales. Lo segundo, ver lo que a la gente le interesa en Internet, me gusta ver sus consejos y sugerencias sobre el trabajo de nuestro partido y el país". Tanta sinceridad me deja sin palabras.













