El nuevo activismo ciudadano
Internet ha facilitado mucho el activismo ciudadano, directo, sin las escalas de la manidas y ahora en entredicho ONG, y otras asociaciones de orden jerárquico. Hay dos buenos ejemplos recientes de todo lo que puede hacer una persona desde su ordenador, yendo a los lugares exactos con su voz, o su palabra escrita en la mayoría de los casos en que se interactúa por la web.
El primero es la lucha contra el canon. La gente desde su casa, oficina o cibercafé han plantado cara a un lustroso lobby político, que incluye a figuras del mass media, como
Ana Belén o el Rey del Pollo Frito (¡qué patético mote! ¡de dónde lo salió!), espadachines de la Sociedad de Autores española, la Sgae. Aunque ante la evidencia han preferido esconder la cara antes que ganarse la enemistad de la gente. Frente a este poder de cócteles y agasajos entre artistas y políticos, casi millón y medio de usuarios comunes han plantado cara. Sí, se han hecho escuchar esos que se oponen a pagar derechos de autor a quien no tiene autoría, por el hecho de guardar las fotos de sus hijos en un cd; los vídeos de sus vacaciones veraniegas en un dvd. O sacar copia legítima de los cd o dvd que compra, para preservar el contenido más allá de un contenedor que puede ser destruido.
Recordad: lo que se paga es el contenido, no el disco. Y de hecho, si la ley fuese justa, a quien se le malogra un dvd o cd debería poder cambiarlo de inmediato en la misma tienda que lo compró. Como esto no se puede hacer, entonces hay que hacer copias de seguridad. Si ha habido una compra primigenia, no se violan los derechos de autor, siempre que no se alquile o revenda. Pero sí que se puede prestar. La copia es tuya y puedes hacer lo que quieras, salvo sacarle dinero sin pagar lo que respecta al autor.

Pues bien, la plataforma que agrupa diversas organizaciones contra el canon de la Sgae por la tecnología digital, entregó 1.300.000 firmas al nuevo ministro de Cultura, César Antonio Molina. A ver qué pasa, porque el tema está caliente pero la gente no se ha dejado avasallar.
El segundo caso es la manera en que el navegante ha actuado contra la pornografía infantil, denunciando los casos. Último eslabón de la magnífica cooperación entre autoridad y ciudadano ha sido la Operación Penalty, que pone fin o, mejor dicho, inicia la exploración de una madeja, captada por 7.000 personas que escribieron a la brigada de investigación tecnológica. Al menos, la autoridad actúa en estos casos, y no como cuando La Sexta exhibe mangas pedófilos y el Defensor del Menor no puede hacer nada porque se trata de una empresa privada (o eso responde en una carta muy formalita).
66 detenidos, 48 millones de imágenes. ¡Cuántos niños son violados cada día para que circulen 48 millones de fotos de la depravación!
1 comentario · Escribe aquí tu comentario
es la verdadera revolución. somos la verdadera revolución
la liebre libre ya no corre. damos pelea a las transna
lo dijo laliebrelibre el 22 Julio 2007 | 18:56