El Parc Güell de Barcelona
Mi reacción cuando paseé por primera vez por el precioso Parc Güell de Barcelona fue parecida a la que tengo ante muchas obras de Antoni Gaudi: al principio no me gusta y luego me encanta. En principio sientes un pequeño rechazo por lo decorativo de este arquitecto, y además te quedas un poco decepcionado porque esperas encontrarte salamandras de cerámica por todas partes. Más tarde, cuando paseas un poco, empiezas a entender el impresionante diseño del parque, y como se adapta al paisaje. Cuando lo dejas te das cuenta que su fama es perfectamente merecida. La salamandra sólo es una pero merece la pena, y las vistas desde la parte de arriba de la sala de las columnas es inolvidable.

Sobrevalorado o no, el Parc Güell es una perfecta combinación de arquitectura y naturaleza, y es quizás la obra más famosa de Gaudí. En Barcelona, por supuesto, se pueden visitar otras de sus obras más importantes, como la maravillosa Pedrera, en el Paseo de Gracia, que muestra el Gaudí más moderno y más arquitecto con mayúsculas, y la Sagrada Familia, más art nouveau y fruto del profundo sentimiento religioso del arquitecto. También se puede visitar la parte, desde mi punto de vista, peor del arquitecto: cuando se muestra decorativo y vacío como en la Casa Batlló.
Imagen de la salamandra de la página de El Club Español de la Pettisville High School.