El color de Mota del Marqués
He pasado decenas de veces al lado de este pueblo castellano en mis idas y venidas a Galicia, y cada vez que paro en él me gusta más. La vista desde la carretera, impresionante con la soberbia y gigante Iglesia de San Martín dominando el pueblo y con la colina de fondo con su ermita y las ruinas del castillo (la torre circular es lo único que queda), es una de las vistas más bonitas que conozco. En cualquier época del año, ya sea con los verdes primaverales o con los amarillos del verano y con el cielo como quiera estar, la postal es única.
La Iglesia de San Martín, cuya fachada recuerda un tanto a la de la Universidad de Alcalá de Henares, ambas de Gil de Hontañón, lleva varios años en restauración y nunca he podido entrar. Desde fuera, la torre, que casi parece el monolito de 2001, impresiona con sus cinco cuerpos, y parece que ha hundido el terreno (la torre es posterior, según leo en Guiarte.com, por lo que no podemos echarle la culpa del hundimiento a Gil de Hontañón, maestro entre maestros), y han tenido que rehacer los cimientos con hormigón para que la torre no se derrumbe. Ojalá la próxima vez pueda entrar.

Al lado del la iglesia está el Palacio de los Ulloa, también del mismo arquitecto, con un patio muy interesante. Se puede pasear por el pueblo, que no es muy grande, tomar un café con hielo en el café de la plaza mayor (qué pena de adoquinado tipo Tres Cantos que han puesto a la plaza), y disfrutar de los casones blasonados castellanos con sus típicas puertas de madera, que pesan 300 kilos y se abren con un dedo.
Mota del Marqués está en el kilómetro 203 de la carretera de La Coruña, a 49 kilómetros de Valladolid y a 203 de Madrid.

Música de fondo: The Cure, Greatest Hits (2001), Fiction Records.
1 comentario · Escribe aquí tu comentario
habeis de jado morir los pinos del castillo
lo dijo manolo el 5 Febrero 2007 | 19:16