¡En poco tiempo ya no tendremos libros de papel!
Kindle de Amazon era un ejemplo más del libro electrónico en su época de incunable. Una buena demostración de fuerza, de reto hacia los fanáticos del papel. Demostraba no sólo que el libro puede prescindir del papel y la tecnología del códice, sino que podía ser rentable. Podía llegar a ser, incluso, un éxito económico.
Ahora se presenta un nuevo modelo, un paso más allá, más cercano a lo que podría ser la versión definitiva del libro electrónico. Incluso de la televisión de bolsillo. Se trata de lo que su fabricante LG.Philips, ese consorcio de investigación que han creado las dos marcas, llama, sin imaginación alguna E-paper: una pantalla de 14,3 pulgadas, con resolución de 1280 x 800, flexible, visible desde un ángulo de 180 grados y con resolución suficiente para que las letras aparezcan nítidas.

Se puede ver en la feria CES, donde siempre se muestran los prototipos más sorprendentes. Esto sí que es un verdadero adelanto, aunque su precio no haya sido fijado y tampoco se sepa cuándo se comercializará. Pero cuando esté en las tiendas podremos comenzar la cuenta regresiva del final del librote papel.

Las librerías sería su nicho ideal siempre que salga al mercado junto a una cantidad de títulos o que sea compatible con las bibliotecas de Internet. Esta última opción sería la que derrumbaría toda nostalgia por el códice y el papel. Quién podrá negarse a tener y leer con la misma comodidad del libro tradicional todos los clásicos (muchos que no se consiguen en librerías) y muchas novedades.
Señores, en poco tiempo ya no tendremos libros de papel. ¿Acaso hay algo de malo en eso?