Chinoiseries de Villanueva en Aranjuez
Aranjuez es perfecta. El trazado de sus calles, su palacio, su río y sobre todo sus jardines, a solamente media hora de Madrid, son un lujo que no nos merecemos. Además tiene las mejores fresas del mundo.
En el Jardín del Príncipe, que es el que no está justo al lado del Palacio Real, se encuentra un lago artificial, es decir, realizado por el hombre -como casi todo en Aranjuez-, diseñado por el arquitecto neoclásico Juan de Villanueva, que se adaptó perfectamente al jugueteo oriental tan de moda en esos años, al igual que hizo John Nash en Brighton con el Royal Pavillion.
Según leo el la página de Aranjuez el cenador chinesco no es el original de Villanueva, que se lo cargaron los franceses en la Guerra de Independencia, sino uno de la época de Fernando VII con el alzado original de Villanueva. Creo que poco importa, ya que el arquitecto realizó una labor tan brillante jugando con el cenador chinesco, con las rocas falsas del estanque y, sobre todo, con el templete jónico al otro extremo del estanque, que no importa que sea una reconstrucción. Creó uno de los rincones más fascinantes de Aranjuez.
Quien quiera darse un paseo por uno de los jardines más bellos de España debería ir al Jardín del Príncipe, y si le gusta el paisajismo, debería ver este estanque.

Fotografías de esMadrid.com y de Garden Visit.